lunes, 22 de noviembre de 2010

Saltar a la soga.

   Hace unos días, mientras repartía el correo, me di de bruces con unas madres que estaban enseñándoles a sus hijas a saltar a la soga. Y fue tal mi alegría (no porque le estuvieran llevando la contraria a las femachistas de los colegios, mal pensados), que sin darme cuenta me vi yo en la Plaza de España, saltando con una falange de niños.
   A este entrañable juego, jugábamos niños y niñas, juntos y revueltos, sin límite numérico alguno, y consistía en ir saltando todos los que no la quedaban (los que la quedaban eran los encargados de dar), hasta que alguno de nosotros parara la soga, la pisara o se la llevara con el culo o con las piernas, que era hacer mala. Cuando esto le ocurría a una chica, nos poníamos contentísimos los chicos, porque por lo común, al pegarle la soga en el culo, le levantaba el vestido y le veíamos las bragas. (Había que estar a todo, amigos míos)
   Al saltar, normalmente lo hacíamos de uno en uno, aunque en ocasiones saltábamos hasta de cinco en cinco, y lo hacíamos al compás de canciones típicas de este juego, como las siguientes: “Una, dos y tres/ pluma tintero y papel/ para escribirle una carta/ a mi querido Miguel/, que está malito en la cama/, los días de la semana/: Lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo/”. “A la una/ a las dos/ a las tres de la mañana/, se levanta/ el panadero/ a hacer la primera hornada/.” “Cuando venga el cartero/ qué cartas traerá/, triga las que traiga/ se recibirán/”. “El nombre de María/, que cinco letras tiene/: Que la M/ que la A/ que la R/ que la I/ que la A/: Maaaaríííía/”. “Mamá/ mamá/ de cuántos añitos me voy a casar/: De uno/, de dos/, de tres/ (y así hasta que alguien hacía mala)”. “Al pasar la barca/ me dijo el barquero/, las niñas bonitas/ no pagan dinero/”. “No hay en España, leré/ puente colgante, leré/ más elegante, leré/ que el de Bilbao/ riau/ riau/”. “Soy la reina de los mares/ y ustedes lo van a ver/ tiro mi pañuelo al agua/ y lo vuelvo a recoger/”. Hasta que íbamos haciendo mala y nos poníamos a dar.
   A la soga se saltaba de varias modalidades más, como al “chorizo”,  que consistía en darle rapidísimo a la soga. Otro era el de saltar y agacharte, para que los que daban elevaran la soga. El típico de saltar de una, de dos, de tres… El de ir girando la soga a ras de suelo mientras todos a la vez la sorteaban, y el de cuando el dueño de la soga se enfadaba y jugaba solamente con otro (que se jodan los demás) al “Que entre/ que entre/ la hija del rey/ que se llama Isabel/”. Y a lo mejor iba Fernando, David o Daniel, y entraban como si así se llamaran, hasta que el de la soga les cantaba/: “Que salga/ que salga/ la hija del rey/ que se llama Isabel/”: Y más contentos que chupín, iban y salían Fernando, David o Daniel.
   Y he de deciros, cantores míos, que este y otros muchos juegos están publicados en mi libro, “Recuerdos de infancia”.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Hagamos un último esfuerzo.

   Queridos cantores míos. Quiero pediros de todo corazón, que hagáis un último esfuerzo, y rebusquéis una vez más en el baúl de los recuerdos, para coger todo aquello de lo que ya no vayáis a hacer uso, y lo llevéis el próximo miércoles a la Casa de Cultura, para colaborar con nuestra compañera cantora, Gloria Martínez, que se merece todo de nosotros. Ya sabéis, y si no os lo recuerdo ahora yo, que podéis llevar libros, juguetes, menaje, adornos, ropa y objetos nuevos o seminuevos. Que nadie pueda decir nunca que sólo componemos canciones protesta; que vean que también somos capaces de componer las mejores baladas de amor. Espero que lo demostremos, colaborando todos en tan loable labor.

sábado, 20 de noviembre de 2010

¿Es que no aprenderemos nunca?

