martes, 15 de septiembre de 2026

Nájera huele a fiesta.

 

Se desborda el aroma del júbilo por sus cuatro costados, un clamor impaciente que estalla justo cuando el reloj acaricia las dos en punto de la tarde. En ese instante mágico, los reyes de la alegría lanzan al viento los cohetes anunciadores, rasgando los impolutos cielos najerinos con destellos de pólvora y libertad. Son horas de algazara y bullicio, tal como dictan las apasionadas palabras del Alcalde Jorge Salaverri, quien exhorta al pueblo a entregarse, sin reservas, al sagrado rito de la diversión. Después de arrojar cientos de caramelos y confeti desde el balcón del Ayuntamiento, la Peña Juventud inunda las calles con un pasacalles alegre y vibrante, un torrente de risas que contagia cada rincón, mientras las notas enérgicas de la Disco-Móvil Dido animan el vermú en una Plaza de España que late con música a todo trapo. Los bares, los restaurantes y las viejas callejuelas se transforman en un hervidero de cuadrillas unidas por el brindis y la complicidad; almas festeras que enlazan el día con el crepúsculo en un eterno café torero, dispuestas a prolongar la juerga hasta que la madrugada pinte las tres o las cuatro de la noche. Y es que las gentes de Nájera guardaban en el pecho un ansia contenida, unas ganas inmensas de abrazar, por fin, su fiesta.

lunes, 14 de septiembre de 2026

El eco de los ángeles en Santa María La Real: un broche de oro inolvidable.

Anoche, el Monasterio de Santa María La Real no solo acogió un concierto; se convirtió en el epicentro de una emoción compartida. Bajo sus bóvedas sagradas, con una iglesia abarrotada y expectante, la Escolanía de La Rioja fue la encargada de tejer el broche de oro para el ciclo Culto y Cultura 2026. Lo que vivimos allí no fue una simple clausura, sino un auténtico viaje hacia la belleza. La puesta en escena fue sencillamente espectacular. Sobre las tablas, una treintena de jóvenes -voces femeninas en su mayoría, entrelazadas con la frescura de algunos muchachos- obraron el milagro. Bastó que rompieran a cantar para que el vello se erizara al unísono en el templo. Hay momentos en los que la música deja de escucharse con los oídos y empieza a sentirse directamente en el pecho; anoche fue uno de ellos. Uno de los instantes más mágicos y vitoreados de la velada llegó con los dúos. El templo contuvo el aliento cuando alzó la voz nuestra querida y admirada Isabel, de la Coral Najerense. Su intervención, cargada de maestría y afecto, elevó aún más los corazones de los asistentes. Más de cinco décadas de alma coral. Guiados por la mano firme y sensible de Elvira Guarás González en la dirección, y arropados por las manos magistrales de Jesús Gómez de Segura al piano, la Escolanía demostró el porqué de su prestigio. Fundada en 1968, esta institución lleva más de medio siglo custodiando y exportando el patrimonio coral de nuestra tierra, brillando con luz propia tanto en escenarios nacionales como internacionales. Su repertorio de anoche fue un testimonio de esa versatilidad: un viaje impecable que acarició la polifonía clásica, se fundió con el misticismo de la música religiosa, abrazó las raíces del folklore y desafió al tiempo con la creación contemporánea. Dicen que cantar como los ángeles es solo una forma de hablar. Sin embargo, quienes abarrotamos la iglesia sabemos que anoche esa metáfora se vistió de realidad. Gracias a estos treinta jóvenes por regalarnos un cierre de Culto y Cultura de auténtico lujo. Un recuerdo que se queda a vivir para siempre en los muros de Nájera.

domingo, 13 de septiembre de 2026

Una noche tejida con magia y emoción: Así fue la presentación de los Reyes de las Fiestas.

