jueves, 18 de febrero de 2021

En Nájera es muy peligroso estar sano.

Sé que el título de esta entrada os puede parecer una contradicción, pero tratándose de los árboles de Nájera, amigos míos, es una aseveración cargada de razón. Ya no sé la cantidad de veces que he pedido desde este blog que el plátano muerto que preside el comienzo del Paseo de San Julián, a la altura del Camping El Ruedo, sea podado, talado o convertido en una escultura relacionada con este bendito don. Pero nuestros impertérritos gobernantes parecen no estar por la labor. Sin embargo, los árboles sanos terminan en el suelo troceados, ya sea por su inclinación, por su altura, por su volumen, por estar cerca de las líneas de alta tensión o por una desafortunada decisión.


martes, 16 de febrero de 2021

No nos dejan ni pasear.

Camino de la "Manzanera".

Los miembros del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Nájera, a pesar de tener cerrados bares, restaurantes, tiendas, parques infantiles y otros lugares de ocio, no nos dejan ni pasear por los alrededores de esta maltratada ciudad. Es inadmisible que ni siquiera en épocas tan especiales como la que estamos sufriendo, sean capaces de sacudirse la pereza y ponerse a trabajar en aras de nuestro bienestar. Desde que se inició esta especie de confinamiento, a los najerinos no nos queda otra alternativa que pasear. Y ni eso nos dejan hacer, porque los caminos por los que podemos pasear están totalmente encharcados, y no los quieren arreglar. He denunciado decenas de veces el calamitoso estado de los caminos de la “Manzanera” y de las "Huertas”, pero les da absolutamente igual. Ellos viven otra realidad.

Camino de las "Huertas".

domingo, 14 de febrero de 2021

¡Si “Vale” levantara la cabeza!

Decía el año pasado, después del confinamiento, cuando nos permitieron pasear por la tarde-noche, que me alegraba muchísimo de que los jóvenes najerinos hubiesen descubierto los caminos de “La Manzanera”, de las “Huertas”, de “Pasomalo”, de los “Peregrinos”… las alamedas, las choperas y, sobre todo, el río; algo para ellos, hasta entonces desconocido. Y hoy, a pesar de sospechar que algo de esto ha tenido que ver con lo que a continuación escribiré, me reafirmo en ello. Sé, porque lo he visto, que entre estos hallazgos hicieron también el del famosísimo y queridísimo por todos nosotros, “Bohío”. Y ahora, sin pasarse ni siquiera un año, me entero de que eso que construyó con tanto amor el recordado y añorado “Vale”, “Carracuca”, hace unos 70 años, a la altura de “Peñacaída”, entre feraces huertas, frondosas choperas y el fiero río Najerilla, está a punto de desaparecer, porque el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico les concedió a sus hijos un período de gracia para dejar la chopera como estaba hace 70 años, que expira el 30 de Junio de 2021, si no quieren ser multados con hasta 10.000 euros por Infracción por ocupación de Dominio Público Hidráulico. Me bastaría con preguntarle a mi tocayo y Amigo Eusebio si es cierto lo que sospecho, pero eso no viene al caso. -De momento-. Lo que quiero destacar hoy es que todos los de mi generación hemos hecho uso del “Bohío” desde pequeñitos, cuando íbamos de campo, pescábamos, paseábamos, nos bañábamos, cortejábamos o simplemente lo visitábamos. Y “Vale”, al igual que el protagonista de la hermosísima película “Dersu Uzala”, siempre nos dejaba allí unas sartenes, aceite, vinagre, sal y todo lo necesario para que almorzáramos, comiéramos o merendáramos, además de una especie de litera donde poder descabezar un reconfortante sueño. En verano, muchos domingos y festivos nos juntábamos allí varias familias pasando el día, disfrutando del río y del “Bohío”. Porque el “Bohío” era de todos los najerinos, por más que fuera “Vale” quien pasó en él casi toda su vida. Sus hijos, sobre todo Chuchi y Eusebio, también han pasado allí gran parte de sus vidas, tratándonos a todos los najerinos como su querido padre lo hizo. Hoy, desgraciadamente, una parte de nuestra Historia, con mayúscula, está a punto de desaparecer de nuestras vidas, llevándose con ella un pedacito de nuestros aventureros corazoncitos. Quede aquí, pues, inmortalizado nuestro bienamado “Bohío”.



jueves, 11 de febrero de 2021

¿Qué podemos esperar de unos gobernantes tan indolentes?

Después de que el indicador del Álamo de las tres guías desapareciera misteriosamente a primeros de Noviembre de 2020, nuestros gobernantes, a pesar de haber estado avergonzándonos con él durante más de un año, no han sido capaces de colocar un triste cartel de madera, viviendo, como ellos dicen, en la Capital del Mueble. ¿Qué podemos esperar los najerinos de unos gobernantes tan indolentes?

martes, 9 de febrero de 2021

Ya si eso, en San Juan las quitamos.

La indolencia de nuestros gobernantes es insufrible. Tuvieron cinco años para haber retirado del lecho del río Najerilla los chopos y mimbreras que una crecida dejó entre puentes, y esperaron a hacerlo cuando más daño hacían. Como todos sabéis, fue a finales del pasado mes de Enero, después de caer un diluvio, y bajando una considerable crecida, cuando una máquina los sacó del lecho y los depositó en el yerbín de la ribera. Acto seguido, miembros de la Brigada de Obras del Ayuntamiento procedieron a quitarles las ramas y trocear los troncos con una motosierra, con la intención -eso creíamos todos- de retirarlos enseguida. Pero hete aquí que, para vergüenza de propios y extraños, siguen ahí todavía. No sé muy bien si lo que buscan es utilizar las ramas y los troncos para la hoguera de San Juan -son muy optimistas-; dejarlas hasta que metan los camiones y las máquinas en el río para hacer la escollera, o están esperando a que se lo lleve todo una crecida… Con estos gobernantes que nos ha tocado en suerte sufrir, ¡cualquiera lo adivina!