Un año más hemos vuelto a procesionar en Semana Santa con las baldosas de la entrada a la Real Capilla y Parroquia de Santa Cruz, rotas. Ya he perdido la cuenta de los años que llevan así -las hay también por toda la Plaza de la Cruz, pero son menos peligrosas-, pero ahora mismo, con tantos millones repartidos en obras: Museo, antigua Casa de Cultura, Plaza de España, escollera, Ruta Verde… no puedo entender cómo no son capaces ustedes de apartar unos cuantos euros para arreglar las baldosas de esta Plaza que tanto dinero les costó a los vecinos afectados. -Nadie olvide que la pagaron ellos-. Ya he dicho aquí varias veces que me parece increíble que esto no se haya solucionado hace años. Es algo tan inextricable, que te lleva a pensar que no existen otras baldosas iguales en toda Europa, y que para solucionarlo tienen que levantar la Plaza entera y ponerlas todas nuevas. Sea cual sea la razón, el día que alguna persona se tropiece y se rompa la crisma, todos ustedes se llevarán las manos a la cabeza.
