martes, 16 de noviembre de 2010

Comienza la masacre.

    Para que todos los cantamañanas que decían por doquier, que la señorita alcaldesa nunca iba a talar un árbol del Paseo, silencien para siempre su horrísono canto, los encargados de llevar a cabo la masacre, ya han comenzado. Ahora que me explique a mí, la cantamañanas mayor del reino, cómo coño va a haber más árboles en el Paseo, si de un plumazo se va a cargar un centenar de álamos blancos. En las distintas ocasiones en que esta cantamañanas se ha dirigido a los ciudadanos, ha repetido hasta la saciedad: "No hagáis caso de lo que digan los ecologistas. El Paseo va a estar mucho más verde y poblado cuando llevemos las obras a cabo". Pues desde este blog cantor, exijo que esta incendiaria de cuello blanco, le explique claramente al pueblo, cómo en un terreno de cien mil metros cuadrados de arbolado, metiendo cuarenta mil de hormigón, puede haber más arbolado. Que lo explique bien explicado, porque yo llevo meses dándole vueltas, y aún no lo he averiguado.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Traslado de la Concejalía de Cultura.

   Hace muy pocos días, se produjo en nuestra ciudad un hecho que no deja de ser curioso. Se trata del traslado de la Concejalía de Cultura, del Ayuntamiento de Nájera, al Hogar de las Personas Mayores. Y uno no sabe muy bien, si este traslado obedece a que a nuestros ilustres gobernantes les ha entrado la vena rajoyniana y quieren deshacerse de todo que huela a catalán-división de España; a que tiene tanto trabajo la titular de dicha concejalía, que necesita toda una planta para ella, o a que se aproximan las elecciones locales y autonómicas, y quieren tener a una concejal en dicho Hogar, lavándoles el cerebro a nuestros mayores, con aquello de: “¡Zapatero os ha congelado las pensiones! ¡Castigadlo en las urnas!”
   Sea como fuere, yo sigo en la mía: ¡Que no deja de ser curioso este cambio de concejalía

domingo, 14 de noviembre de 2010

Mejor imposible.

    ¡Ni el mismísimo Franco lo hubiera hecho mejor! Nuestra conspicua alcaldesa, junto con su amadísimo Presidente, Pedro Sánz, inauguró en la tarde del domingo 14 de noviembre (¿por qué no lo haría el 20?) la nueva Pasarela peatonal, bautizada como todos vosotros sabéis, cantores míos, como "Puente de los pescadores" (será para tenerlos tranquilos después de la masacre que ha cometido en el río), con la Banda de Música Municipal, animando el evento, y con una docena de piragüistas, que, por si las pocas truchas que hayan quedado, se pensaban que ya podían respirar tranquilas, han descendido el río, entre aclamaciones del respetable (¡claro, con el día que hacía, qué otra cosa podía hacer, que el ir a ver cómo nuestros ilustrísimos hacían el paripé!), dándose a continuación un baño de multitudes, mientras recorrían, departiendo amigablemente, el trayecto que une, ¡con horquillas y todo!, los dos puentes: el de Piedra y el de los Pescadores.
   En el acto de inauguración, hecho a toda prisa porque llovía y se les iban a mojar los trajes, Pedro Sánz nos dijo a los reporteros gráficos: "¡Sacadnos bien, que éste va a ser un día histórico" (ahora va a resultar que le quieren quitar el protagonismo hasta al mismísimo Caudillo). Y yo le contesté: "Señor Presidente, ¿qué opina usted del Blog "si se calla el cantor?" Y va, y se pone a mirar para otro sitio, mientras la alcaldesa dijo para sus adentros: "¡pues lo que es a mí, como no me saques el culo!", y se me volvió, tal y como demuestra la foto.

sábado, 13 de noviembre de 2010

¿Otro error histórico?

