martes, 18 de agosto de 2015

¿Perderemos por un canalón una iglesia?


    La Real Capilla y Parroquia de Santa Cruz de Nájera, a pesar de los ímprobos esfuerzos realizados por los distintos párrocos de nuestra ciudad, parece predestinada a desaparecer por las humedades y por la incuria de las autoridades locales y regionales. En los últimos años, el  párroco José Félix Sáenz Olarte está llevando a cabo mejoras muy importantes en   este edificio romanista de fines del XVI, remodelado en barroco a fines del XVII. Y, ahora mismo, después de haber rehabilitado la puerta de la calle San Prudencio, está rehabilitando la de la calle los Mártires. Pero hete aquí, que cada vez que llueve, por carecer de un triste canalón en el tejado, además de ofrecerles a los turistas una imagen deplorable con los tablerillos que muestran la fotografía, estamos poniendo en peligro la cornisa y las puertas por culpa de las humedades. ¿Tanto les hubiese costado a los anteriores gobernantes haber desviado unos euros para este Monumento tan importante?

domingo, 16 de agosto de 2015

Desafíos futbolísticos.


     Los desafíos futbolísticos que celebrábamos de jovencitos eran de lo más variopinto que imaginarse pueda. No había ni un solo jugador de los veintidós que saltábamos al terreno de juego que llevara la indumentaria completa. Al que no le faltaba la camiseta, le faltaba el pantalón; al que no le faltaba ni lo uno ni lo otro, le faltaban las medias; el que tenía estas tres prendas, carecía de las botas… ¡Un desastre! Pero no era esto lo más grave: en un mismo equipo había camisetas del Zaragoza, del Atlético de Madrid, del Español, del Real Madrid, del Athlétic de Bilbao -éstas, no sé por qué, eran las que más abundaban-, y para colmo de males, unos calzábamos zapatos, otros zapatillas, algunos botas de tela, y, los menos, botas de fútbol. Y el caso es que no parábamos de pedirles a los Reyes Magos, año tras año, que nos trajeran la equipación completa, pero, o no sabían leer o eran muy puñeteros, porque siempre nos traían ropa de vestir y material escolar. ¡Qué torpes! ¡Si eso ya nos lo iban a comprar nuestros padres! Mucho subir escaleras, andar por los tejados y entrar por las ventanas con los caballos… y luego no sabían traernos los regalos. Los desafíos se llevaban a cabo en el “Olivar de Wichita”, donde actualmente está el IES Rey Don García; en “La Salera”, cuando se jugaba al revés que ahora: del pueblo hacia la Calavera, y detrás de la pared lateral del frontón, donde estuvieron colocadas las pistas de tenis -este era el más utilizado-, y nos enfrentábamos equipos de diferentes colegios, asociaciones y barrios: Lo Leones contra la OJE; los Maestros contra los Frailes; los de Wichita contra los de San Fernando…, y entonces, los balones ya eran de cuero. Unos conseguidos gracias a “Juanito Zahor”, el intrépido astronauta que recorría el espacio con una cuba de vino de Rioja; otros  gracias a “La Conquista del Oeste” -nos poníamos morados de chocolate Zahor y Hueso para conseguirlos-, y los demás, prestados por “buscatalentos”, que siempre los hubo. La rivalidad que existía en estos partidos era tal -me río yo de los partidos de “alto riesgo” de ahora-, que, en lugar de desafíos futbolísticos, deberíamos haberlos llamado “guerras tribales”. Montábamos unos ciscos impresionantes entre nosotros en todos los partidos, aunque, en alguna ocasión, cuando jugábamos contra la OJE, todas nuestras furias iban contra su Presidente, don Alfredo, el director del Colegio San Fernando, para vengarnos del martirio que nos hacía pasar cada día, obligándonos a cantar el “Cara al sol”, colocaditos en hilera de a dos, con los brazos estirados tocando el hombro del compañero, en el pasillo del colegio. Es menester aclarar, empero, para que nadie se lleve a engaño, que los desafíos futbolísticos causaban tantas bajas como las guerras que librábamos a pedrada limpia en el cascajo, los de los Maestros contra los de los Frailes, que como eran de orilla a orilla del río Najerilla y ninguno de nosotros lo atravesaba, no hacíamos ni un puñetero “pique”.

sábado, 15 de agosto de 2015

Nuevo desprendimiento.


     En esta ocasión fue la repisa de un balcón de la casa ubicada en la calle San Marcial nº 13, la que se desprendió ayer, sin causar daños materiales. ¡Ya ha sido eliminado el peligro!

viernes, 14 de agosto de 2015

En marcha las obras del aparcamiento del extinto Silo.


    Ayer por la mañana, después de la visita de los Técnicos del Ayuntamiento y del responsable de la Brigada de Obras, comenzaron las obras del aparcamiento en el solar del extinto Silo, para tranquilidad de la oposición, que, según denunció en el último Pleno, le preocupaba mucho que pudieran robar los bordillos de las aceras. ¡Ni que costaran millones de euros!

jueves, 13 de agosto de 2015

Desprendimiento de cornisa.


    Ayer, sobre las ocho de la tarde, se desprendió la cornisa de caravista del balcón del segundo piso de la calle Yuso, nº 3, yendo a caer encima de un Alfa Romeo que estaba aparcado debajo, y dañando un poco un segundo coche. Nada más ocurrir el desafortunado suceso, se personaron allí la Policía Local y los Bomberos de Nájera. Esta mañana, los Técnicos del Ayuntamiento de Nájera han revisado todas las cornisas de los bloques 3 y 5, y han decidido acordonar los aparcamientos de toda la fachada, ya que según han podido comprobar, hay varias de ellas sueltas, con peligro de desprenderse.

La herencia recibida.


     Por si el nuevo Ayuntamiento tenía pocos problemas, ahora le ha aparecido el de las aguas fecales de la calle Las Parras. Al parecer, la tubería que se puso en su día, además de ser de poca sección, tiene poca pendiente, lo que provoca que cada vez que llueve se inunden bajos y salga el agua por donde puede. Estos últimos días, Técnicos del Ayuntamiento y de una Empresa desatascadora han estado estudiando in situ qué solución se le puede dar. Pero visto lo visto, la única es levantar la calle y volverla a colocar.