   Con el suceso tan triste y desgarrador que ocurrió en nuestra ciudad, parece mentira que algunos jóvenes sigan usando como zapatero particular los cables de alta tensión. Existen bromas graciosas, ingeniosas, grandilocuentes, pero el hacer eso con las deportivas… ¡maldita la gracia que tiene!

División de opiniones.

   Esto es lo que existe entre los vecinos de la Calle Avenida de La Rioja, con las obras de parcheo. Unos dicen que mira qué bien. Que así no pagan dinero. Pero otros, empero, además de haber acudido iracundos a pedir explicaciones al Ayuntamiento, dicen sin cortarse un pelo, que esto es una vergüenza. Que no hay derecho a que el Ayuntamiento vaya a gastarse mil millones de las antiguas pesetas en una Piscina Cubierta en el Paseo, y tenga la desvergüenza de, en vez de hacer la Calle nueva y como Dios manda, haber ordenado a la Brigada de obras hacer esta chapuza de parcheo.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Huerto solidario.

   Muchas han sido las veces que he estado tentado de registrar un escrito en el Ayuntamiento de Nájera, solicitándoles a nuestros gobernantes que nos fuera concedida  la Plaza de España a los ecologistas, para crear en ella un vivero en el que cultivar encinas, robles, hayas y otras especies autóctonas, para repoblar con ellas todas las zonas desérticas que existen en los alrededores de la ciudad, con la certeza de que nada más leerlo, todos ellos, absolutamente todos, iban a echarse las manos a la cabeza, gritando al unísono: ¡Éste hombre está loco! Y no les faltaría razón.
   Sin embargo, cuando sin escritos ni formalidades, entre plato y plato, o copa y copa (igual me da que se me da), otros colectivos o sujetos de varias especies, les dejan caer en restaurantes o bares, así, como el que no quiere la cosa, que les vendría muy bien construir en el Paseo (esa Maravilla Natural que muy pronto perderemos), no sólo no se echan las manos a la cabeza mientras les llaman locos al unísono, sino que, encantados, se brindan a trabajar con la mayor de las solicitudes en ello.
   Hallábame hace unos días reflexionando sobre este despropósito, o toque de atención, pues de haberlo llevado a cabo, les juro a ustedes, amigos lectores, que hubiese sido sólo para eso, para ver si de una vez por todas se les hace la luz a estos sujetos, y se dan cuenta de que tan descabellado es lo uno como lo otro, cuando me vino a la memoria el folleto del que les hablé en la última “Crónica de Nájera”, ese que buzonearon el pasado verano, con el título de “Seguimos cumpliendo en Nájera”, y recordé que, tal y como les adelanté, observé en él una clamorosa ausencia: “El Colegio San Fernando”. Esa obra que tan necesaria y vital era hace seis años. Ese Centro de Enseñanza que si no se construía con inmediatez absoluta, parecía ser que todos los najerinos nos íbamos a volver tontos o lelos. Ese flamante edificio por el que iban a trabajar sin regatear esfuerzos, para tenerlo construido e inaugurado ya hace cuatro años, por el bien de nuestros futuros mozos.
   Y atando cabos (una cosa lleva a la otra), llegué a la conclusión de que como no lo van a construir en un montón de años (parece ser que el único motivo de cambiarlo de sitio era la inclinación que tenían los álamos centenarios del Paseo que a traición se cargaron este verano), pensé que quizá no sería mala idea el que estos sujetos que dicen gobernarnos tan eficazmente, les dejaran la explanada de la Calle Canalón, donde iba a ir ubicado el Colegio San Fernando, sin renta alguna, a los cientos de najerinos que ahora mismo se encuentran en serios apuros por estar en el paro, bien arada, abonada y preparada, y con los aperos de labranza imprescindibles para su perfecto mantenimiento, para que creen allí un gran “huerto solidario” en el que poder cultivar con sus propias manos toda clase de frutas, hortalizas y legumbres, con las que poder ayudar en sus casas a ahorrar unos pocos euros en la bolsa de la compra.
   Y así, además de comprobar que efectivamente se preocupan por el bienestar de todos los najerinos, tal y como declara hasta la saciedad nuestra alcaldesa, en cuanto los de la prensa conectan una grabadora o le ponen un micrófono en la boca, los parados recuperarían su autoestima ejerciendo tan noble oficio, y volverían a sentirse personas.