   Si la Calle Costanilla se llamó hasta hace muy pocos años “Calle del Puente arriba”, de la casa de la familia de la alcaldesa hacia la Salera; y “Calle del Puente abajo”, de la misma casa, hacia la Calle las Viudas, es evidente que en lo que hoy es la casa de la alcaldesa, hubo un puente; y además, según los documentos fotográficos existentes, con tres pilares cilíndricos. Sobre dicho puente, existe ya documentación municipal, en el año 1.800, en la que se prohíbe taxativamente el tirarse de él (y no del de piedra como cree la gente) para matarse. Igualmente, existe también documentación actual, en la que el Arquitecto redactor del Plan Municipal de Nájera, proponía en el año 2004, a través del texto refundido, que el edificio de la familia de la alcaldesa quedara “fuera de ordenación”, no sé si para reparar un “error urbanístico” (la oportunidad era única), o para qué. Lo que sí sé, es que nuestra proba alcaldesa, subsanó como “error” dicha proposición, en un Pleno Extraordinario y Urgente, celebrado el 13 de abril, de 2.005, a todo correr, para poder llevar a cabo la construcción de su nueva vivienda. Viendo la fotografía que acompaña esta información, no hace falta ser un lince para comprobar que el pilar que falta, se encontraba justo donde actualmente se está construyendo la alcaldesa su casa. Por lo que es fácil deducir, que tanto la casa vieja de su familia como la que había al lado, la de los polacos, eran postizas. Es decir, que estarían ahí, como mucho hace ciento cincuenta años. O quizás menos. Porque yo tengo oído que en los años mozos de mi difunto padre, los camioncitos que había en nuestra ciudad para transportar muebles, principalmente, cuando tenían que subir a cargar a las carpinterías que había hacia mitad de la cuesta, se las veían y se  las deseaban para poder pasar por donde estuvo el puente, ya que cabían justitos.
   Consiguientemente, aunque nuestra proba alcaldesa sabe a ciencia cierta que en la Administración existen dos temas tabúes: “Meterse con el poder”, y “menear todo aquello que pueda acarrear complicaciones”, se cubre las espaldas haciendo uso del poder que los najerinos en las urnas le otorgaron, y… ¡palante! ¡Que le quiten lo enladrillado!

viernes, 12 de noviembre de 2010

Una proposición indecente.




Eso es lo que uno puede pensar, cuando lee que quien ha convertido nuestra ciudad en una auténtica sentina, pide a las Asociaciones najerinas que promocionen nuestros valores: Históricos, Paisajísticos, Patrimoniales, Ecológicos…, que ellos ya les apoyarán con dinero.
   ¿Pero no se les caerá la cara de vergüenza a estos badulaques al proponer semejante tarea, después de haber perseguido de un modo inmisericorde a muchas de las Asociaciones de nuestra ciudad, hasta dejarlas casi extintas, y de haber arrasado de manera analfabeta y vergonzosa las últimas referencias que aún quedaban de la otrora gloriosa y esplendorosa ciudad de Nájera?
   ¿Es que van a seguir durante años, haciendo como si aquí no ocurriera nada; como si estuvieran siendo respetuosos y ecuánimes en sus decisiones y acciones? ¿Cuándo van a tener un poco de vergüenza torera, y van a dejar de intentar mancillar la poca honra que aún nos queda? ¡Basta ya, caterva de imbéciles!

jueves, 11 de noviembre de 2010

¡Sí, hemos perdido el norte!

   Hace pocos días, como consecuencia de una noticia oída en televisión, sobre la prohibición de que las chicas jugaran a la soga en los Colegios, en las horas de recreo, me preguntaba y os preguntaba, si estábamos perdiendo el norte. Hoy ya sé la contestación: ¡Sí! Y ha vuelto a ser la televisión la que me lo ha confirmado. Hace unas semanas, los pobrecitos dueños de los Casinos de este País, tan famélicos ellos, presionaron al gobierno de no sé qué Comunidad, para que prohibiera jugar al bingo en los Hogares de la Tercera Edad, porque les hacían la competencia. Y dicho gobierno, atendiendo siempre al débil contra el poderoso, cerró varios de ellos, y apercibió a otros tantos, a pesar de que la recaudación máxima de la venta de cartones, comprobada judicialmente, ascendía a la astronómica cifra de cinco euros.
   Nuestros pobres abuelos, sin salir aún de la estupefacción que les produjo acto tan abyecto, alegaron y…ganaron.
   Ahora resulta, que tampoco pueden jugarse cinco céntimos a la brisca o al tute, porque también están dañando la buena marcha de la economía nacional, con una competencia desleal tan descomunal.
   No sé cómo acabará el tema (me imagino que nuestros abuelos lo volverán a ganar), pero ¿os imagináis que hubiesen venido aquí, en los maravillosos tiempos de mi infancia, las fuerzas represoras del País, a prohibirles a la “Perpe” y compañía, que se jugaran la perra chica a la brisca, en las mesas camilla? Decididamente… ¡Hemos perdido el norte!

