domingo, 14 de junio de 2026

Un San Antonio muy extraño.

He de decir, antes de meterme en harina, que ayer San Antonio fue un día muy extraño. Hubo, a mi parecer, muy poca gente para ser sábado; el personal no tenía hambre -la Coral no vendió muchos bocadillos-, y el solazo que pegaba de lleno en el Paseo de San Julián cuando iba a acostarse por el monte Malpica, creó una luz extrañísima para hacer fotografías -me ha costado media mañana poder arreglar algunas de ellas-. Por lo demás, mi alegría fue inmensa al ver dar mis queridas Vueltas a niños y niñas que apenas se sujetaban en el suelo, junto a padres, madres, abuelos y abuelas. Las jovencitas -la mayoría eran chicas- apuntaron maneras para meterse en el “mogollón” de las verdaderas Vueltas; la tierra del Paseo estaba húmeda de los riegos que le han dado estos días -no hubo una gota de polvo-, los Músicos, como siempre, estuvieron espectaculares, y el Paseo de San Julián, entre la extraña luz, y sus alrededores llenos de gente, estaba verdaderamente precioso. Fue, en fin, un día extraño pero muy hermoso. 

https://www.youtube.com/watch?v=01JGyrnP2F0