¡Que no se apuren los parados!

   Los parados de la comarca de Nájera ya pueden dormir tranquilos, gracias a una iniciativa del Servicio Riojano de Empleo, que ha desplazado hasta nuestra ciudad a dos de sus responsables, a enseñarles cómo conseguir trabajo en el menor tiempo posible.
   Para ello, cientos de parados han sido citados estos días en la Sala de Usos Múltiples del Cine Doga, con cabida para unos cincuenta, para pedirles que elaboren un currículum, al que posteriormente dedicarán ellos unos diez segundos (esta gente trabaja lo que trabaja, y no da para más), en el que tienen que plasmar algo reseñable.
   Y ¡claro!, el personal se quedó totalmente mosqueado. Porque para ese viaje, no hacían falta tantas alforjas. Pero digo yo, ¡que sí! Que sí pueden aprovechar la ocasión, sobre todo mis contemporáneos, poniendo en el currículum que tienen 56, 57, 58, 59 años. O sea, que tienen cincuenta y tantos millones de razones para no ser contratados. ¡No me diréis que eso no se lee en diez segundos, y es, además, muy reseñable! ¡Pues eso! ¡Que descansen tranquilos!
   Y, al hilo de esto, me vais a permitir, cantores míos, que os cuelgue un artículo que publiqué en la "Crónica de Nájera", que viene como anillo al dedo.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Acceso terapéutico.

   A tenor de cómo solucionaron el acceso a la Ribera del Najerilla, el Arquitecto Redactor del Proyecto del nuevo Puente, no sólo fue católico, apostólico y romano, sino que además fue adivino. Este señor adivinó que en la actualidad iba a haber muchos hombres en el paro, y que esa desgracia o tragedia, iba a aumentar considerablemente el índice de  divorcios. Ante semejante perspectiva, se dijo para sus adentros: “Construyo las escaleras de acceso al río sin rampa, y así, como los matrimonios van a estar todo el día juntos, para que no se agobien ni riñan, las mando a ellas por la Calle Mayor, con el cochecito del niño, a que vean los escaparates de las tiendas, y a ellos por las escaleras, para que, mientras llegan sus mujeres, hablen con sus amigos, a la vez que se toman una cerveza. Y de ese modo, las tengo a ellas, contentas; a los comercios, contentísimos; a ellos, felices; a los bares, ¡para qué te voy a contar!, y al resto de los najerinos, comiendo perdices, ebrios de felicidad.”
   Y mira por dónde, acertó. ¡Si señor; así se construyen Puentes!

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Falacias, y daños colaterales.