Bailando con lobos.

   Cuando uno lleva ya veintitantos años metido en el mundo del ecologismo, intentando, entre otras muchas cosas, preservar por todos los medios un trocito del paraíso que heredó de sus antepasados, para poder legárselo a sus nietos, llega un momento en el que se cansa, no tanto del desprecio y de la incomprensión de su gente, que al fin y al cabo siempre contó con ello, cuanto de que desde la propia Administración, que debería ser su fuerza y su aliento, sea tratado como un auténtico necio.
   Este extenso proemio, nace como consecuencia de la denuncia que el 25 de Noviembre de 2005 interpuse en varias Administraciones contra el Ayuntamiento, por meter una pala mecánica en el río Najerilla, sin cumplir los requisitos que se le habían exigido para ello.
   Y es que después de tres meses largos sin tener noticias de mi denuncia, haciendo uso de un derecho constitucional, el 17 de Marzo de 2006, volví a presentar otra en las mismas Administraciones, esta vez de MORA, para obligarlas por Ley a que me contestaran o, en su defecto, poder llevarlas a los Tribunales.
   Y viene a resultar que el día 7 de Abril de 2006, recibí en Correos la respuesta del Director General del Medio Natural de La Rioja, Miguel Urbiola Antón, en la que me decía, me consta que sin cortarse un pelo, “que la Ley de Procedimiento Administrativo de 17 de Julio de 1958, fue sustituida por la Ley 30/1992, de 26 de Febrero, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común. Y que para la Administración de la Comunidad Autónoma de La Rioja, es también de aplicación la Ley 4/2005, de 1 de Junio, de funcionamiento y régimen jurídico de la Administración de la Comunidad Autónoma de La Rioja”. Y yo, que soy un estulto, voy y no lo adivino en todo este tiempo.
   Después, para no extendernos en demasía (pongo la carta a disposición de quien quiera leerla), viene a decirme “que los denunciantes ya no somos parte interesada en la denuncia, y que no tenemos más participación en el proceso que el derecho a recibir comunicación del órgano competente sobre la apertura o no del procedimiento”. Y a mí, ¿cuándo pensaba dármela?
   Continúa diciéndome “que todo estaba en regla; que los trabajos se hicieron bajo la supervisión de personal de su Dirección General, a partir de las dos horas de su comienzo; que se cumplieron las condiciones impuestas, y que se mantendrá el paso de nutrias y visones, puesto que la vegetación podada se regenerará naturalmente la próxima primavera, y que tampoco existió afección a la fauna piscícola, ya que no se produjo el dragado del cauce.”
   Y termina haciéndome saber que “esa Dirección General entiende que no existe infracción administrativa, por lo que con esta fecha se procede al archivo de las denuncias presentadas.” O sea, que no tengo derecho, pero sí. Que si no denuncio la MORA no se hubiese archivado nunca.  Que si no te enteras, usebín... ¡Esto es un puñetero cachondeo!
   A ver si se enteran también el Profesor y los Alumnos de “Ciencias de La Tierra”, del IES “Esteban Manuel de Villegas”, de Nájera, de que no le pasó nada a la Flora y a la Fauna del río Najerilla. Que ni se dragó, ni se removieron los lechos fluviales, ni se arrasó la vegetación. Que no anduvieron las palas mecánicas por el río. Que sólo se podó la vegetación, y que los visones y las nutrias volverán como las oscuras golondrinas de Bécquer. Que no os enteráis de nada. Que en Nájera existe mucha afición a trucar, no sólo las fotos, sino las pupilas de los ojos, y luego veis a colores lo que no existe ni en blanco y negro...
   Por favor, señor Urbiola, dilapide usted el dinero que desde Bruselas le envían para la recuperación de los ríos. Condone usted todas las denuncias que pongamos contra los caciques de los pueblos. Haga usted en su Administración todo aquello que le pida el cuerpo. Pero no nos tenga por tontos. Que los que lllevamos tantos años tratando con gente como usted, de sobra sabemos que somos corderos bailando con lobos.
                  

miércoles, 10 de noviembre de 2010

¡A quién se le ocurre!