La velada de ayer prometía guardar un idilio con la magia, y no defraudó en absoluto. La presentación de los reyes de las fiestas en honor a San Juan Mártir y Santa María La Real se desplegó ante los ojos del público como un tapiz de emociones perfectas de principio a fin. El preludio comenzó en el salón de plenos del Ayuntamiento, donde el ambiente vibraba con esa sutil electricidad de los nervios compartidos y el deseo unánime de que todo rozara la perfección. Desde allí partió la comitiva: un desfile de ilusiones donde reyes, reinas, gobernantes, el pregonero y la presentadora caminaron al encuentro de su pueblo. Una vez que el escenario estuvo colmado de presencia y solemnidad, llegó el momento del relevo: la reina saliente coronó a su sucesora, coronando también un nuevo ciclo de fiesta. Acto seguido, Mariola Alesanco cedió la palabra a Kike, el pregonero de este año, quien conmovió los cimientos de una Plaza de España abarrotada. Su discurso, humilde y brotado del corazón, alcanzó su cumbre poética y emotiva al evocar el recuerdo de Pablo y Nicol, los dos miembros de la Peña Malpica recientemente fallecidos, arrancando lágrimas y aplausos al unísono. Tomó entonces el testigo Jorge Salaverri, Alcalde de Nájera. Entre palabras de gratitud y elogios, desveló una hermosa sorpresa: este año, la periodista najerina y presentadora del acto, Mariola Alesanco, sería condecorada con la jarra de flores de la Orden de la Terraza. El obsequio, recibido con profunda emoción, no fue el único, ya que sus sobrinas también fueron arropadas con sendos detalles. La banda sonora de la noche corrió a cargo de la inigualable Agrupación Musical Najerense. Bajo la batuta de Manuel Gil Blanco, quien regresaba a los escenarios tras atravesar dos capítulos vitales de gran trascendencia personal, la banda regaló un concierto breve pero de una brillantez sobrecogedora. El broche de oro musical llegó con los acordes del Himno de Nájera, interpretado con una maestría tal que puso en pie a cada una de las almas allí presentes. Cuando el Alcalde dio por concluido el acto, el engalanado escenario se convirtió en el epicentro de los afectos. Amigos y familiares de los nuevos reyes, Raquel y Hugo Herrera Fradejas, inundaron las tablas para inmortalizar con sus pantallas la inmarchitable belleza de la noche. Los gobernantes, contagiados por la dicha, buscaron posar junto a Mariola Alesanco y su recién estrenado jarrón de flores. Poco a poco, la plaza se fue vaciando con el lento goteo de los asistentes, que se dispersaron por los bares y restaurantes de Nájera para brindar por la vida y el reencuentro. Mención especial merece el trayecto que unió el Ayuntamiento con el escenario, vestido con la solemnidad de una alfombra roja, y el propio altar de la fiesta, que lucía repleto de hermosas flores como broche perfecto a una estampa inolvidable.

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El Pregón de un hostelero agradecido.

Saludo inicial:

Buenas noches a todos, najerinos, najerinas, gente de la comarca y visitantes. ¿Cómo estáis? Lo primero de todo me gustaría agradecer al Ayuntamiento de Nájera por darme la oportunidad de estar aquí hoy con todos vosotros y vivir esta experiencia que para mí, como najerino, es un orgullo enorme que nunca en la vida hubiera pensado tener. Como dicen mis amigos, aunque soy un simple calientacazuelas, estos últimos años, a base de concursos y entrevistas, he sacado una faceta de narrador que ni yo mismo sabía que tenía por ahí oculta, así que vamos a ver si me ayuda hoy y os intento amenizar este ratito sin que nadie se me quede dormido. Mi nombre es Enrique Fernández, aunque todos me conocéis como Kike, y es que la única que me llama Enrique de vez en cuando es mi madre, y ya cada vez menos, la verdad, porque normalmente cuando lo hacía, mala señal… Hijo de la Maricruz y Adolfito el del estanco, algo que me ha acompañado toda la vida, y es que cuando preparábamos algún altar de jovenzuelos, estuviera presente o no, habían sido el hijo de Adolfito y los amigos, así que me la comía de todas formas. Menos mal que, como estudiábamos en las Monjas, aquí al ladito, éramos unos benditos.