   Nuestra conspicua alcaldesa, ajena al bochornoso espectáculo que montó el pasado domingo, día 14, con motivo de la inauguración de lo que iba a ser una Pasarela, y ahora es un Puente, ha ordenado buzonear por todo Nájera un panfleto en el que dice cosas tan ciertas como éstas: “El nuevo “Puente de los Pescadores”, bautizado así en homenaje a los pescadores del Najerilla, el río truchero por excelencia de nuestra Comunidad”. “Con este nuevo Puente sobre el Najerilla, el cuarto, Nájera integra aún más a su río en la vida de la ciudad”. “El nombre con el que se bautiza a esta pasarela (aquí ya, ni es puente, ni lleva mayúscula), un merecido homenaje a la tradición pescadora de los najerinos y su ancestral respeto por su río”.
   Bueno, pues soslayando el hecho de que despreció vilmente a la Agrupación Musical Najerense, a la que había ordenado tocar tres piezas, mientras ellos se pavoneaban con los fotógrafos, levantando la banderita de La Rioja, yéndose a todo meter, sin terminar la primera y única, con su presidente, para enseñarle orgullosa los estragos que había hecho en su amado y respetado río, hoy mismo, a las cuatro de la tarde nos hemos visto obligados a llamar a los Guardas Forestales, porque ya estaban cargándose el sotobosque de ribera que nuestro maltratado río ha creado en la zona de la Pirámide.
   No sólo ha masacrado el mejor vivero de truchas del Najerilla, sino que se ha cargado el “corredor ecológico”, y ahora quiere cargarse el mayor y más rico ecosistema de todo el Najerilla, importándole un par de ovarios, lo que sea de la flora y la fauna. Y es que claro, ahora, como sabe que encima ha construido una pasarela muy baja, le estorban todas las mimbreras del Najerilla, desde Nájera, hasta Mansilla.

Monolito del Paseo de San Julián.

   A pesar de haber estado jugando en él durante toda mi niñez y parte de mi mocedad, jamás reparé, mientras saltaba por encima de él una y otra vez, en qué podría significar esa piedra tan cautivadora y curiosa, hundida en un costado del otrora majestuoso Paseo de San Julián.
   Hoy, cada vez que veo ese monolito, me pregunto si en su inscripción primigenia revelaría el misterio de su inclusión en dicho Paseo. Y casi siempre llego a la triste conclusión (pongo triste porque ya no puede leerse), de que ese podría ser un documento notarial de la protección absoluta del Paseo. Y si esto fuera así, vendría a resultar que nuestros ínclitos gobernantes, están violando una vez más las leyes.
   Es una verdadera lástima no saberlo a ciencia cierta, para poder agarrarnos a ello, y poder parar así, con la Ley en la mano, a esta caterva de energúmenos. Por ello, si alguien de Amigos de la Historia Najerillense, o cualquier Historiador, lo conoce, le ruego encarecidamente que nos lo comunique, antes de que esta Maravilla Natural, desaparezca para  siempre, de nuestra ciudad y de nuestras mentes.

martes, 16 de noviembre de 2010

Comienza la masacre.

    Para que todos los cantamañanas que decían por doquier, que la señorita alcaldesa nunca iba a talar un árbol del Paseo, silencien para siempre su horrísono canto, los encargados de llevar a cabo la masacre, ya han comenzado. Ahora que me explique a mí, la cantamañanas mayor del reino, cómo coño va a haber más árboles en el Paseo, si de un plumazo se va a cargar un centenar de álamos blancos. En las distintas ocasiones en que esta cantamañanas se ha dirigido a los ciudadanos, ha repetido hasta la saciedad: "No hagáis caso de lo que digan los ecologistas. El Paseo va a estar mucho más verde y poblado cuando llevemos las obras a cabo". Pues desde este blog cantor, exijo que esta incendiaria de cuello blanco, le explique claramente al pueblo, cómo en un terreno de cien mil metros cuadrados de arbolado, metiendo cuarenta mil de hormigón, puede haber más arbolado. Que lo explique bien explicado, porque yo llevo meses dándole vueltas, y aún no lo he averiguado.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Traslado de la Concejalía de Cultura.

   Hace muy pocos días, se produjo en nuestra ciudad un hecho que no deja de ser curioso. Se trata del traslado de la Concejalía de Cultura, del Ayuntamiento de Nájera, al Hogar de las Personas Mayores. Y uno no sabe muy bien, si este traslado obedece a que a nuestros ilustres gobernantes les ha entrado la vena rajoyniana y quieren deshacerse de todo que huela a catalán-división de España; a que tiene tanto trabajo la titular de dicha concejalía, que necesita toda una planta para ella, o a que se aproximan las elecciones locales y autonómicas, y quieren tener a una concejal en dicho Hogar, lavándoles el cerebro a nuestros mayores, con aquello de: “¡Zapatero os ha congelado las pensiones! ¡Castigadlo en las urnas!”
   Sea como fuere, yo sigo en la mía: ¡Que no deja de ser curioso este cambio de concejalía

domingo, 14 de noviembre de 2010

Mejor imposible.