   ¡A quién se le ocurre osar llevarle la contraria a la proba alcaldesa, en vísperas de venir a visitarla su probo presidente! ¡Pardiez! Seguro que el Guarda Forestal que, cumpliendo con su deber, fue a parar a la Brigada de Obras del Ayuntamiento de Nájera, cuando ésta estaba dejando el río como un trigal recién cosechado, desconoce dos cosas fundamentales en este pueblo. A saber, que aquí nunca hay que cumplir con tu deber (“atontao”), porque cumplir la ley acarrea problemas; retrasa las obras, y entorpece el normal desarrollo de la ciudad, (“manduca”). Y que lo que genera el río (“panoli”), no es flora, vegetación, yerba, bosque, sotobosque o como lo queráis llamar los Guardas Forestales y los impresentables de los ecologistas, ¡eso es MIERDA! Y la mierda hay que quitarla a todo correr cuando un presidente como el de ellos va a venir a inaugurar un puente, que, de no saber, como sabemos, que está en nuestra ciudad, podría ser el de cualquier circunvalación o autopista: Que es como tiene que estar todo dentro del casco urbano: Aséptico y funcional.
   Así que, en lo sucesivo, señor Guarda Forestal, cuando vea a la Brigada de Obras descojonando el río, váyase a tomar un café o por el c…, y así se evitará el que tengan que ir a por usted una caterva de energúmenos, como le ocurrió el martes pasado, que no faltaba allí ni el apuntador.
   Y si por si acaso alguien no lo pilla, decirle que el martes pasado, cuando ocurrió lo ya relatado, la alcaldesa, el primer teniente de alcalde, varios concejales, el aparejador y la madre que me parió, acorralaron al más puro estilo gansteril, al pobre forestal, por cumplir con su obligación.

El día más hermoso. (Y 3)

   Ruidosa chiquillería llenaba la Pastelería Gasco, en demanda de los exquisitos merengues de a peseta la unidad, que en grandes bandejas plateadas preparaba el popular Donato.
   Y de las tiendas de ultramarinos de José Izquierdo y de la señora Marciana, salían presurosas algunas mujeres, con los rulos puestos en la cabeza y el mandil recogido sobre una mano, que a última hora se habían dado cuenta de que habían olvidado algo muy necesario cuando hicieron los recados.
   En el río Najerilla, cantidad de najerinos y “bilbainos” (En aquella época todos los veraneantes eran vascos, y se les llamaba así, como suena), se bañaban incansablemente en los grandes pozos de aguas frías y cristalinas que, a finales del invierno habían dejado las terribles crecidas, gozándola como niños, emulando a “Tarzán”, tirándose al agua de cualquier manera: de culo; a la bomba; de pie; al paquete; al ángel o de cabeza, desde los añosos árboles que poblaban la ribera: Mimbreras, chopos y álamos blancos.
   Todo, en suma, venía a corroborar que aquel era un día increíblemente hermoso. No obstante, y a pesar de percibirlo así en todos y cada uno de sus poros, Benedicto, además de no entender cómo era posible que él fuera testigo directo de todo ello, percibía lejanamente unos como lastimeros lamentos, a la vez que notaba vagamente cómo de sus humedecidos ojos verdes caía de cuando en cuando alguna lágrima, que lentamente resbalaba por su bondadoso rostro.
   Sin parase a meditar sobre ello, se dispuso a disfrutar nuevamente de aquella especie de ensueño, siguiendo su cautivador recorrido por los distintos rincones de su ciudad, conocida como Nájera en el mundo entero. Pero cuando más feliz se encontraba, viviendo de nuevo ese día tan increíblemente hermoso, unas extrañas convulsiones recorrieron todo su cuerpo, sobresaltándolo violentamente, y, confundido y perplejo, abrió muy lentamente sus pesados y dolorosos ojos, y vio que su familia rodeaba, compungida, su humilde lecho.
   Durante unos segundos escuchó lejanamente rezos mezclados con dolorosos y sinceros lamentos, apenas perceptibles para sus ya desgastados oídos; olió algo parecido a incienso, y sintió que una tibia lluvia mojaba su rostro. Súbitamente, todo se tornó gris para él, cuando la amorosa mano de su hermana Carmen, la única que aún queda viva de todos sus hermanos, cerraba lentamente, y para siempre, sus verdes ojos.
   Era un día increíblemente hermoso, en el que miles de ruidosos vencejos surcaban incansable y acrobáticamente un cielo infinitamente azul, cuando la Parca liberó el Alma de un bello Serafín, de un vetusto, torpe y cansado cuerpo. 

