jueves, 15 de febrero de 2018

Las alegrías de no dragar el río.


Quizás fue por desidia. Por hacer mal las cosas. Por olvido. Pero quiso la casualidad, que hayamos estado cuatro años sin dragar el río. Y gracias a eso, hoy podemos presumir de tener un río vivo. En ningún pueblo de España tienen la riqueza faunística que tenemos nosotros en nuestro río. En los últimos meses, sin movernos del centro, hemos podido disfrutar a diario viendo patos, ratas de agua, garzas, garcetas, mirlos acuáticos, cormoranes, visones -europeos y americanos-, nutrias… y al martín pescador, que todos creíamos extinguido. ¡Ojalá podamos seguir disfrutando un montón de años más de tan sublime espectáculo, ya sea por desidia, por defecto de forma o por olvido!

miércoles, 14 de febrero de 2018

Paisaje herido.


Aunque la tala de estos seis plátanos se haya hecho con todos los permisos, es tristísimo ver nuestro paisaje herido. ¡Ojalá sean los últimos!

martes, 13 de febrero de 2018

¿Dónde está la ilegalidad?


Como puede observarse en la fotografía, la eliminación de la barrera arquitectónica ya existía. Y así sigue siendo, aunque sacara la foto deprisa. El mármol de la entrada al Bar lo demuestra. Por consiguiente, ni le ha salido ningún bulto a la acera, ni se ha favorecido a nadie, incumpliendo la Normativa.

El Museo Histórico Arqueológico podrá ser ampliado.


El Museo Histórico Arqueológico Najerillense dispondrá dentro de poco tiempo de todo el espacio del edificio para mostrar las valiosas piezas que posee. Este gran edificio de tres plantas en sillería y ladrillo, marcadas por cornisas de placa como los vanos adintelados, es una construcción del siglo XVIII que fue palacio abacial, comunicado por paso volado sobre viudas con el Monasterio. -Aún quedan restos de los enjarjes en el monasterio- Está situado en la calle Las Viudas, con vuelta a la Plaza de Navarra, y en su interior se custodian diversas colecciones de arqueología local y comarcal.

lunes, 12 de febrero de 2018

Cuarenta y dos escalones.


Se van a ahorrar dentro de poco tiempo las personas que a diario tienen que subir por una estrecha escalera para acudir al Juzgado de paz de Nájera. Cuando esto ocurra, habremos eliminado una de las barreras arquitectónicas más infames que teníamos.

domingo, 11 de febrero de 2018

El Palacio de los Marín de Rodezno será rehabilitado.

La casa conocida popularmente como el Palacio de los Marín de Rodezno va a ser restaurada en breve. Esta casa consta de tres plantas en sillería, rehecha la inferior, con vanos adintelados de placa, oreja, balcones y herrajes del siglo XVII, y escudo en esquinazo a la Calle Mayor, sobre Cruz de Calatrava, cuartelado primero de cinco cabezas de moro y brazo armado, segundo de torre, tercero terciado en palo de bandas, tres lises y león rampante a árbol y medio partido de espada tronchada por banda, cuarto de tres lises tronchado por banda, y quinto en punta de ondas el todo con bordura de aspas. Estaba construida ya para el año 1.675, por don Francisco Marín de Rodezno. En sus bajos estuvieron ubicadas durante muchos años, la tienda “Almacenes Hidalgo” y el “Windy Bar,” en la Calle Cuatro Cantones, y en la Calle Mayor, además de un tercio de la misma tienda: “Almacenes Hidalgo,” la lóbrega tienda de la Angelita, en la que se vendían botijos, huchas, tiestos y cazuelas de todos los tamaños, hechos con barro, además de cucharas y toda suerte de útiles de madera, vino, gaseosa, atún en aceite y algunos productos más. Muchos años después de que esta tienda cerrara, mi amiga Chuchi y su marido, Victoriano de Santiago +, pusieron allí una churrería, para seguir la tradición del señor Leandro Ochoa, padre de la primera. A pesar de que la casa está documentada con la dirección Cuatro Cantones, 1, la entrada la tenía por la Calle Mayor.