    ¡Ni el mismísimo Franco lo hubiera hecho mejor! Nuestra conspicua alcaldesa, junto con su amadísimo Presidente, Pedro Sánz, inauguró en la tarde del domingo 14 de noviembre (¿por qué no lo haría el 20?) la nueva Pasarela peatonal, bautizada como todos vosotros sabéis, cantores míos, como "Puente de los pescadores" (será para tenerlos tranquilos después de la masacre que ha cometido en el río), con la Banda de Música Municipal, animando el evento, y con una docena de piragüistas, que, por si las pocas truchas que hayan quedado, se pensaban que ya podían respirar tranquilas, han descendido el río, entre aclamaciones del respetable (¡claro, con el día que hacía, qué otra cosa podía hacer, que el ir a ver cómo nuestros ilustrísimos hacían el paripé!), dándose a continuación un baño de multitudes, mientras recorrían, departiendo amigablemente, el trayecto que une, ¡con horquillas y todo!, los dos puentes: el de Piedra y el de los Pescadores.
   En el acto de inauguración, hecho a toda prisa porque llovía y se les iban a mojar los trajes, Pedro Sánz nos dijo a los reporteros gráficos: "¡Sacadnos bien, que éste va a ser un día histórico" (ahora va a resultar que le quieren quitar el protagonismo hasta al mismísimo Caudillo). Y yo le contesté: "Señor Presidente, ¿qué opina usted del Blog "si se calla el cantor?" Y va, y se pone a mirar para otro sitio, mientras la alcaldesa dijo para sus adentros: "¡pues lo que es a mí, como no me saques el culo!", y se me volvió, tal y como demuestra la foto.

sábado, 13 de noviembre de 2010

¿Otro error histórico?

   Si la Calle Costanilla se llamó hasta hace muy pocos años “Calle del Puente arriba”, de la casa de la familia de la alcaldesa hacia la Salera; y “Calle del Puente abajo”, de la misma casa, hacia la Calle las Viudas, es evidente que en lo que hoy es la casa de la alcaldesa, hubo un puente; y además, según los documentos fotográficos existentes, con tres pilares cilíndricos. Sobre dicho puente, existe ya documentación municipal, en el año 1.800, en la que se prohíbe taxativamente el tirarse de él (y no del de piedra como cree la gente) para matarse. Igualmente, existe también documentación actual, en la que el Arquitecto redactor del Plan Municipal de Nájera, proponía en el año 2004, a través del texto refundido, que el edificio de la familia de la alcaldesa quedara “fuera de ordenación”, no sé si para reparar un “error urbanístico” (la oportunidad era única), o para qué. Lo que sí sé, es que nuestra proba alcaldesa, subsanó como “error” dicha proposición, en un Pleno Extraordinario y Urgente, celebrado el 13 de abril, de 2.005, a todo correr, para poder llevar a cabo la construcción de su nueva vivienda. Viendo la fotografía que acompaña esta información, no hace falta ser un lince para comprobar que el pilar que falta, se encontraba justo donde actualmente se está construyendo la alcaldesa su casa. Por lo que es fácil deducir, que tanto la casa vieja de su familia como la que había al lado, la de los polacos, eran postizas. Es decir, que estarían ahí, como mucho hace ciento cincuenta años. O quizás menos. Porque yo tengo oído que en los años mozos de mi difunto padre, los camioncitos que había en nuestra ciudad para transportar muebles, principalmente, cuando tenían que subir a cargar a las carpinterías que había hacia mitad de la cuesta, se las veían y se  las deseaban para poder pasar por donde estuvo el puente, ya que cabían justitos.
   Consiguientemente, aunque nuestra proba alcaldesa sabe a ciencia cierta que en la Administración existen dos temas tabúes: “Meterse con el poder”, y “menear todo aquello que pueda acarrear complicaciones”, se cubre las espaldas haciendo uso del poder que los najerinos en las urnas le otorgaron, y… ¡palante! ¡Que le quiten lo enladrillado!

viernes, 12 de noviembre de 2010

Una proposición indecente.




