Unas veinte mil personas han pasado ya por
la Exposición de Rocas que el Ayuntamiento de Nájera ha montado este año en
Pasomalo para deleite de nuestros visitantes. Después de arduas investigaciones,
nuestros perspicaces gobernantes llegaron a la conclusión de que no hay nada que
atraiga más a la gente que las piedras naturales. Esperemos que en lo que queda
de Semana Santa sean muchos más los visitantes, para que nuestros gobernantes
se animen y la dejen montada para cuando lleguen a nuestra ciudad los
veraneantes. Esto redundará, sin duda alguna, en la recuperación económica de
nuestras tiendas, bares y restaurantes.
sábado, 4 de abril de 2015
Veinte mil visitas.
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Eusebio Hervías del Campo
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viernes, 3 de abril de 2015
Nájera cuenta. (Y4)
Vendedores… ¡de falacias! Nos venden la “gran transformación que ha
sufrido el barrio de Zabaleta, con nuevas y más amplias aceras, y la renovación
de sus parques infantiles”, cuando no han hecho absolutamente nada en ellos; el
"parque de la señorita Pepis", o el “aparcamiento de los Chunguitos”, como lo
llaman por Wichita, cuando lo único que han hecho es tirar el Silo, un edificio
emblemático del pasado siglo; inversiones en educación y empleo, cuando tenemos
la vergonzosa cifra de mil doscientos parados, y a la única Asociación Cultural
que trabaja sin desmayo por la preservación de nuestro Patrimonio y nuestra
Historia, marginada, perseguida, denigrada, mancillada y condenada... Se
atreven, incluso, a incluir una fotografía de la ruinosa e innecesaria piscina
climatizada, aunque es una obra de hace dos legislaturas. Pero no dicen nada,
empero, de la privatización del agua para poder seguir teniendo tres liberados
en el Ayuntamiento; del desastroso estado de todas y cada una de nuestras
calles y plazas; del lamentable estado del casco hundido de Nájera; de la
vergonzosa y peligrosa entrada a nuestra ciudad por la zona oeste; del cierre
de decenas de empresas; del cierre de pequeñas tiendas; del desamparo en el que
han dejado a las familias que viven debajo del macizo del Castillo y Malpica;
de las doscientas familias que están pasando hambre y frío, porque no entra ni
un solo euro en sus casas; de los más de mil parados que no van a volver a
encontrar trabajo nunca, porque no saben -ni les importa- cómo frenar esta
sangría; de las pobres gentes que malviven sin agua, por quince o veinte
malditos euros; del infame estado de la calle principal de Nájera; de la
destrucción de nuestras Maravillas Naturales, de nuestra Historia, de nuestro
Patrimonio, de nuestra Memoria… Son, sencillamente… ¡vendedores de falacias!
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Eusebio Hervías del Campo
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jueves, 2 de abril de 2015
Nájera cuenta. (3)
![]() |
| Visitando las obras del "Chapuzaforum". Foto Pablo J. Pérez |
Mendaces… ¡y chapuceros! ¿Cómo pueden presumir, sin que se les
caiga la cara de vergüenza, de una de las mayores chapuzas que se han hecho
nunca en Nájera? El “Chapuzaforum”, señores del Ayuntamiento, es algo que nació
ya viciado. Y, gracias a las infames prisas electorales, fue inaugurado sin
estar terminado. Vender como un éxito de la legislatura una obra que se
inauguró sin estar acabada -aún no lo está-, a sabiendas de que se había movido
la estructura del techo de la planta superior, y que consiguientemente podría
desplomarse el techo, tal y como sucedió, es, cuanto menos, temerario. Y
hacerlo sin luz, sin calefacción, sin retirar materiales, sin sala de
proyección y, para no extendernos más, sin terminar los pequeños detalles, es
intolerable. Como lo es que se le oculte a la oposición el desastre,
argumentando la bruta de la alcaldesa que “ella no tiene porqué informar a los
concejales de la oposición del desplome del falso techo de un edificio público”.
O que el incompetente del concejal responsable de Obras y Urbanismo, Diego
Rodríguez, califique de “excelente” el trabajo desarrollado por el ayuntamiento,
cuando la oposición reiteraba las acusaciones de ocultación de información y
pedía un pleno extraordinario para poner en marcha una comisión de investigación
sobre ese edificio. O que la alcaldesa, Marta Martínez, mienta como una bellaca,
afirmando que “no han podido poner la calefacción por el problema surgido en la
sala principal, donde se ha tenido que quitar el techo, y los tubos de
climatización se han tenido que sellar y por esa razón no se ha conectado aún”… Por mucho menos que esto han dimitido
alcaldes y concejales.
