viernes, 1 de julio de 2016

Adiós, San Juan y San Pedro...


Adiós, mis queridas Vueltas; qué triste se queda el pueblo, señores, pues se acabaron las fiestas… Este sencillo -en apariencia- cantar, me pone la carne de gallina todos los sampedritos, cuando una muchedumbre de najerinos lo canta en el entierro de la Venancia. Llamadme sentimental, romántico, incluso idiota, pero cada vez que lo escucho, siento que mi bienamado padre está con nosotros en la Plaza. Ayer, mientras observaba cómo lo pedía la muchedumbre -casi lo exigía-, cantándolo al unísono, terminada la segunda Vuelta, se me saltaron las lágrimas. -¡La que preparaste, Benedicto, concibiendo la Venancia!- Pocas veces he visto a los najerinos bailar y saltar con tantos bríos y con tantas ganas como anoche en la Plaza de España. A pesar de estar cansados de tanta juerga, todos echaron el resto para despedir con todos los honores a tu querida Venancia. Sea, pues, esta hermosa noche, el broche de platino de unas espectaculares fiestas.

jueves, 30 de junio de 2016

¡Glorioso!


    Ayer fue un día glorioso. Pocas veces hemos disfrutado tanto el día de San Pedro. A pesar de amanecer nublado y con frío, la mañana fue despejándose poco a poco hasta quedarse un día precioso. Los najerinos, después de zamparse el almuerzo, fueron acercándose paulatinamente al quiosco, y las notas de las Vueltas hicieron en ellos su efecto. El peregrinar hacia la Plaza de España se hizo con gran alborozo, y en la Calle Mayor, como era de esperar, najerinos y Músicos se entretuvieron un poco. No obstante, nuestros impagables Músicos -¡qué grandes son!-, nos tuvieron dando las Vueltas en la Plaza de España hasta muy pasadas las cinco, recibiendo luengos y estruendosos aplausos del público.

martes, 28 de junio de 2016

¡Que San Pedro nos proteja!


     Mañana celebraremos por todo lo alto el día de San Pedro, almorzando chuletas, dando las Vueltas, y cantando y bailando con gran algazara por todas y cada una de las calles de la ciudad. A buen seguro, la alegre y bulliciosa jornada será más larga que la de San Juan, ya que en dando las tres Vueltas en la Plaza de España, tendremos que esperar todo un año para volverlas a dar. Y eso los sanjuaneros lo saben bien, y por eso procuran no avanzar en la Calle Mayor, para retrasar todo lo posible el final. No sé si acudirán los jóvenes de Logroño -seguramente los lleven a Haro a la Batalla del Vino-, pero si acudieran, quiero dejar bien claro que en poco o en nada pueden incidir en que nos lo pasemos bien o mal. ¡En nuestras manos está! Así que, como decía mi bien amado padre: "A la juventud pedimos/ que se sepa gobernar/ que beban y se diviertan/ y no haya que lamentar/"…

lunes, 27 de junio de 2016

La Verbena de San Juan.