Eso es lo que uno puede pensar, cuando lee que quien ha convertido nuestra ciudad en una auténtica sentina, pide a las Asociaciones najerinas que promocionen nuestros valores: Históricos, Paisajísticos, Patrimoniales, Ecológicos…, que ellos ya les apoyarán con dinero.
   ¿Pero no se les caerá la cara de vergüenza a estos badulaques al proponer semejante tarea, después de haber perseguido de un modo inmisericorde a muchas de las Asociaciones de nuestra ciudad, hasta dejarlas casi extintas, y de haber arrasado de manera analfabeta y vergonzosa las últimas referencias que aún quedaban de la otrora gloriosa y esplendorosa ciudad de Nájera?
   ¿Es que van a seguir durante años, haciendo como si aquí no ocurriera nada; como si estuvieran siendo respetuosos y ecuánimes en sus decisiones y acciones? ¿Cuándo van a tener un poco de vergüenza torera, y van a dejar de intentar mancillar la poca honra que aún nos queda? ¡Basta ya, caterva de imbéciles!

jueves, 11 de noviembre de 2010

¡Sí, hemos perdido el norte!

   Hace pocos días, como consecuencia de una noticia oída en televisión, sobre la prohibición de que las chicas jugaran a la soga en los Colegios, en las horas de recreo, me preguntaba y os preguntaba, si estábamos perdiendo el norte. Hoy ya sé la contestación: ¡Sí! Y ha vuelto a ser la televisión la que me lo ha confirmado. Hace unas semanas, los pobrecitos dueños de los Casinos de este País, tan famélicos ellos, presionaron al gobierno de no sé qué Comunidad, para que prohibiera jugar al bingo en los Hogares de la Tercera Edad, porque les hacían la competencia. Y dicho gobierno, atendiendo siempre al débil contra el poderoso, cerró varios de ellos, y apercibió a otros tantos, a pesar de que la recaudación máxima de la venta de cartones, comprobada judicialmente, ascendía a la astronómica cifra de cinco euros.
   Nuestros pobres abuelos, sin salir aún de la estupefacción que les produjo acto tan abyecto, alegaron y…ganaron.
   Ahora resulta, que tampoco pueden jugarse cinco céntimos a la brisca o al tute, porque también están dañando la buena marcha de la economía nacional, con una competencia desleal tan descomunal.
   No sé cómo acabará el tema (me imagino que nuestros abuelos lo volverán a ganar), pero ¿os imagináis que hubiesen venido aquí, en los maravillosos tiempos de mi infancia, las fuerzas represoras del País, a prohibirles a la “Perpe” y compañía, que se jugaran la perra chica a la brisca, en las mesas camilla? Decididamente… ¡Hemos perdido el norte!

Bailando con lobos.

