martes, 6 de noviembre de 2018

Las Brujas de Zugarramurdi


El pasado domingo, 4 de Noviembre de 2018, asistí en Logroño a la visita guiada “Tras las Huellas de la Brujería”, amenizada por el conjunto de música folk Grimorium, y al “Acto con Zugarramurdi en el Bosque de la Memoria”. Estos actos formaban parte del Auto de Fe que durante los días 2, 3 y 4, se ha celebrado en Logroño bajo el título de “Las Brujas de Zugarramurdi: Recreación del Auto de Fe de IGIO, Fiestas centro histórico de Logroño, Mercado del Auto de Fe”. Los actos giraron en torno al célebre -y vergonzoso- proceso contra las brujas de Zugarramurdi, celebrado en Logroño los días 7 y 8 de Noviembre de 1610, en el que, sin ninguna posibilidad de defensa, fueron vilmente condenadas a la hoguera. La interesante y enriquecedora visita guiada fue organizada por la Asociación Histórico Cultural “Encomienda de Santiago”, que contó con la colaboración de las Asociaciones Histórico Culturales “Héroes del Rebellín”, y “Guardia de Santiago”. Comenzó en la calle Portales, recorriendo después las plazas del Mercado y San Bartolomé, hasta llegar, finalmente, al Bosque de la Memoria, donde, tras la magnífica interpretación del grupo de baile “Haz Tribu”, representando el espíritu del bosque, los familiares de las Brujas hicieron una ofrenda floral y cantaron, hermanados, y visiblemente emocionados, la canción “Hegoak” -Alas- para dejar patente el lamento de que les cortaran las alas a las personas que un día quisieron pensar al margen del poder establecido. 


























domingo, 4 de noviembre de 2018

De ríos y pinchos.

El ponente de la charla será nuestro compañero, Koldo Hernández, Licenciado en Derecho y Máster en Derecho Ambiental y en Prevención de Riesgos Laborales. Doctorando en Derecho, con una tesis sobre la regulación jurídica de los disruptores endocrinos. Trabaja, además, en el grupo de químicos en Ecologistas en Acción en una campaña enfocada a la eliminación de un tipo de sustancias que alteran el normal desarrollo del sistema hormonal y que son conocidas con el nombre de “disruptores endocrinos”. Dicha campaña tiene una doble vía: una primera institucional, intentando que las administraciones públicas elaboren políticas de reducción de la exposición a este tipo de tóxicos, y otra, de información y sensibilización ciudadana. ¡No os la perdáis!

viernes, 2 de noviembre de 2018

Una exposición con alma.




Con el título “Encuentros”, mi gran Amigo Joaquín Ferrer Guallar -FEGUARS-, expone sus últimas obras en la Biblioteca de Aragón, sita en la calle Doctor Cerrada, 22, de Zaragoza, del 5 al 30 de Noviembre. El horario de visita será de lunes a viernes de 9’00 a 21’00 horas, y sábados, de 9’00 a 13’30 horas. La inauguración será el martes, día 6, a las 19’30 horas. Mi gran Amigo estará acompañado de Pilar Segura, una excelente pintora impresionista, y una bellísima persona. FEGUARS deja el alma en todos y cada uno de sus cuadros, rindiéndoles tributo a sus cantantes favoritos: Joan Manuel Serrat, Víctor Manuel, Luis Eduardo Aute, José Antonio Labordeta, Joaquín Carbonel, Violeta Parra, Leonar Cohen…, poniéndoles rostro a sus canciones. Si acudís a la inauguración de la exposición, conoceréis, además de su obra, a una gran persona. ¡No os la perdáis!


miércoles, 31 de octubre de 2018

Nájera.

 
Esta farola del Paseo de San Julián es el fiel reflejo de cómo se encuentra actualmente nuestra ciudad.

lunes, 29 de octubre de 2018

Éxito del Décimo Festival del Pimiento Riojano

A pesar de las bajas temperaturas y de la amenaza de lluvia, el “Décimo Festival del Pimiento Riojano” fue un rotundo éxito. La Plaza de España estuvo a rebosar de gente ávida de ver cómo se asan y pelan los sabrosos pimientos, y de degustarlos, después, con huevos fritos. La jornada estuvo amenizada por la Escuela de Jotas de La Rioja, y las Ampas repartieron más de mil raciones de huevos con pimientos. Además de esto, los niños disfrutaron con el taller del “Cole de María”, y, quienes lo desearon, pudieron saborear palomitas hechas delante del público. Por su parte, los participantes en la Cuarta Marcha “Camino Real” fueron recibidos por miembros de la Brigada de Obras en el Ayuntamiento, donde les dieron, para reponer fuerzas, preñaos, mosto y vino. Con anterioridad a esto, los “Chiguitos de Marcelino” amenizaron nuestras calles la noche del viernes, mientras cantidad de najerinos y forasteros disfrutaban por los bares del casco antiguo, saboreando los pinchos relacionados con los sabrosos pimientos. ¡Ya falta menos para el próximo!


viernes, 26 de octubre de 2018

Décimo Festival del Pimiento Riojano.


