domingo, 16 de junio de 2019

Viaje al paraíso.

El CEPA de Nájera obsequió ayer a sus alumnos con un viaje al paraíso, para celebrar el fin de curso. La excursión, magníficamente planeada por Elvira, una de las profesoras del Centro, giró en torno a un espacio natural maravilloso, preñado de historia y con un brillante futuro. La primera parada la hicieron en la histórica localidad de Guernika, bombardeada en 1937, visitando la Plaza de los Fueros, el mural del Guernika, el Refugio antiaéreo del “Pasaleku” y la “Casa de Juntas”. Después se dirigieron a Bermeo, uno de los puertos pesqueros más importantes del País Vasco, donde, después de tomar unas cañas en un ambiente envidiable, comieron en el Restaurante Artza -Restaurante que recomiendo a todo el mundo por su cocina y su magnífico servicio-, y visitaron el Museo de los Pescadores, Torre Ercilla. Y, finalmente, recalaron en Mundaka, donde dieron un gratificante paseo por la Reserva natural del Urdaibai, visitando el Puerto y la Ermita de Santa Catalina. He de decir, antes de finalizar esta entrada, que el día, contrariamente a lo que pueda parecer, estuvo espléndido, y que los alumnos, además de comprender un poco mejor nuestra historia reciente, disfrutaron de lo lindo.






























viernes, 14 de junio de 2019

Idoia Eguileor se votará a sí misma.

Cambia Nájera votará a su propia candidata en el pleno de investidura. La Asamblea local de Cambia Nájera ha decidido que su candidata Idoia Eguileor se votará a sí misma en el Pleno de Investidura del Ayuntamiento de Nájera. Durante la campaña, Cambia Nájera ha insistido en la necesidad de cambiar el rumbo de nuestra ciudad. Seguimos insistiendo en que es necesario sumar entre todos con el objetivo de crear un proyecto de futuro basado en el diálogo y la participación ciudadana. Sumar para crecer. Los resultados de las pasadas elecciones municipales en Nájera no han variado sustancialmente con respecto a las anteriores, y nos presentan una legislatura similar. Durante estos últimos cuatro años, consideramos que el PSOE de Nájera no ha realizado una correcta gestión y no ha generado ni el espacio de diálogo ni de participación necesario con el resto de los grupos municipales, ni han tenido en cuenta su minoría a la hora de gobernar. Dadas las circunstancias, no se necesita un gobierno de minoría, sino un gobierno de todos. Cambia Nájera continuará trabajando en positivo, por el bien y el interés de Nájera, y por eso mismo, hemos mantenido conversaciones con el PSOE con el objetivo de aclarar cuáles son las intenciones y las garantías que presentan como lista más votada, y para solicitar su disposición para sacar adelante las necesidades de Nájera en plazos razonables. No se ha pedido absolutamente nada para Cambia Nájera, solamente se ha planteado la necesidad de un compromiso claro para dar solución a las prioridades de nuestra ciudad, prioridades que aparecen en todos los programas electorales: Peñaescalera, Campo de fútbol de hierba artificial, plan de empleo, polígono industrial, déficit de la piscina climatizada, listas de espera del centro de día, Plan general, Plan Director y especialmente, diálogo y participación. A día de hoy, continuamos a la espera de recibir su contestación, a escasas horas del pleno de investidura. Cambia Nájera día a día, y propuesta a propuesta, seguirá trabajando por el interés de Nájera y de los najerinos y najerinas, como ha venido haciendo los últimos cuatro años, en pro de la participación y los acuerdos para que nuestra ciudad avance.

El Día de La Rioja en imágenes.

miércoles, 12 de junio de 2019

San Antonio… ¿bendito?


Mañana, festividad de San Antonio, se dan las primeras Vueltas del año, por lo que siempre fue considerado por mis coetáneos como San Antonio bendito, mas este año, me consta que no va a ser así para un buen número de najerinos. Aunque en realidad, sobre todo para los creyentes, debería ser más bendito que nunca, pero, por gracia o por desgracia, somos humanos y nos vencen los sentimientos. ¡Feliz San Antonio!

lunes, 10 de junio de 2019

Ya nada será lo mismo.


Se nos ha muerto un eximio najerino. Santiago Viniegra Royo formaba parte de nuestro paisaje. Era muchísimo más que una persona buena: Era como Santa María La Real, como el Paseo de San Julián, como el río Najerilla, como Malpica, la Calavera o el Castillo. Era parte de un todo que ahora se ha quedado medio vacío. Ya nada será igual en Nájera. Y en la Calle Mayor, los fines de semana sobre todo, cuando nos retiremos a nuestras casas a cenar o a dormir, sentiremos la pena de no habernos encontrado con uno de nuestros mejores amigos. Sin Santiago Viniegra Royo, ya nada será lo mismo. ¡Descansa en paz, Amigo mío! 


sábado, 8 de junio de 2019

Recuerdos de infancia.