   Cuando uno lleva ya veintitantos años metido en el mundo del ecologismo, intentando, entre otras muchas cosas, preservar por todos los medios un trocito del paraíso que heredó de sus antepasados, para poder legárselo a sus nietos, llega un momento en el que se cansa, no tanto del desprecio y de la incomprensión de su gente, que al fin y al cabo siempre contó con ello, cuanto de que desde la propia Administración, que debería ser su fuerza y su aliento, sea tratado como un auténtico necio.
   Este extenso proemio, nace como consecuencia de la denuncia que el 25 de Noviembre de 2005 interpuse en varias Administraciones contra el Ayuntamiento, por meter una pala mecánica en el río Najerilla, sin cumplir los requisitos que se le habían exigido para ello.
   Y es que después de tres meses largos sin tener noticias de mi denuncia, haciendo uso de un derecho constitucional, el 17 de Marzo de 2006, volví a presentar otra en las mismas Administraciones, esta vez de MORA, para obligarlas por Ley a que me contestaran o, en su defecto, poder llevarlas a los Tribunales.
   Y viene a resultar que el día 7 de Abril de 2006, recibí en Correos la respuesta del Director General del Medio Natural de La Rioja, Miguel Urbiola Antón, en la que me decía, me consta que sin cortarse un pelo, “que la Ley de Procedimiento Administrativo de 17 de Julio de 1958, fue sustituida por la Ley 30/1992, de 26 de Febrero, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común. Y que para la Administración de la Comunidad Autónoma de La Rioja, es también de aplicación la Ley 4/2005, de 1 de Junio, de funcionamiento y régimen jurídico de la Administración de la Comunidad Autónoma de La Rioja”. Y yo, que soy un estulto, voy y no lo adivino en todo este tiempo.
   Después, para no extendernos en demasía (pongo la carta a disposición de quien quiera leerla), viene a decirme “que los denunciantes ya no somos parte interesada en la denuncia, y que no tenemos más participación en el proceso que el derecho a recibir comunicación del órgano competente sobre la apertura o no del procedimiento”. Y a mí, ¿cuándo pensaba dármela?
   Continúa diciéndome “que todo estaba en regla; que los trabajos se hicieron bajo la supervisión de personal de su Dirección General, a partir de las dos horas de su comienzo; que se cumplieron las condiciones impuestas, y que se mantendrá el paso de nutrias y visones, puesto que la vegetación podada se regenerará naturalmente la próxima primavera, y que tampoco existió afección a la fauna piscícola, ya que no se produjo el dragado del cauce.”
   Y termina haciéndome saber que “esa Dirección General entiende que no existe infracción administrativa, por lo que con esta fecha se procede al archivo de las denuncias presentadas.” O sea, que no tengo derecho, pero sí. Que si no denuncio la MORA no se hubiese archivado nunca.  Que si no te enteras, usebín... ¡Esto es un puñetero cachondeo!
   A ver si se enteran también el Profesor y los Alumnos de “Ciencias de La Tierra”, del IES “Esteban Manuel de Villegas”, de Nájera, de que no le pasó nada a la Flora y a la Fauna del río Najerilla. Que ni se dragó, ni se removieron los lechos fluviales, ni se arrasó la vegetación. Que no anduvieron las palas mecánicas por el río. Que sólo se podó la vegetación, y que los visones y las nutrias volverán como las oscuras golondrinas de Bécquer. Que no os enteráis de nada. Que en Nájera existe mucha afición a trucar, no sólo las fotos, sino las pupilas de los ojos, y luego veis a colores lo que no existe ni en blanco y negro...
   Por favor, señor Urbiola, dilapide usted el dinero que desde Bruselas le envían para la recuperación de los ríos. Condone usted todas las denuncias que pongamos contra los caciques de los pueblos. Haga usted en su Administración todo aquello que le pida el cuerpo. Pero no nos tenga por tontos. Que los que lllevamos tantos años tratando con gente como usted, de sobra sabemos que somos corderos bailando con lobos.
                  

miércoles, 10 de noviembre de 2010

¡A quién se le ocurre!

