El concierto que vivimos anoche, dentro de la celebración del NAJERAMOR 2026, fue sencillamente espectacular. Y no solo por la calidad de quienes actuaron, sino por la bendita hermandad que hubo entre las 15.000 personas que decía Jordi Sánchez, de OBK, que asistimos a él. NAJERAMOR fue algo hermosamente contagioso; fue algo así como el título del icónico éxito de 1969 de Led Zeppelin, “Whole Lotta Love”: Muchísimo amor. Juntos y revueltos bailamos, cantamos y gozamos con gran alborozo todas y cada una de las canciones que nos dedicaron, sobre todo -sin desmerecer a nadie-con las de OBK, uno de los grupos techno pop más populares de España, con más de diez discos de platino y millón y medio de discos vendidos, desde que en 1991 lanzaron su álbum debut titulado “Llámalo sueño”. -Yo tuve la fortuna de encontrármelos en el Puente de San Juan de Ortega, cuando se dirigían a comer, y, nada más pedírselo, posaron amablemente para mí-. OBK se encuentra ahora mismo celebrando su 35 aniversario con la gira “Vértigo Tour”. El concierto lo comenzaron el najerino Ho Mammy Devil y Bárbara, la Reina de la Pantaloneta. Les siguieron OBK y Rebeka Brown, y lo cerró, José Manuel Duro, de los “40 Dance”. Desconozco hasta qué hora duró; yo me fui a las dos y veinte, y cantidad de jóvenes se quedaron allí. No quiero cerrar esta entrada sin resaltar la encomiable labor que desde hace tres años está llevando a cabo el concejal de festejos, Javier Benito, en esta lucha por la tolerancia y el respeto hacia la comunidad LGTBIQ+. ¡Ojalá que el año que viene no sea necesaria esta celebración!