Los bailes del Paseo.
Bailar en verano en el Paseo era una de las costumbres más hermosas, inocentes e impolutas que jamás hayan existido. Nada de cuanto aconteció en nuestra maravillosa infancia puede compararse con aquella pueril forma de despertar a la vida bailando en el viejo quiosco con tu chica preferida, en un ambiente impregnado del excelso aroma que despedían huertas, choperas, azahares, rosaledas y lirios. ¡Jamás dejará de vivir en mí este maravilloso recuerdo de las tardes veraniegas de domingo! El baile comenzaba el segundo domingo de Mayo -después de las fiestas de Tricio- y duraba todo el verano. Los niños bailaban en el espacio comprendido entre el quiosco y el jardín existente unos metros más abajo. Nosotros, los pequeños hombrecitos, lo hacíamos en la parte de arriba, frente donde actualmente está el “Paseo 13”, después de pedirles baile a las dos chicas que con anterioridad se habían puesto a bailar a modo de reclamo. La forma de bailar era de lo más ingenua que imaginarse pueda: asidos por la cintura, con la separación suficiente como para que pasara un tren entre nosotros, golpeábamos una y otra vez un pie con el otro, hasta que concluía la pieza que magistralmente tocaba para nosotros la Banda Municipal de Música. Podíamos estar toda la noche bailando, sin salirnos ni un centímetro del espacio en el que habíamos comenzado. Dependiendo de si guiabas tú o eras guiado, tenías que bailar con la chica deseada o con la que te tocara en suerte, ya que siempre íbamos en pareja a sacarlas a bailar y el que mandaba elegía. No obstante, siempre te las ingeniabas -y se las ingeniaban- para bailar con la que te hacía “tilín”. En los bancos existentes a ambos lados del Paseo, nuestros padres tomaban la fresca mientras nos vigilaban de soslayo para que no se la liáramos, cosa que no les servía de nada porque en cuanto se descuidaban un segundo, nos aventurábamos a subir a la Fuente de La Estacada, en busca de un beso robado. Pocas veces lo conseguíamos, pero por ello no dejábamos de intentarlo. Cuando la Banda Municipal de Música hacía un descanso, nos dirigíamos raudos al bar que Gregorio -el soriano- tenía detrás de las casas baratas, a tomarnos un sanitex en aquel gigantesco mostrador de granito rojo y blanco, o donde la señora Teria, a comprarnos un helado de aquel limón artesano que transportaba en un singular carro. ¡Jamás volví a probar un helado de limón tan sabroso! Aunque había también casetas de bebidas y chucherías, nosotros no las visitábamos por ser muy pequeños para las unas, y muy mayorcitos para las otras. Lo que sí visitábamos cada domingo en el descanso, era la tapia del Colegio San Fernando, para robarle a Don Emilio sus adoradas rosas, y maquinar cómo conseguir favor por tan valioso regalo. Los más mayores, los que iban en busca de novia, aprovechaban a sacar a bailar a la chica que les gustaba en los pasodobles -últimos toques de la noche-, para acompañarla a su casa una vez terminado el baile. A finales de Mayo -creo que era el último domingo-, y hasta la víspera de San Juan, cuando iba a finalizar el baile, la Banda tenía la hermosa costumbre de tocarnos las “Vueltas”, para que fuéramos entrando en ambiente, y entonces éramos todos: niños, padres y abuelos los que bailábamos en perfecta comunión alrededor de los añosos plátanos. Cuando desapareció la Banda Municipal de Música, el Ayuntamiento nos colocó en el quiosco a “Los Cuatro de la Torre”: cuatro antiestéticos altavoces que emitían la música de los discos que desde las casas baratas nos ponían para que bailáramos, pero no resultó. Todos nosotros sabíamos que aquello era el principio del fin, y aunque seguimos bailando un tiempo, la cosa feneció. Los más mayores se fueron a bailar a la discoteca El Mono, y los demás, totalmente desconcertados, tuvimos que esperar impotentes a tener la edad necesaria para hacerlo. En aquella maldita hora murieron nuestra ingenuidad, nuestra pureza, nuestra inocencia y nuestros sueños.  Se difuminó súbitamente el paisaje; se marchitaron las rosas, los lirios, los azahares; callaron para siempre los amorosos ruiseñores; se esfumó la balsámica melodía del río, y la enamorada luna perdió su impoluto brillo. ¡Todo se transformó en oscuridad y silencio! ¡Jamás volvería a ser lo que fue el Paseo!