 
El décimo festival del pimiento riojano se celebrará los días 27 y 28 de Octubre, con un programa de actividades que se desarrollarán en la plaza de España, con el objetivo de ensalzar las cualidades del pimiento najerano y de Santo Domingo y darlo a conocer. Los actos comenzarán a partir de las 20’00 horas del sábado, con una degustación de panceta con pimiento riojano, que contará con la actuación de El mago Antxón, quien recorrerá las calles del casco antiguo hasta las 23’00 horas. Habrá, también, un pasacalles musical con los “Los Chiguitos de Marcelino”. El acto central será el domingo, a partir de las 12’00 horas en la citada plaza, donde se llevará a cabo una exhibición de asado y pelado tradicional de pimiento riojano, seguida de una degustación del mismo producto con huevo frito, en la que colaborarán las Ampas de los colegios najerinos. Ambas actividades estarán amenizadas por la Escuela de Jotas de La Rioja, y además, habrá talleres infantiles, un show cooking a cargo de Miguel Martínez Losa, y se sortearán vales de degustación entre los participantes. Por la tarde, desde las 19’30 horas, habrá un concierto de los grupos Dexpist2 y Fanáticos. Durante los días 19, 20, 21, 26, 27 y 28 de Octubre, los establecimientos hosteleros ofrecerán menús y pinchos elaborados con pimiento riojano.


miércoles, 24 de octubre de 2018

Recuerdos de infancia.


San Crispín.
El 25 de Octubre, como mandaba la tradición, los najerinos celebrábamos cada año la festividad de San Crispín, patrón de los zapateros, y todos los niños andábamos como locos recorriéndonos las calles de la ciudad intentando mangar leña para hacer una gran fogata al atardecer en la que asar, una vez extinguidas sus terribles llamaradas, las patatas -robadas también- y zampárnoslas para cenar. El peregrinaje era interminable y agotador, porque casi todos los mayores honraban también al patrón comiendo patatas asadas, y la leña, a pesar de ser Nájera una ciudad repleta de carpinterías y serrerías, escaseaba, sobre todo la descuidada, la que podíamos mangar sin dificultad. Lo de las patatas era diferente: cuatro de acá, cuatro de allá y cuatro de acullá, enseguida nos hacíamos con un montón de ellas para comer hasta reventar. Como las fogatas, lumbres u hogueras, como a ustedes les guste más, se hacían en cualquier lugar -en aquellos años, además de haber muchos descampados en nuestra ciudad, las calles y plazas eran casi todas de tierra y cascajo apisonado-, al atardecer, la ciudad entera ardía como la Roma que Nerón mandó quemar. Cuando se había quemado la leña, esparcíamos la montaña de ascuas con unos palos largos, dejando una buena capa de ellas sobre el suelo, y poníamos en el centro las patatas, tapándolas a continuación bien tapaditas con las ascuas que habíamos esparcido, para que se asaran por todas las partes por igual. A la hora de comérnoslas, por aquello de que entonces sólo había de tramo en tramo de cada calle y cada plaza una humilde bombilla, colgada del centro de un alambre torpemente cruzado de fachada a fachada -esto si no estabas en un descampado-, y no se veía ni a jurar, las más de las veces nos las comíamos totalmente abrasadas, llevándonos a la boca más carbón que patata; pero eso nos daba igual, la cuestión era vivir la aventura de la hoguera, las patatas y la sal -siempre había algún artista que presumía de saber hacer lumbre y después de intentarlo cuarenta veces, lo teníamos que despachar-, y el estar un montón de niños de noche ciega cenando y charlando en hermandad. Y lo que son las cosas, queridos lectores, por más que nuestros padres siempre nos decían que si andábamos con fuego nos mearíamos en la cama, ninguno de nosotros amanecía mojado a la mañana siguiente de San Crispín. Baste decir, para finalizar, que además de las cantidades ingentes de fogatas que diseminadas había por toda la ciudad, en casi todas las casas, bien fuera en el horno o en la chapa de la cocina, nuestras madres y abuelas, para honrar a San Crispín, asaban también patatas para cenar.

martes, 23 de octubre de 2018

Mujer, precariado y toxicidad.


El próximo jueves, 25 de Octubre, a las 19:30 h. en el Café Bretón, Bretón de los Herreros 34 -Logroño- charla-coloquio “Mujer, precariado y toxicidad“, a cargo de Koldo Hernández de Ecologistas en Acción. Modera: José Manuel Santiago, Coportavoz de Equo-Verdes de La Rioja.

sábado, 20 de octubre de 2018

Vergüenza ajena.

 
Una vez finalizado el programa “Culto y Cultura” organizado por el Patronato del Monasterio de Santa María La Real, se me antoja apuntar dos cosas: Una, que no todo vale en el Claustro de los Caballeros. Y otra, que cambien de sillas, porque muchas de las que hay causan vergüenza ajena. ¡Y que aún haya algún indecente que se alegre de que el escenario y las sillas estén en el Claustro, para que los recién casados no puedan hacerse en él las fotos de la boda!

miércoles, 17 de octubre de 2018

lunes, 15 de octubre de 2018

Recuerdos de infancia.


