Ya han sido retirados los escombros producidos por el derribo del edificio número 10 de la Calle San Jaime. Este edificio, tal y como os he comentado en varias entradas, ha sido muy conflictivo en los últimos 6, 7 años, tanto por los ocupas, como por los vándalos. Además de esto, sufrió tres incendios seguidos y, a pesar de ello, era frecuentado por mocetes y mocetas najerinas los sábados, domingos y festivos, con el tejado medio hundido. De ahí que lo titule “un peligro menos, un solar más”, porque, una vez eliminado el peligro, mucho me temo que ahí no se va a construir jamás. Durante el derribo, los escombros eran cargados en un dumper y trasladados al polvorín -una puerta metálica en el farallón del Castillo, donde de pequeños nos decían que la oquedad fue utilizada para polvorín durante la guerra civil-, porque en ese tramo no cabe un camión. Tan estrecho es, que hasta el dumper dañó algún edificio. Ahora solo queda retirar los escombros, y restaurar los daños producidos.
miércoles, 1 de julio de 2026
Un peligro menos, un solar más.
martes, 30 de junio de 2026
Cuadrillas disfrutando de las Vueltas de San Pedro.
Hoy es el último día de
las fiestas de San Juan y San Pedro, y el del mes de Junio. Por tanto me veo en
la obligación de colgar otras cuantas fotografías más del día de San Pedro, y de
confesaros que, desde que el concejal de Festejos del Ayuntamiento de Nájera,
Javier Benito, presentara oficialmente el día 1 de Junio “El mejor Concierto de la primavera riojana”, el blog comenzó a
echar humo, y ha sobrepasado con creces las 400.000 páginas leídas este mes que
agoniza.
Si
se calla el cantor: El mejor Concierto gratuito de la primavera riojana.
Y que la entrada más
visitada ha sido “Éxito rotundo del
NAJERAMOR 2026.”
Si
se calla el cantor: Éxito rotundo del NAJERAMOR 2026.
Os exhorto a que pinchéis los enlaces; vale la pena.
San Pedro terminó como empezó.
La juerga siguió hasta altas horas de la noche, en las terrazas, en la Zona y en la Plaza de España, que estuvo animadísima con el concierto de los Tenampas, que no dejaron descansar a quienes casi la llenaban. Y es que en estas benditas fiestas, si algún añadido tiene cabida, son actuaciones como estas, que, a pesar de cantar rancheras, los najerinos y najerinas se empeñan en bailarlas cual si fueran las Vueltas. ¡Que siga la juerga!
