domingo, 27 de septiembre de 2026

El XV Festival del Pimiento Riojano desafía la amenaza de lluvia y desborda ilusión.

Había presagios grises tiñendo el cielo de la mañana. Los pronósticos amenazaban con abundantes lluvias, de esas que invitan a quedarse en casa; sin embargo, el XV Festival del Pimiento Riojano desafió al mal tiempo y demostró el carácter inquebrantable de nuestra gente. Todo se desarrolló de manera impecable, siguiendo el guion previsto por la ilusión colectiva. Al llegar las 12:00 horas, ocurrió el milagro de cada año: El cielo fue aclarándose y la Plaza de España comenzó a llenarse de vida merced a un aroma inconfundible, hipnótico y profundamente nuestro, ese perfume eterno del pimiento asado fundiéndose con el huevo que despierta los sentidos. El ambiente se volvió pura poesía y nostalgia gracias al son de “Los Otros”, el fantástico grupo llegado de Haro que, contando con el maestro de la luz y el sonido, Andrés Gómez Tejada, en su auxilio técnico, amenizó magistralmente la jornada con esas canciones de los 80 que todos conocíamos y hemos coreado al unísono. En el epicentro de este engranaje festivo, brillando con luz propia, emergió la loable y encomiable labor de nuestras AMPAS. Qué tarea tan admirable, tan llena de entrega y de un entusiasmo incombustible la de estas madres y padres. Como siempre, al pie del cañón y con una luminosa sonrisa, han estado condimentando y sirviendo este exquisito plato hasta bien entrada la tarde, siendo el verdadero motor altruista de la comunidad. Gracias a su esfuerzo infatigable, las terrazas de los bares han estado completamente repletas de gente, desbordando alegría en cada rincón. Nuestro gran protagonista, el Pimiento Riojano asado en horno de leña, lució con orgullo su sello de Indicación Geográfica Protegida (IGP) que garantiza ante el mundo su origen sagrado y su calidad suprema, motivando a que muchos de los visitantes se llevaran botes a su hogar para prolongar este manjar en sus mesas. ¡Larga vida a nuestra fiesta!