Salto de pértiga.
Cuando el jardinero del Ayuntamiento, Ángel Mínguez, comenzaba en otoño a podar los plátanos del Paseo, le mangábamos las ramas más resistentes y comenzábamos a jugar con ellas al salto de la pértiga -el más apasionante de los juegos-, que consistía principalmente en saltarnos a lo ancho los riachuelos. Este juego era practicado casi siempre en época de escuela, durante el recreo, y éramos muchos los que, por habérsenos clavado la pértiga en el suelo -había mucho fango-, por haberla colocado sobre una piedra resbaladiza, por haberla agarrado de muy arriba o por cualquier otra circunstancia -a veces se rompían- hacíamos la cuca -caernos al río-, teniéndonos que quedar sin entrar a clase cuando acababa el recreo, a secarnos la ropa y los zapatos en improvisadas lumbres, lejos de la vista de chivatos y maestros. Y allí estábamos nosotros, los más intrépidos -o los más tontos, según se mire-, medio en pelotas, con un frío que pelaba, dándole vuelta a la ropa para que se secara sin quemarse, y vigilando de soslayo que no ardieran los palos clavados en el suelo, en los que habíamos colgado los zapatos, pegaditos al fuego, para que antes de que diera la hora de comer lo tuviéramos todo seco. Huelga decir que todo ese esfuerzo, fruto del temor a que te castigaran, no nos servía de nada, porque sin terminar de entrar en casa, nuestras madres percibían el peculiar olor a lumbre que se había adherido a nuestras prendas, y tenías que confesar tu hazaña -bastante manipulada, por cierto-, obviando la minipicia para que no te cascaran. Lo único que conseguíamos era que no nos durasen absolutamente nada los zapatos -mojarlos y secarlos los destrozaba-, ocasionando con ello un gasto innecesario, que dañaba, aún más, la frágil economía doméstica. Además de saltar los riachuelos -para nosotros auténticos mares-, hacíamos también campeonatos de salto de longitud y de altura. Para estos últimos, atábamos una cuerda de chopo a chopo -los teníamos a millares- e íbamos subiéndola a medida que saltábamos todos sobre ella, hasta que, al alcanzar una altura considerable, los pringaos de siempre teníamos que conformarnos con ver, mientras saltaban por los aires, a los chulitos regodearse. Es menester decir, porque así lo requiere el caso, que las pértigas eran para nosotros uno de los objetos más preciados de cuantos pudieran existir en aquella época. Por ellas éramos capaces de darnos de hostias a diario si alguien osaba cogérnoslas -las dejábamos escondiditas debajo de las hojas-, aunque solo fuera por un rato. Tal era para nosotros, amigos lectores, la grandeza de un humilde y triste palo.

viernes, 12 de octubre de 2018

Lotería Amiga.


Como en años anteriores, la Asociación Amigos de la Historia Najerillense nos ofrece participaciones de lotería de Navidad. Para ello, han preparado tarjetas con una fotografía antigua de la Plaza de Navarra y Calle del Horno.  Su coste son 5 euros, participando con 4 euros en el sorteo cada una de ellas en el número 49.534. Los que estáis cerca, podéis adquirirlas en la Cervecería Kien, en el Café Pepe, en la Librería María Teresa, en la Droguería Hernáez, y en la Mercería Sais. Para los que residís fuera, se pueden adquirir con el siguiente procedimiento: Hay que hacer un ingreso en la cuenta a nombre de Amigos de la Historia Najerillense en el Banco Santander número ES28 0030 8030 36 0865032273 por el importe que se desee. (Múltiplo de 5 euros). También se puede hacer por transferencia. En el  Banco,  en efectivo, hay que facilitar el nombre completo y el nº  de DNI para que pongan al interesado como ingresante. Y en observaciones, hay que poner: lotería de navidad. Atención: Si se hace el ingreso en efectivo en el Banco, la operación está exenta de gastos. Una vez que en la Asociación vemos el ingreso en la cuenta, mandaremos escaneadas por correo electrónico las participaciones que correspondan, que junto con el resguardo de ingreso del Banco se acredita la propiedad sobre las mismas. De todos vosotros tenemos vuestra dirección de correo electrónico, si alguien adquiere lotería y no tenemos su dirección registrada nos la debe enviar junto con su nombre y apellidos a: asociacion@amigosdelahistorianajerillense.com Lo hacen así para no tener que mandar por correo certificado las participaciones, ya que les supondría la carta más gasto que el beneficio que obtienen en cada tarjeta. Fecha tope para adquirir participaciones a distancia: 5-11-2018 -sujeto a disponibilidad- Una vez celebrado el sorteo: -Si no tocase, mandarían por correo ordinario  las participaciones, la carta es mucho más barata. -Si resultara premiado el número, bien valdría un viaje a Nájera a cobrar el premio. Los Amigos nos dan las gracias por participar y por colaborar con la economía de la Asociación. Y nos desean, sobre todo salud, y un poco de suerte.