En Nájera estamos condenados a vivir siempre desangelados, por más años nuevos que celebremos. El sempiterno desencuentro entre la Policía Local y el Ayuntamiento parece no tener remedio. Los najerinos y las najerinas nos vemos abocados y abocadas a tener que llamar al 112 siempre que tenemos algún problema. Y esto, a lo que nadie parece darle importancia, cualquier día puede desembocar en tragedia.