   ¡A quién se le ocurre osar llevarle la contraria a la proba alcaldesa, en vísperas de venir a visitarla su probo presidente! ¡Pardiez! Seguro que el Guarda Forestal que, cumpliendo con su deber, fue a parar a la Brigada de Obras del Ayuntamiento de Nájera, cuando ésta estaba dejando el río como un trigal recién cosechado, desconoce dos cosas fundamentales en este pueblo. A saber, que aquí nunca hay que cumplir con tu deber (“atontao”), porque cumplir la ley acarrea problemas; retrasa las obras, y entorpece el normal desarrollo de la ciudad, (“manduca”). Y que lo que genera el río (“panoli”), no es flora, vegetación, yerba, bosque, sotobosque o como lo queráis llamar los Guardas Forestales y los impresentables de los ecologistas, ¡eso es MIERDA! Y la mierda hay que quitarla a todo correr cuando un presidente como el de ellos va a venir a inaugurar un puente, que, de no saber, como sabemos, que está en nuestra ciudad, podría ser el de cualquier circunvalación o autopista: Que es como tiene que estar todo dentro del casco urbano: Aséptico y funcional.
   Así que, en lo sucesivo, señor Guarda Forestal, cuando vea a la Brigada de Obras descojonando el río, váyase a tomar un café o por el c…, y así se evitará el que tengan que ir a por usted una caterva de energúmenos, como le ocurrió el martes pasado, que no faltaba allí ni el apuntador.
   Y si por si acaso alguien no lo pilla, decirle que el martes pasado, cuando ocurrió lo ya relatado, la alcaldesa, el primer teniente de alcalde, varios concejales, el aparejador y la madre que me parió, acorralaron al más puro estilo gansteril, al pobre forestal, por cumplir con su obligación.

El día más hermoso. (Y 3)

   Ruidosa chiquillería llenaba la Pastelería Gasco, en demanda de los exquisitos merengues de a peseta la unidad, que en grandes bandejas plateadas preparaba el popular Donato.
   Y de las tiendas de ultramarinos de José Izquierdo y de la señora Marciana, salían presurosas algunas mujeres, con los rulos puestos en la cabeza y el mandil recogido sobre una mano, que a última hora se habían dado cuenta de que habían olvidado algo muy necesario cuando hicieron los recados.
   En el río Najerilla, cantidad de najerinos y “bilbainos” (En aquella época todos los veraneantes eran vascos, y se les llamaba así, como suena), se bañaban incansablemente en los grandes pozos de aguas frías y cristalinas que, a finales del invierno habían dejado las terribles crecidas, gozándola como niños, emulando a “Tarzán”, tirándose al agua de cualquier manera: de culo; a la bomba; de pie; al paquete; al ángel o de cabeza, desde los añosos árboles que poblaban la ribera: Mimbreras, chopos y álamos blancos.
   Todo, en suma, venía a corroborar que aquel era un día increíblemente hermoso. No obstante, y a pesar de percibirlo así en todos y cada uno de sus poros, Benedicto, además de no entender cómo era posible que él fuera testigo directo de todo ello, percibía lejanamente unos como lastimeros lamentos, a la vez que notaba vagamente cómo de sus humedecidos ojos verdes caía de cuando en cuando alguna lágrima, que lentamente resbalaba por su bondadoso rostro.
   Sin parase a meditar sobre ello, se dispuso a disfrutar nuevamente de aquella especie de ensueño, siguiendo su cautivador recorrido por los distintos rincones de su ciudad, conocida como Nájera en el mundo entero. Pero cuando más feliz se encontraba, viviendo de nuevo ese día tan increíblemente hermoso, unas extrañas convulsiones recorrieron todo su cuerpo, sobresaltándolo violentamente, y, confundido y perplejo, abrió muy lentamente sus pesados y dolorosos ojos, y vio que su familia rodeaba, compungida, su humilde lecho.
   Durante unos segundos escuchó lejanamente rezos mezclados con dolorosos y sinceros lamentos, apenas perceptibles para sus ya desgastados oídos; olió algo parecido a incienso, y sintió que una tibia lluvia mojaba su rostro. Súbitamente, todo se tornó gris para él, cuando la amorosa mano de su hermana Carmen, la única que aún queda viva de todos sus hermanos, cerraba lentamente, y para siempre, sus verdes ojos.
   Era un día increíblemente hermoso, en el que miles de ruidosos vencejos surcaban incansable y acrobáticamente un cielo infinitamente azul, cuando la Parca liberó el Alma de un bello Serafín, de un vetusto, torpe y cansado cuerpo. 

                           “A mi bienamado padre que está en el Cielo.”