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Eusebio Hervías del Campo
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miércoles, 1 de abril de 2015
Nájera cuenta. (2)
Analfabetos... e insensatos! Está
visto que los gobernantes del Partido Popular de La Rioja son, además de
analfabetos, insensatos. Soslayando las desastrosas consecuencias que la
construcción del “corral de vacas” ha provocado, es inextricable que el
presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja pueda decir sin sonrojarse que:
“esta intervención contribuirá a mejorar
y ampliar la oferta turística y recreativa de la ciudad en una zona que se
encuentra en las inmediaciones del Camino de Santiago, y que los beneficios
medioambientales, patrimoniales, culturales y turísticos que reporta esta
actuación son innegables”. Mientras decía esta barbaridad -eso es un
atentado medioambiental, patrimonial, cultural, histórico y arqueológico-, una
roca de grandes dimensiones descansaba en el suelo de una lonja del lugar,
desde la noche del domingo, debido al paso de maquinaria pesada por esa zona, y
no a la humedad, como ellos dicen. Se ve que en cientos de años no ha habido en
Nájera heladas y lluvias pertinaces. La Junta de Gobierno Local del
Ayuntamiento de Nájera, sin pretenderlo, avala lo que digo: “Teniendo en cuenta los frecuentes
desprendimientos ocurridos recientemente en el Camino del Pasomalo, que
han ocasionado la caída de numerosas rocas que suponen un evidente peligro para
la seguridad de las personas y los bienes; la previsión de posibles nuevos
desprendimientos y caída de rocas, debido a las condiciones de extrema humedad
y movimientos de tierras, la Junta de Gobierno Local, por unanimidad,
acuerda: Primero.- Avisar del posible peligro de desprendimientos de rocas en
el Camino del Pasomalo y que se tomen las medidas de precaución necesarias.
Segundo.- Notificar el presente acuerdo a los propietarios de los inmuebles de
la zona afectada y colindantes”. O sea, que los ciudadanos y los dueños de las viviendas casetas y chamizos se
busquen la vida. ¡Con un par!
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Eusebio Hervías del Campo
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martes, 31 de marzo de 2015
Nájera cuenta. (1)
Franquistas… ¡y orgullosos de serlo! Nuestros insolentes gobernantes no
solo sabían lo que hacían cuando homenajearon al general José María Fernández
Ladreda y Menéndez Valdés, sirviéndose
subterfugiamente de la Banda Municipal infantil, sino que ahora lo incluyen en
un díptico que con el título de “Nájera cuenta” han buzoneado por todo el pueblo,
como uno de sus logros más destacados. Este militar del que tan orgullosos se
sienten, durante la dictadura de Primo de Rivera ejerció como alcalde de
Oviedo, y en la II República ocupó un escaño en el Parlamento como diputado de
la CEDA. Fue beligerante como pocos contra la II República, y tras la guerra
civil, Franco le nombró ministro de Obras Públicas -1.945, 1.951- para desarrollar
esa política de piedra, cal y cemento que tanto le gustaba al régimen, dejando
que se murieran de hambre y de frío miles de presos republicanos mientras construían
los pantanos que tanto le gustaba inaugurar al Caudillo.
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Eusebio Hervías del Campo
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lunes, 30 de marzo de 2015
ESCENAS POLÍTICAS IMAGINARIAS (O QUIZÁ NO TANTO) (6E)
El presidente del
Gobierno de La Rioja ya no tiene escapatoria. Martínez Somalo aguarda su
respuesta y él debe decir algo sin demora, dar su versión de las cosas,
explicar qué pasó entre él y don Tomás Ramírez. Tiene que justificar su
comportamiento, ofrecer una razón de por qué hizo lo que hizo. Esto le supone
al presidente un mal trago, un trago casi humillante que le está revolviendo
las tripas. Casi se siente como el reo que va a ser juzgado. Y eso no le gusta
nada. Pero nada, nada. ¿Quién se ha creído que es don Eduardo para colocar a
todo un presidente como él, acostumbrado a hacer de su capa un sayo, a poner y
quitar, nombrar y destituir a quien le da la gana, en semejante situación?