Repaso trayectoria:

Mi amor por la hostelería comenzó también aquí al lado, como si el destino tuviera escrita esta bonita historia. Todo empezó en el Sésamo, el bar de mis tíos Fede y Mari, que en esos años de adolescencia dejaron de ejercer de tíos para convertirse en los mejores compañeros de juerga, confidentes, cómplices… En definitiva, amigos sin los que seguramente hoy no estaría aquí. Y es que, aunque le diga a mi tío Osidori, como me gusta llamarle cariñosamente, que me ha jodido la vida al meterme el gusanillo de hostelero, en verdad me ayudó a encontrar una forma de entender la vida que me enganchó por completo. Luego llegó el turno de la noche: disco bar Boomerang. Allí, entre copas, chupitos, bailoteos y algún que otro coqueteo, nos ganamos el título de «pisabarras» que todavía conservo, aprendiendo de los Cholos, Jordi, Carlos, Pepino, Pincho, Vicen y compañía. Y aunque los comienzos no fueron los deseados -«no te bebas todos los chupitos de orujo, tira alguno», decían… con estos profesores, ¿qué podía fallar? Y nada falló, hasta que una buena noche se nos cayó el techo encima. Las viejas glorias vieron el momento oportuno de la retirada, y ahí mi amigo, prácticamente hermano, Gonzalo y yo pasamos a ser empresarios con 20 añitos. Y mira que me costó convencerle, no sé qué miedo podía tener. Menos mal que la que es ahora su mujer, Náyade, tenía buen ojo y fue mi mejor aliada para que se animara a dar el paso. Y es que entre amigos, nuevas generaciones de pisabarras (Juanolas, Federiquín, los Frutes, Jon…), copas y muchas risas, fueron unos años imborrables. Y a continuación, lo que lo cambiaría todo: el paso a los fogones. Aunque he de reconocer que cuando me apunté a estudiar cocina a la Escuela de Hostelería de Santo Domingo de la Calzada no tenía pensado dedicarme a ello profesionalmente; quería aprender a cocinar para mí, para mi casa, y dejar de depender de mi madre para sobrevivir. Pero otra vez mis planes cambiaron rápido, y es que me enganché desde el primer minuto. Esa sensación de hacer feliz a la gente con tu trabajo es adictiva. Tras unos años arrancando el proyecto de mi amigo Boli, «La Mercería», y aprendiendo en la cocina junto a César y Alina, llegó el momento de partir del pueblo. Tras 30 años recorriendo estas calles a diario, tocó coger el hatillo y seguir creciendo y aprendiendo fuera de casa. Y es curioso: estando fuera, en una isla paradisíaca y con la playa debajo de casa, no paraba de acordarme de los momentos cotidianos que en el día a día me regalaba mi pueblo. El café en la Autopista, las cañitas en el Dicarán, los partidos del Náxara los domingos que terminaban con un bocadillo donde Mailo, pero sobre todo su gente. Familia, amigos, najerinos... el verdadero lujo de la vida en el pueblo. Así que fue en esa etapa de mi vida donde empezó a tomar forma mi proyecto, el Meraki: un espacio sencillo, humilde, para ofrecer a mis vecinos mi manera de entender la cocina, con precios accesibles para todo el mundo, y estar tranquilo en mi pueblo. Salvo esto último, el resto se hizo realidad, curiosamente unos metros más arriba de donde todo había empezado.mY casi sin buscarlo, llegaron los reconocimientos, los premios gastronómicos, la oportunidad de representar a Nájera y a nuestra comunidad a nivel nacional... Todo estaba pasando muy rápido, sin prácticamente tiempo para digerirlo. Y creo que es esto último lo que me hace estar hoy aquí: el intentar ejercer de embajador de mi pueblo con todo el cariño del mundo, porque así me siento orgulloso. Orgulloso de mi infancia aquí, jugando al fútbol en esta plaza en la que alguno dejó la rodilla de por vida, ¿eh, Cerrita? De las horas encerrados en la Rocío hasta que algún alma caritativa quitaba el palo que habían puesto entre las puertas para hacer la gracieta. De las sabrosas subidas domingueras a la Cruz de Malpica después de ejercer de monaguillos en la misa de las 12. En fin, orgulloso de mi pueblo y su gente. Y es que, si algo me dice todo el mundo cuando salimos fuera, es que se me nota que soy riojano hasta en los andares, y yo feliz de ello.