                           “A mi bienamado padre que está en el Cielo.”

martes, 9 de noviembre de 2010

El día más hermoso. (2)

   Salvador Fernández prensaba con cariño las pieles de cordero y de oveja, que previamente a la intemperie había secado, atándolas con fuertes sogas, para hacer con ellas gigantescos fardos.
   Los autobuses de Guinea y Angulo recogían y dejaban incesantemente viajeros en la Parada de la Ribera del Najerilla, y amontonaban de cualquier manera, recostados sobre la barandilla del Puente de Piedra, cantidad de paquetería que más tarde repartirían los señores Valentín y Alfonso, en sus carritos de ruedas de goma, por los comercios y tiendas diseminadas por todos y cada uno de los barrios.
   Del almacén del señor Julián, “el navarro”, salían sin cesar cantidad de barcas de naranjas y de ramos de plátanos, que los señores Sixto y “Ogueta”, transportaban en pequeñas y chirriantes carretillas, mientras que de la fábrica de gaseosas del señor Eusebio, “el Jovito”, lo hacían cajas de gaseosas y barras de hielo, transportadas por “Bernal” y el “campiñarri” en pequeños carros de mano.
   Los dueños de los Restaurantes “Las Pericas” y “Palacios”, se afanaban en preparar exquisitos platos riojanos y en poner, como Dios manda, las mesas, para que sus clientes habituales encontraran todo de perlas cuando fueran llegando.
   El señor Isidro Hernáez y su esposa, Eufrasia Iguea, despachaban toda clase de alimentos en la pequeña tienda de comestibles que tenían montada en el portalón de su casa, en el Arrabal de La Estrella; mientras Eusebio, que estaba de guardia en el surtidor de gasolina que su bienamado padre Benedicto tenía junto al restaurante “Las Pericas”, esperaba a que le pusieran el gigantesco bocadillo de mortadela, para zampárselo en un abrir y cerrar de ojos, sentado en la banca de madera que tenían colocada contra la fachada de dicho  Restaurante, mientras esperaba cómoda y pacientemente a que vinieran a repostar los Seat, “seiscientos”, “ochocientos cincuenta” y “mil quinientos”; los “Gordinis”; los “Sinca mil”, y los entrañables “dos caballos”.
   En el bar Chule Chimi, el querido y recordado por todos los najerinos, Paquito Valderrama, conocido popularmente como “el legionario”, mantenía interminables conversaciones consigo mismo, a través del gran espejo que en la parte central del bar tenían colocado, mientras que Eloy, “el vagabundo”, se quemaba las barbas con un mechero de gasolina, y los taxistas la gozaban como enanos viendo reñir y hacer las paces, en escasos segundos, a sus compañeros Matías, “Chinfú” y Antonio, “Gabardinón”, por encerronas que picarescamente les preparaban ellos mismos. Principalmente “los sorianos”.

lunes, 8 de noviembre de 2010

El día más hermoso. (1)