En la cabeza de Pedro Sanz forcejean dos impulsos: el
impulso de levantarse y salir de la habitación con la cabeza muy alta y dando
un portazo, y el impulso de quedarse y doblar la cerviz, humillarse ante su
anfitrión y aceptar la posible regañina, la paternal reconvención de don
Eduardo, antes de declararse contrito, fingir unas lagrimitas de
arrepentimiento y reconocer consternado: «Polvo soy y al polvo he de volver.
Concédame su perdón, padre, y eleve sus plegarias al cielo por este pobre
pecador». Pero esto le parece excesivo al político de Igea. Ni siquiera Martínez
Somalo, que cree ciegamente en los milagros e interpretó como tal la conversión
al catolicismo de un conspicuo anglicano como Tony Blair, va a tragarse una mascarada semejante.
El cardenal conoce de sobra lo que pasó entre el
presidente Sanz y el párroco de Arnedo, y aguarda sin inmutarse a que el
primero muerda el polvo y sea humillado como se merece. Pero cuando advierte lo
que tarda en empezar a hablar, agarra la botella de pacharán y llena casi hasta
el borde un vaso que hay en la mesa. Luego lo empuja cautelosamente y se lo acerca a Pedro Sanz.
- Beba usted un traguito, señor presidente, que seguro
que le entonará el ánimo. ¿O prefiere
probar el benedictine de los frailes de Valvanera?
- No, no, el pacharán está bien.
No se preocupe.
Sanz agarra el vaso con las dos manos y se lo pimpla de un
viaje.
Don Eduardo está a punto de soltar
un «¡Hala, qué bárbaro!», pero reacciona a tiempo y procura no mostrar sorpresa
alguna. Sin embargo, retira precavidamente la botella por si el otro quiere
repetir y al final la lía parda.
- Y ahora, hijo mío, deje usted de marear la perdiz,
encomiéndese a Cristo, Nuestro Señor, y a su Santísima Madre la Virgen, y hable
de una vez por todas y sin temor a confesar sus debilidades -Martínez Somalo
dice todo esto con una voz envolvente y persuasiva, mientras coge una mano de
Pedro Sanz entre las suyas-. ¡Ánimo, hijo mío! No vea usted en mí al juez
severo sino al padre que le acoge amorosamente y está pronto a perdonar sus posibles yerros y conducirle al
redil de los arrepentidos. Crea y confíe en la misericordia infinita de Dios.
«¡Joé con el monseñor, qué pesadito se está poniendo! Pero
y ahora, ¿qué le digo yo a este hombre?», se pregunta algo remiso Pedro Sanz.
Sin embargo, y pese a todo, empieza a hablar un poco a trompicones, titubeando
y corrigiéndose a sí mismo. Largón como es, y con su reconocida capacidad para
enrollarse y no decir nada completamente intacta, Sanz da algunos rodeos hasta
venir a encallar en un argumento tan gaseoso como es la defensa del cargo
presidencial.
- Así que en su momento entendí, y sigo entendiendo,
que debía evitar que el cargo que yo encarno por voluntad de todos los riojanos
y riojanas quedase salpicado por una polémica como la que se empeñaba en azuzar
don Tomás Ramírez, a quien, por otra parte, reitero todos mis respetos como
católico que soy y humilde hijo de la Santa Madre Iglesia. Pero es que yo no
podía permitir que alguien tratara de rebajar lo que es y significa la
presidencia, para hacerme aparecer como indigno de ostentar tan alta representación.
Esa era mi apuesta por poner en valor lo
que los ciudadanos y ciudadanas bla, bla, bla.
Martínez Somalo está haciendo un verdadero ejercicio de
paciencia prestando su atención al presidente Sanz sin perder los estribos. «Ya
me parecía a mí que este tío no iba a ser capaz de reconocer ni uno solo de sus
errores -piensa para sí-. ¡Vaya cabeza más dura que tiene!». Entonces, cuando nota
que está a punto de estallar, se pone inesperadamente en pie, abre los brazos y
dice:
- ¡Ay, Pedro, Pedro! Tú eres Pedro, y sobre esta piedra estamos
edificando nosotros los sagrados altares de nuestro rendido amor a la Patria riojana.
El presidente, que empieza a estar
un poco mareado a causa del pacharán que se ha metido al coleto, se siente arrebatado
ante las palabras de monseñor, y replica,
saltando de la silla y santiguándose dos veces:
- ¡¡Olé!! Digo, ¡Amén!
Sempronio Graco Continuará
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Eusebio Hervías del Campo
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