domingo, 12 de julio de 2026

Un sí inquebrantable.

La frase: “Sí quiero”, pronunciada en todos los matrimonios religiosos, a veces adquiere un significado sublime, inquebrantable. Hay amores que se juran fidelidad en la calma, pero hay otros, los más puros, que se forjan y se demuestran en la tempestad. El sábado 27 de Junio, tras medio siglo caminando de la mano, mis caros Amigos Javier y Angelines, dos personas extraordinariamente maravillosas, volvieron a mirarse a los ojos en la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, de Tricio, para pronunciar, una vez más, las palabras más poderosas de sus vidas: “Sí, quiero”. Sin embargo, este nuevo compromiso no nace de la inocencia de la juventud, sino de la victoria absoluta sobre la adversidad. Angelines es el sinónimo viviente de la fortaleza. Su vida ha pendido de un hilo en tres o cuatro ocasiones, cruzando la línea delgada entre la vida y la muerte en complejas cirugías de corazón. Cada una de esas intervenciones fue una batalla feroz, un desafío al destino del que logró regresar aferrada a las ganas de seguir viviendo y, sobre todo, a las ganas de seguir amando. Su corazón, aunque remendado por la ciencia, late hoy con la fuerza de un gigante. A su lado, sin hacer ruido, ha estado siempre Javier. Si ella puso el cuerpo para dar la batalla, él puso el alma para sostenerla. El verdadero heroísmo no siempre ruge; la mayoría de las veces se viste de paciencia, de desvelos en salas de espera y de manos que aprietan fuerte cuando el miedo asoma. A lo largo de estos años difíciles, él ha sido un faro de calma absoluta: ni una sola queja ha salido de su boca, ni un lamento, ni un reproche al destino. Su entrega ha sido un acto de devoción silenciosa, demostrando que el amor no solo se siente, sino que se acciona cada día a través del cuidado y el respeto. -Su hija se lo dijo en la ceremonia de una manera mucho más honda y hermosa-. Cincuenta años después de su primera boda, su historia nos recuerda el verdadero significado de los votos matrimoniales. “En la salud y en la enfermedad” no fue una frase rutinaria, sino una promesa grabada a fuego en sus rutinas diarias. El sábado 27 de Junio volvieron al altar, no para empezar de nuevo, sino para celebrar que han ganado. Su segundo “sí quiero” es el broche de oro a una vida de resistencia, un homenaje a la resiliencia de ella y a la lealtad inquebrantable de él. Son, sin duda, el reflejo de que el amor verdadero no es aquel que no tiene problemas, sino el que decide quedarse a resolverlos en silencio, juntos y para siempre. El cantautor, guitarrista, poeta y compositor cubano, Silvio Rodríguez, lo refleja a la perfección en su maravillosa canción “Solo el amor resistir.” ¡A por las de platino!

https://www.youtube.com/watch?v=FQqasc0GYMo