Bien, muy requetebién han estado este año las alegres fiestas de San Juan. La víspera, el dueño del Bar Royalty, don Francisco Arrieta, “llevó” la música a tocar y con este motivo los alrededores de su establecimiento estuvieron concurridísimos de gente joven, que disfrutó de una verdadera noche de verano y de los múltiples juguetes que la banda municipal tocó hasta la una de la madrugada. Y amanece el día grande, espléndido, sin que el sol caliente más que lo suficiente para que la estancia en el paseo se haga gratísima. De mañana, las cuadrillas de gente moza esparcidas por paseos, huertas y arboledas, hacen el rico chocolate para el desayuno y desde este momento podemos decir que comienza la verbena de San Juan. La música municipal lo hace poco después, tocando en el paseo y la “juerga” comienza con todas las características verbeneras. Chicos y chicas vestidos con trajes típicos dan un color tal de alegría, que confundidos en alegre camaradería bailan, cantan y corren mientras la música “sopla” para que los “morenos” disfruten la mañana de San Juan. Se termina el concierto a las diez y la alegría sube unos puntos más, es que los jóvenes toman posiciones para dar las vueltas alrededor del kiosco. ¡Señores qué alegría y bullicio! chicos y grandes lo hacen sin que el cansancio les arredre y cada vez con más bríos. Han sido muchos los que este año “maduros” para añorar sus tiempos han “corrido” las vueltas y algunos juveniles. Y es que no se puede descongraciar a nuestras guapas najerinas, las cuales dicharacheras, y amables le invitan a dar las vueltas, y hay que acceder o no ir al paseo. Ha terminado la fiesta en el paseo; la música toca de nuevo el pasodoble de la “Verbena de la Paloma” y las rubias y morenas que de todo hay en grandes filas, del brazo de ellos, cantando recorren varias calles de la ciudad hasta desembocar en la plaza del 9 de septiembre, en donde de nuevo se baila para terminar la simpática mañana sanjuanera con las vueltas. Pero no para aquí la alegría, ya que después en nuestra primera sociedad de recreo Gran Casino, se celebra el baile de sociedad anunciado así como en la divertida sociedad La Coral. En ambas sociedades la animación ha sido grande, en donde hemos visto danzar a nuestras simpáticas paisanas y guapas señoritas de fuera hasta la una. Después de haber comido opíparamente en hoteles, casas de comidas, merenderos, y huertas, las “murgas” recorren las calles tocando y cantando, así que la “farra” es un movimiento continuo y una alegría inusitada hasta que de nuevo se “encierran” las alegres jóvenes en La Coral, en donde, sin dar muestras de cansancio, charlestonean hasta la hora de la merienda, que ellas y ellos se marchan a disfrutar al campo hasta el anochecido, que hacen el regreso, cantando trozos de la “Verbena de la Paloma”, para de nuevo alegrar calles y paseos, tocando la gaita, la música y otros instrumentos de cuerda. La noche está fresquita y en el salón del Gran Casino, que está radiante de belleza femenina, de nuevo se celebra el baile. Su amplia terraza y demás dependencias no pueden dar albergue a tanto gentío, haciéndose casi imposible el baile en la sala. Su conserje, don Emiliano Ruiz, esmeradísimo en todo es felicitado por el servicio. Lo mismo ocurre en los salones de La Coral, en donde sin cesar se rinde culto a Terpsícore, hasta la madrugada. ¡Vaya día! Así terminó el día de San Juan, uno de los más grandes del año, sin que se haya dado una mala nota discordante prueba inequívoca de que los najerinos saben divertirse, haciéndole al forastero grata la estancia entre ellos con el trato afable y cariñoso. ¡Bien por la juventud najerina!
-Extracto del artículo publicado en el periódico La Rioja, el 24 de Junio de 1.932.-

sábado, 25 de junio de 2016

Un San Juan como los de antes.


     Aunque todo hacía presagiar que la lluvia iba a chafarnos la fiesta, ayer disfrutamos de un San Juan como los de antes. La jornada comenzó con la llegada masiva de jóvenes de Logroño, a pasar el día en el yerbín de la ribera derecha del río Najerilla, y el encendido de centenares de gavillas de sarmientos para asar las sabrosas chuletas. El cielo estaba nublado, pero la temperatura era muy buena. Por la tarde, después de dar alrededor del quiosco las tres ansiadas Vueltas, Músicos y sanjuaneros nos encaminamos hacia la Plaza de España, permaneciendo impertérritos ante la lluvia que comenzó a caer justo cuando partíamos. La cosa no fue a más, y el número de sanjuaneros fue creciendo porque, además de incorporarse este año un buen número de jóvenes del botellón, la temperatura era perfecta para danzar y bailar sin sudar demasiado las camisetas. Después de casi tres horas de divina algazara, sanjuaneros y Músicos llegamos a la Plaza, donde estos últimos, con la generosidad que les caracteriza, nos tocaron de nuevo las tres Vueltas, y otras coplas de propina, terminando a las 17’20 horas la juerga. Poco después, la Peña Juventud realizó un animado pasacalle, como los que nos hacían “Los del Té de las 5” y “Los que no se rinden” en los sanjuanes de antes, hasta llegar a La Fábrica, donde se sumaron tantos jóvenes, que hicieron imposible seguir recorriendo las calles. Después de este alegre pasacalle, seguimos la juerga por los disco-bares, hasta bien entrada la noche. A esto hay que añadirle que nos reencontramos con muchos familiares que viven fuera y este año vinieron a dar las Vueltas, que los najerinos sacamos lo mejor que llevamos dentro, y que el comportamiento de los Músicos fue de diez. ¿Puede pedírsele más a esta bendita fiesta?