   Queridos Amigos cantores, me voy a permitir la licencia de colgar un escrito muy especial para mí, pero que considero muy importante para vosotros, ya que en él reflejo la muchísima vida que tenía un pedacito de nuestro pueblo. Como quiera que el escrito es largo, os lo voy a colgar durante tres días, lunes, martes y miércoles, para que no se os haga denso. Deseo de todo corazón que os guste, y que despierte lo mejor que hay en vosotros.
   Era un día increíblemente hermoso. Bajo un cielo infinitamente azul, cientos de ruidosos vencejos sobrevolaban acrobáticamente los tejados de las casas adyacentes a la Real Parroquia de Santa Cruz, mientras un batallón de niños desarrapados jugaba al punto en sus paredes laterales, causando aún muchísimo más estrépito que ellos.
   A pocos metros de allí, en las inmediaciones de la Plaza de La Estrella, cantidades ingentes de najerinos y moradores de los pueblos vecinos se disponían a llevar felizmente a cabo sus diferentes cometidos.
   Los operarios de Coloniales Preciado, no paraban de llenar botellas de aceite de los bidones de doscientos litros que para tal menester tenían allí almacenados; de pesar en bolsas de papel marrón, azúcar, caparrones, alubias, lentejas y garbanzos, de los que guardaban en grandes sacos de cuerda hábilmente amontonados; de despachar galletas, chocolate, latas de sardinas, chicharro y soldados; de trocear con un gigantesco cuchillo exquisito bacalao seco y, en suma, de servir amable y eficazmente todo aquello que les pidieran sus devotos parroquianos.
   En el Bar Royalty, los padres y hermanos del entrañable “chamaco”, servían sin cesar humeantes y aromáticos cafés, solos, con leche, cortados y descafeinados, además de sabrosísimos cucuruchos de artesanal helado.
   Los guarnicioneros, José Barquín y Manuel Hidalgo, cosían febrilmente alforjas, cinchas, albardas y demás útiles del ganado, mientras el señor Luís “el herrador”, se encargaba de ponerles a los brutos nuevos los zapatos.
   El señor Matías, y Miguel Ángel Yécora, cortaban el pelo y ponían inyecciones respectivamente, en un pequeño habitáculo.
   Del Hotel Campana salían, de cuando en cuando, viajantes que la noche anterior habían pernoctado allí, para visitar las diferentes tiendas, comercios y mercados, perfectamente trajeados y repeinados, y con dos grandes maletas en las manos.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Consolidado el Parque de los madrileños.

   A pesar de las zancadillas que nuestros actuales gobernantes nos pusieron en su día, a los miembros del FORO y del GEN, para que no pudiéramos recuperar para el pueblo las choperas yecas del entorno de la Pirámide, reforestándolas con especies autóctonas, y dedicando el paraje  a las víctimas del 11M (esto es lo que menos les gustó, porque consideraban esta fecha como fatídica para sus intereses), hoy, gracias a la inestimable colaboración de los Guardas Forestales, que derrocharon ilusión y esfuerzo en esta empresa tan loable, este Parque, bautizado en un principio, como “del 11M”, y posteriormente (a los dos días de ponerlo, ya nos habían destrozado totalmente el cartel que así lo anunciaba, a pesar de ser de madera de haya) como “de los madrileños”, es toda una realidad.
   Como podéis ver en las fotografías que acompañan esta noticia, las mimbreras plantadas junto al río para que protegieran de las crecidas a las demás especies, han alcanzado una altura y un grosor tan considerable, que parecen que hayan estado ahí siempre.
   Gracias a esta plantación, en la que colaboraron un montón de niños de distintos colegios, además de un buen número de personas mayores, Nájera ha recuperado parte de su paisaje, y ha tenido un gesto que la ennoblece.
              ¡¡Muchísimas gracias, a los Guardas Forestales!!

Álamo de las tres guías.

   Es increíble el cinismo del que nuestros incendiarios gobernantes hacen gala. Que hayan osado presentarse ante la opinión pública como protectores de los árboles centenarios del Paseo, es que raya las tripas.
   Soslayando el hecho de que hace cuatro días se cargaron a traición unos álamos blancos, centenarios también, que además de estar sanísimos, no representaban ningún peligro (me atrevo a aseverar que sus raíces llegaban hasta Santa María La Real), con el pretexto de que estaban torcidos (menos mal que los médicos no hacen lo mismo), el Álamo al que hago referencia hoy, está ahí gracias a las numerosas denuncias que los ecologistas han interpuesto contra el Ayuntamiento, y a que en más de una ocasión se ha tenido que tumbar en él, cuando iban a talarlo, el que suscribe, recibiendo unas broncas de espanto, de la caterva de energúmenos que allí se habían reunido a presenciar el crimen. (Alguno, incluso, gritó: ¡Ya se le podía caer encima, al hijo de puta de las barbas!)
   Además de esto, Ecologistas en Acción, después de varios intentos, consiguió incluirlo en la Guía de Árboles Singulares de La Rioja, protegiéndolo así, para siempre, del hacha criminal, tan activa en nuestro municipio.
   No obstante, que nadie piense ni por un segundo, que estoy en contra de que le hayan puesto la plaquita, donde están escritas (con bastantes faltas de ortografía, por cierto), todas sus características. Hacerlo está bien. Y el najerino o visitante que lo vea ha de conocer lo que tenemos, para que llegue a preocuparse por ello. Lo que ocurre es que ver la plaquita ahí, y unos metros más arriba, ver las máquinas preparadas para talar casi un centenar de hermanos suyos, por más que lo intento, no puedo digerirlo.  

sábado, 6 de noviembre de 2010

¿Cómo te apellidas?