Agradecimientos:

Así que desde aquí me gustaría aprovechar la ocasión para expresar lo agradecido que me siento. Agradecido a todos los najerinos y najerinas que desde el minuto cero apoyaron nuestro proyecto y nos impulsan cada día con sus infinitas muestras de cariño, que son la gasolina necesaria para avanzar y seguir mejorando; nunca podré devolver todo el cariño recibido. Y es que a día de hoy, sigo fascinado con cada palabra amable, cada gesto cómplice, cada felicitación sincera, un sinfín de gestos cariñosos que son, sin duda, el mejor de los premios. Agradecido a mi familia y amigos, que aunque los tengo abandonados con esta profesión y nos cuesta pasar tiempo juntos, siempre están ahí para arrimar el hombro en lo que haga falta, desde recoger todo el tinglado en las fiestas hasta acercarte el pan de la Inés. Gracias por vuestro apoyo incondicional cada día. Agradecido a todo el equipo del Meraki, y es que, pudiendo estar en otro sitio con mayores comodidades para trabajar, mejor equipados y seguramente más tranquilos, aguantan aquí con un zumbao que se pone a hacer arroces y menús degustación en un cuchitril en el que es imposible no chocarte cada vez que das dos pasos. Y sobre todo agradecido a ti, Sandra, mi compañera de vida. Tuviste el mal ojo de enamorarte de un cocinero, de uno inquieto además, y es que, aunque todo esto esté siendo un camino precioso que nunca hubiéramos imaginado vivir, nos ha llevado a una exigencia que hace difícil compaginarlo con nuestra vida personal. Gracias por sumarte a este sueño como si fuera el tuyo propio; gracias por tu esfuerzo en estos cuatro años, currando como una bestia de lunes a lunes, pero sobre todo gracias por hacerme mejor persona, mejor profesional y ponerle siempre esa sonrisa a la vida.

Receta para disfrutar de las fiestas:

Y como no podía ser de otra manera, vamos a rematar este pregón con el mejor plato que os puedo ofrecer. Tomad nota, porque aquí tenéis la receta definitiva para disfrutar de nuestras fiestas: 1 kilo de reencuentros y abrazos: de esos que reconfortan el alma al volver a ver a los que están lejos y vuelven a casa por septiembre. 500 gramos de emoción: para estallar de júbilo con el cohete que da comienzo a nuestros días grandes. 200 gramos de buen apetito: para saciarlo en cada degustación y en los almuerzos de nuestras queridas peñas, la Malpica y la Juventud. 100 gramos de devoción y máximo respeto: con los que arroparemos a nuestra patrona, Santa María la Real, en su procesión y en su ofrenda floral. 300 gramos de alegría desbordante: para bailar en la plaza con las verbenas hasta que el cuerpo aguante y los pies digan basta. Un chorro generoso de hermandad: esa que se respira y se contagia en el paseo de San Julián, compartiendo la leña, el vino, el humo y el cariño en el gran día de las paellas. Y una pizca de memoria: para brindar al cielo por los que ya no se sientan a la mesa, pero nos enseñaron a amar estas fiestas.

