Ayer tuve la fortuna de conocer a mi alma gemela en el majestuoso Claustro de los Caballeros de Santa María La Real. Juro por la memoria de mis bienamados padres que no le había visto nunca, a pesar de que muchas personas creyeron que me hizo un guiño cuando interpretó “Si se calla el cantor”, título de mi blog. Para mí fue una doble satisfacción escuchar un concierto tan excelso, y que se titulara, además, “Canciones Prohibidas”. Dani Amatriain, que así se llama este pianista y cantante tan especial, además de cantar canciones preciosas, eligió las que en su día fueron arrinconadas, censuradas, silenciadas, prohibidas. Y puedo decir a los cuatro vientos, que lo hizo de maravilla. Tanto es así, que nos puso a todos y a todas en pie en varias ocasiones, mientras aplaudíamos larga y estentóreamente. ¡Que se repita!