   Con lo tranquilos que estábamos los de mi generación, con nuestras mujeres o con nuestra soltería, ahora va, y a los socialistas no se les ocurre otra cosa que decretar que los hijos se apelliden por orden alfabético. Es decir, que si mi mujer se apellida Alonso, y yo, Martínez,  verbigracia, mis hijos serán Alonsos. ¡De los de toda la vida!
   Verás tú ahora, qué ciscos va a haber en los domicilios conyugales, con la que ya nos estaba cayendo, dilucidando a ver, no ya cómo haremos para comer filetes, sino cómo coño se van a apellidar nuestros hijos (yo estoy salvado, porque mi mujer se apellida Suárez), bajo amenaza de divorcio. Eso en cuanto a los casados. Pero es que los solteros, lo tienen aún mucho más crudo. Imagínate tú a Ramón, a Jaime, a Daniel, a Fernando y a tantos y tantos más, en una Discoteca, preguntándoles a las chicas: ¿y tú cómo te apellidas?, en lugar de aquello que tan aprendido teníamos: ¿Estudias o trabajas? ¡La que digo! ¡Un auténtico fastidio!

Repisas, aleros y cornisas.

   Pasear por el casco antiguo de Nájera, para vergüenza de propios y extraños, se ha convertido en una peligrosísima aventura. A la dificultad de andar por las angostas aceras de algunas de sus calles, se ha añadido ahora la del peligroso estado en el que se encuentran muchas repisas de balcones, aleros y cornisas, de casas totalmente abandonadas y medio derruidas. Por lo que los najerinos y visitantes, no tienen más remedio que caminar por las mal llamadas calles, porque en realidad son carreteras, arriesgándose a ser atropellados, por los muchísimos coches que circulan por nuestra ciudad, sin respetar la señal de prohibido pasar de cuarenta.
   Porque ésa es otra: Aquí, lejos de hacer lo que cualquier otra ciudad que por tal se tenga, no peatonalizan una calle ni hartos de gaseosa. Ni tan siquiera las que llevan a Santa María La Real, a pesar de habernos dicho por activa y por pasiva, que después de construir el tercer puente, se iba a peatonalizar toda esa zona. Ese era, al menos, el compromiso que los próceres del Partido Popular adquirieron con los najerinos. ¡Es más! Fue ése el pretexto que utilizaron hasta la saciedad, para intentar inculcar en los najerinos la falsa necesidad de su construcción: Que el tráfico dañaba Santa María La Real (cosa absolutamente cierta), y que imperiosamente había que protegerla.
   Es absolutamente increíble observar cómo estos pelafustanes, que la han tenido siempre sumida en el mayor de los desprecios, la utiliza a su antojo para hacer política, intentando, además, quedar ante nuestros ojos, como sus verdaderos guardianes.

¡Contra la pared!

   Aunque muchos najerinos no se enteraron de ello, nuestros ilustres gobernantes decidieron poner los bancos de la Plaza de Santa Cruz, contra la pared del nuevo edificio, para colocarnos allí, al igual que en el colegio, a los niños que no somos buenos.
   A pesar de haberlos colocado una tarde de finales de agosto, fueron numerosos los najerinos, peregrinos y veraneantes que los vieron, y se partieron de risas con ellos. Tanto es así, que os juro por mis muertos más frescos, que fueron muchos los que decidieron inmortalizar semejante ocurrencia, haciéndose fotos sentados en ellos. Y no os digo nada, cuando nuestros mayores salieron del Círculo: ¡aquello fue ya un auténtico cachondeo! Fijaos si lo fue, que a los pocos días ya los habían cambiado de sitio. ¡Y menos mal! Porque si no, quien comprara el primer piso, y más si era mujer, no iba a poder salir al balcón en su vida, a fumarse un cigarrillo o a tomar el aire fresco.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Que las vidas son sagradas.