Recordatorio abuelos y Pablo y Nicol:

En mi caso son cuatro estrellas las que estarán allí arriba mirando esta tarde orgullosos, los que me inculcaron el amor por este pueblo y por el buen hacer en la cocina: mis abuelos. Carmen y Adolfo, Crucita y Miguel, gracias por convertirme en la persona que soy hoy en día. Y para despedirme, me gustaría acordarme también de dos personas que con su alegría y carisma conseguían sacarte una sonrisa a diario; dos najerinos que luchaban por su pueblo y que hacían de él un lugar mejor. La peña Malpica siempre tendrá dos ángeles guiando su Venancia cada año. Pablo, Nicol, ¡felices fiestas allá donde estéis!, vuestro pueblo nunca os olvidará. ¡Najerinos, najerinas, felices fiestas de San Juan Mártir y Santa María La Real! ¡Viva Nájera!

sábado, 12 de septiembre de 2026

Todo listo para el gran sábado.

Niños y mayores han comenzado a afinar su puntería. La Federación Riojana de Tiro con Arco (FRTA) y el Club de Tiro con Arco Eypos, en colaboración con el Ayuntamiento de Nájera, han organizado una actividad de promoción deportiva de tiro con arco, que ha comenzado a las 11:00 h en el Pabellón Multiusos Ciudad de Nájera. Al evento, en el que se mostrarán las distintas especialidades y peculiaridades de este deporte, asisten arqueros de diversas categorías (todos ellos deportistas federados en la FRTA), así como técnicos deportivos, entrenadores y jueces. El público asistente podrá probar su destreza con el arco realizando tiros a diferentes dianas y distancias, siendo esta una actividad adecuada para todas las edades. Por otro lado, a las 12:00 h, la Peña Juventud de Nájera está preparando los deliciosos guisos para que los degustéis con buen vino riojano, en su nuevo «100 % Riojano» en la calle Descampado. Allí podréis disfrutar de una variedad de seis pinchos y seis vinos de La Rioja. ¡Animaos y acudid a tirar con arco y a tomar un vermut con productos riojanos!

viernes, 11 de septiembre de 2026

Mañana: Presentación de reyes de las fiestas y pregón de Kike Fernández.


Este año, el honor es para nuestro queridísimo chef najerino Kike Fernández, el alma y la magia detrás del famosísimo Meraki. Kike es un joven sencillo, encantador y un auténtico enamorado de los fogones, que con su humildad y talento ha logrado conquistar un sinfín de premios en la cortita pero brillante historia de su bar. Aquí os cuento un poquito de todo lo que ha logrado este gran embajador de nuestra tierra: ¡Nuestro tricampeón del alma! Ha tocado el cielo de la cocina riojana al alzarse nada menos que en tres ocasiones con el prestigioso Delantal de Oro en el Concurso de Pinchos de La Rioja. Su victoria más reciente, en marzo de este 2026, demuestra que su talento no tiene techo. ¡Un hito casi imposible de repetir que nos llena de orgullo! El mimo detrás de "El Danzador": Con todo su cariño, Kike creó este ya famosísimo pincho inspirado en nuestra querida alubia de Anguiano, una delicia con la que nos conquistó a todos y se llevó el certamen regional en 2025. Llevando a Nájera en el corazón por España: Gracias al éxito de sus creaciones, tuvo el gran honor de representar a toda La Rioja en el Campeonato de España de Pinchos y Tapas, brillando con luz propia en el prestigioso escenario de Madrid Fusión en enero de este año. Un embajador de los de verdad: Como orgulloso miembro de la Asociación de Cocineros y Reposteros de La Rioja (Acyre Rioja), Kike defiende con capa y espada los productos de nuestra tierra. Para él, la cocina de proximidad es el motor más bonito para llenar de vida, turismo y alegría la economía de su amada Nájera. ¡Seguro que será un sermón precioso!