Que el camino de “La Manzanera” se encuentre lleno de agua, piedras y barro, es lamentable. Por él caminamos a diario cantidad de personas para evadirnos y relajarnos. Y en cuanto caen cuatro gotas, salvo que lo hagamos con botas de agua -las que usábamos para pescar-, está intransitable. Espero que algún día alguien lo arregle en condiciones, y no tengamos que privarnos de estos paseos tan saludables.