   En esta ciudad en la que nos ha tocado en suerte vivir, por más promesas que uno se haga de que vea lo que vea y oiga lo oiga no va a decir nunca “esta boca es mía”, es absolutamente imposible cumplirlas, porque nuestros gobernantes, a pesar de saber, como saben, que ahora mismo no hay cuatro ciudadanos contentos con su gestión (se acaban de cargar a las dos únicas Asociaciones Deportivas y Culturales que aún funcionaban); que todos los najerinos están hartos ya de su incuria, de su soberbia, de su despotismo, de su estulticia y de su estupidez, aunque nadie se atreva a decirlo en público, van por la ciudad que no caben en sí de gozo. Es más, van que no caben por las calles de puro orgullosos.
   A mí esto me daría absolutamente igual, si su infame proceder derivara de trivialidades tales como dónde han colocado un árbol, un banco, una papelera, una fuente, una farola, un parque, un jardín, una plazoleta o un aparcamiento. Pero cuando se trata de temas en los que están en juego nuestras vidas, ¡las de todos!, me hierve la sangre al ver, por ejemplo, el comportamiento tan cerril y prepotente que con el tema de la Base Presencial de Ambulancias están teniendo.
   Desconozco qué espurio motivo les impulsa a actuar así. Pero cuando uno ha tenido el dudoso honor de asistir a la muerte de demasiadas personas mientras esperaban recibir los primeros auxilios, desde que mi bienamado padre, Benedicto, “Jalisco” y el “Rojo”, principalmente, crearan con sus propias manos el Puesto de Socorro de Cruz Roja en el desaparecido fielato, allá por los años setenta, hasta nuestros días, no puede comprender ni consentir bajo ningún concepto, que nuestros gobernantes, ante las reiteradas peticiones de los propios interesados, de los socialistas y de otros muchísimos ciudadanos, haciéndoles ver que los conductores de las ambulancias están perdiendo continuamente un tiempo precioso (a veces un simple minuto puede ser decisivo para morir o seguir viviendo), teniendo que ir a buscar a los camilleros, cuando hay una llamada de emergencia, porque cada uno de ellos hace la guardia en su casa, obtengan siempre como única respuesta el silencio.
   Por consiguiente, como en esta gravísima cuestión lo que está en juego son nuestras vidas, ¡y las vidas son sagradas!, desde estas líneas os exhorto a todos los najerinos a que quitéis el miedo de una santísima vez, deis un paso al frente, y, más allá de partidos, ideologías y clases sociales, unamos nuestras voces, y con un grito estentóreo, les exijamos a esta cuadrilla de engreídos la creación de la Base  Presencial de Ambulancias en el viejo Centro de Salud, tal y como lo demandan el sentido común y el buen gobierno.
   Porque no podemos ni debemos olvidar, que, además de lo ya descrito, las Ambulancias duermen actualmente en la calle, y pueden sufrir roturas de lunas, faros o espejos, pinchazos de ruedas, robo de gasolina, algún golpe o cualquier otro percance que impida su normal funcionamiento. Que Nájera es cabecera de comarca de cuarenta y tres pueblos, alguno de ellos a sesenta kilómetros. Que la Base con UVI-Móvil más cercana se encuentra en Haro, con lo que en caso de necesidad se pierde un tiempo muy valioso. Que si alguien puede crear esta Base Presencial es nuestro actual Ayuntamiento, por ser del mismo Partido que nuestro Gobierno. Y ante todo y sobre todo, que el edificio ya está hecho.
   Por todo ello, ¡obliguémosles entre todos a hacer lo correcto: Crear la Base Presencial de Ambulancias en el viejo Centro!
 ARTÍCULO PUBLICADO EN LA CRÓNICA DE NÁJERA.

Arreglo de socavones.

  Aunque cualquier malpensado pudiera deducir que de la calle Ribera del Najerilla, han sido arreglados por la Brigada de Obras del Ayuntamiento de Nájera, los socavones que por doquier tenía, porque en breves fechas va a venir a nuestra ciudad el Presidente del Partido Popular y del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, a inaugurar el cuarto puente de Nájera, conocido como “el puente de los pescadores”, bueno es que hayan sido arreglados ya, porque presentaban un aspecto lamentable. 
   Como pudimos observar, no han sido solamente los de dicha calle, sino que fueron igualmente arreglados, los del Arrabal de la Estrella, así como sus aceras.
   Ahora sólo nos queda desear, que la Brigada de Obras del Ayuntamiento de Nájera, se dedique a arreglar los baches y socavones de otras muchas calles de la ciudad, que, además de estar pidiendo a gritos su arreglo, pueden provocar algún mal.