sábado, 4 de diciembre de 2021

Hasta siempre, Amigo Gerardo.

 

Anoche me llamó tu hija Alicia para decirme que nos habías dejado, Amigo Gerardo. Y lo hizo porque últimamente asistía feliz a nuestros sinceros y emotivos abrazos, cuando ibas con ella paseando. Pero nuestro cariño viene de mucho más lejos. Siempre nos hemos querido y respetado; y así lo hemos manifestado públicamente en todas y cada una de las ocasiones en las que nos hemos encontrado. Y aunque sé que has sido un privilegiado: la parca vino a por ti sin haber estado años sufriendo en una cama postrado, siento muchísimo tu partida, porque ya no voy a poder darte nunca más un abrazo. No sé si hay un más allá; mas si lo hubiera, Amigo Gerardo, ojalá estés ya con tu bienamada Catali disfrutando del eterno descanso. Aprovecho estas líneas para decirte que me uno al dolor de todos los que te querían, y en especial, al de tus hijas Alicia y Adita, y al de tu hijo Gerardo. Descansa en paz, Amigo mío. ¡Te lo has ganado! 

Lo que la Naturaleza nos regala cada día.

¿Cómo puede ser que seamos tan diferentes? ¿Cómo es posible que donde nuestros gobernantes solo ven problemas, yo vea una oportunidad única para que nuestra ciudad vuelva a la vida? ¿Cómo pueden ver solamente mierda donde hay tanta belleza? ¿Tendrían que volver de nuevo a la escuela? ¿O quizá soy yo quien lo necesita?... ¡Quién sabe! No obstante, mientras no sean aclaradas mis preguntas, seguiré disfrutando cada día de esta maravilla.

jueves, 2 de diciembre de 2021

¿Se puede ser más inútiles?

Los miembros del Equipo de Gobierno de Nájera, además de ser unos sátrapas arrogantes, son unos inútiles. Hace muy pocos días, cuando la Confederación Hidrográfica del Ebro les denunció con 2.500 euros -para cubrir el trámite- por verter directamente las aguas fecales del casco antiguo al río Najerilla, declararon, altaneros, que sólo iban a tener que pagar 1.500 euros, por pronto pago, cual si no pasara nada. Cual si en esta desgraciada ciudad nos sobrara de todo y la tuviéramos más limpia que una patena, cuando lo cierto es que no tenemos dinero ni para una puñetera bombilla. ¡Tal y como suena! Nuestros sátrapas gobernantes no disponen de bombillas para poder cambiar las que se funden, y los pobres miembros de la Brigada de Obras, sin tener ninguna culpa, muchos días tienen que tragar sapos y culebras. Las luces de la pasarela, a la altura de las escalerillas que conducen al Paseo de San Julián, llevan meses fundidas, y fue anteayer, después de una semana de lluvias ininterrumpidas, cuando miembros de la Brigada de Obras intentaron cambiarlas para acallar las críticas airadas. Y ocurrió lo que tenía que ocurrir: que la máquina elevadora utilizada para esos menesteres y para llenar Nájera de luces y banderolas, se quedó atrapada en el yerbín, con las ruedas embarradas. Después de muchos intentos por sacarla, tuvo que ser rescatada por el camión de la Brigada. Denunciado lo cual, me veo en la necesidad de aclararle a uno de los sátrapas, el que vigila con un celo desmesurado que no hable conmigo ningún miembro de la Brigada, que lo que yo denuncio es porque lo veo y lo oigo cuando paseo por las mañanas. ¡No necesito que nadie me diga nada!

martes, 30 de noviembre de 2021

Abierto hasta el amanecer.

Cuando he sacado las fotografías, he dudado si titular la entrada como “Dimisión inmediata del Equipo de Gobierno”, o “Abierto hasta el amanecer”. Al final me he decantado por el segundo, porque después de tener casi cuatro años cerrada Peñaescalera, no ha durado dos meses abierta. Lo peor de todo es que ni lo han anunciado, y en el rato que he estado yo, más de cincuenta coches se han tenido que dar la vuelta. Tal y como denuncié aquí mismo hasta la extenuación, “todo lo que no sea construir el nuevo vial es una broma”. Pero estos sátrapas que nos gobiernan se pasan por los cojones y los ovarios sus promesas.

lunes, 29 de noviembre de 2021

¡Con ocho ovarios!

Parafraseando a Don Gabriel Celaya, anoche pudimos disfrutar de una obra de teatro no concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden, sino una denuncia social de cuatro chicas jóvenes, que tomaron partido hasta mancharse. ¡Y de qué manera! No resulta fácil teclear los sentimientos que me asaltaron viendo Carnaval 2K18, escrita y dirigida por la Actriz najerina Esther Sanz, e interpretada con sus compañeras Maya Salaverría, Virginia Guzmán y María Najarro, todas ellas Actrices, con mayúscula también. Es tanto lo que dijeron sin decir nada, que necesitaría cuatro o cinco entradas para plasmaros solamente una parte. ¡Cuán estentóreo fue el lenguaje corporal! A lo largo de la obra, concebida por un hecho real ocurrido en una discoteca de Madrid un día de Carnaval, se pone de manifiesto la indefensión que a diario sufren las mujeres por parte de la sociedad, de los guardias y de los jueces. En una de las escenas, la más dramática y desgarradora para mí, todos fuimos, sin saberlo, la pusilánime muchedumbre de la discoteca, que,  impertérritos, asistimos a las terribles manifestaciones de miedo, impotencia, rabia e indefensión de la protagonista de la agresión.  Porque los que actuamos así, somos tan culpables o más, que quienes cometen estos actos tan despreciables y abyectos. La obra, en suma, es un alegato a la Libertad para que las mujeres vivan y se desarrollen como quieran, más allá de cómo vayan vestidas, a qué horas anden por las calles, cómo bailen en las discotecas, o lo borrachas que estén. ¡Ningún baboso tiene derecho a propasarse! Al final de la obra, las cuatro Actrices, sentadas en unas sillas plegables de madera, abrieron un enriquecedor debate. E incluso en dicho debate, me consta que sin ella saberlo, una de las Actrices, al abandonar el escenario para ponerse una sudadera, nos recordó que alguien se había olvidado de poner la calefacción en el Cine Doga. Sólo me resta, pues, darles las gracias de todo corazón a las cuatro por ser tan valientes. En especial, a mi admirada Esther Sanz, porque no es nada fácil desnudarse ante su gente. ¡Muchísima suerte!