sábado, 11 de enero de 2014

¿Quién dijo crisis?


   Leyendo las noticias que el Partido Popular publica sobre nuestra ciudad casi a diario, nadie diría que estamos viviendo una terrible crisis de la que Nájera no va a salir nunca. Raro es el día que no nos prometen algún proyecto maravilloso después de la ineficacia, la incapacidad, la inoperancia y la desidia mostradas por el Equipo de Gobierno en estos dos desastrosos años: El Acondicionamiento de la Fuente de La Estacada; la Urbanización de los alrededores del Alcázar; la Remodelación de las Plazas San Miguel, Santa Cruz y Santa María La Real; un mirador debajo del monte Malpica; el derribo del Silo; las Remodelaciones del Cinema –que no Cine- Club, para convertirlo en Oficina de Atención al Ciudadano, y la del viejo Centro de Salud para convertirlo en un edificio multidisciplinar. Y ahora, después de haberse dejado morir la Industria del Mueble, y no ser capaces ni tan siquiera de arreglar el reloj de la Estación de Autobuses, el Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja, Pedro Sanz -cual si nos llovieran del cielo los millones- nos vende  esta mañana que "el futuro bulevar del mueble es una actuación emblemática que supondrá un nuevo impulso al sector del mueble, con especial arraigo e importancia en nuestra comunidad autónoma, además de un atractivo aliciente para visitar Nájera y su comarca, con el consiguiente beneficio para el comercio, la hostelería y el turismo y, en definitiva, para la mejora de la calidad de vida de sus vecinos". Señor Presidente, señora senadora, señorita alcaldesa, Lo que Nájera necesita imperiosamente son unas elecciones municipales anticipadas para que pueda entrar al Ayuntamiento gente nueva -cargada de ideas e ilusiones- capaz de recorrerse España y Europa enteras, llamando de puerta en puerta, para evitar tener que poner en las entradas a Nájera las pancartas de “Cerrado por defunción”. Al parecer, ustedes tres son los únicos que desconocen que en Nájera, además de haber muerto la madera como tal, y estar heridos de muerte el Comercio, la Hostelería y los cuatro autónomos que aún nos quedan, tenemos una cifra de parados intolerable; unas calles desastrosas; un casco antiguo hundido; una Piscina Cubierta ruinosa; los servicios básicos privatizados… y lo que es peor: ¡Hambre! Y aquí no vale lo de “la herencia recibida”. Ustedes llevan casi veinte años gobernando sin que nadie les ponga palos en las ruedas. Así que dejen ya de engañarnos, porque, a pesar de lo mucho que dicen querer a esta –moribunda- ciudad y a sus –hambrientos- ciudadanos, en los temas importantes siempre la han dejado de lado.

http://www.larioja.com/20140110/local/region/rioja-sanz-destaca-futuro-201401101411.html

El asedio canino va a acabar muy mal.


   Lo de la calle Santa Eugenia –lo mismo valdría para otras muchas más- va a acabar muy mal. Y no porque los perros –mucho más nobles que las personas- hagan las cosas mal. Sino porque muchos de sus incívicos amos, se pasan por la entrepierna la Ordenanza Municipal. Y digo yo, que los gobernantes del Ayuntamiento de Nájera podrían aprovechar esta falta de urbanidad para recaudar dinero, en lugar de hacerlo despatrimonizando la ciudad. Aunque sea para algo tan egoísta e insolidario, como asegurarse el jornal.

viernes, 10 de enero de 2014

Increíble pero cierto.


   En el día de hoy, exhausto y sin ideas el Equipo de Gobierno, ha alcanzado el letrero del Albergue su objetivo primigenio: Seguir altanero en la fachada del edificio de la calle San Marcial, confundiendo a visitantes, peregrinos y viajeros. Tercer año triunfal de un acuerdo incumplido, de la Junta de Gobierno Local de nuestro Ayuntamiento. ¡Increíble pero cierto!

miércoles, 8 de enero de 2014

Señor Diego, deje usted de reirse de nosotros de una santísima vez.


  Es increíble la cara dura que tiene este señor, tratándonos de mendaces e inútiles a ecologistas, biólogos, guardas forestales e ingenieros de la CHE, a cada oportunidad que se le presenta. Ahora lo hace con la masacre que hicieron en el río Najerilla, diciendo que “de no haber limpiado el tercer ojo del puente de piedra, la crecida de estos días habría inundado ambas márgenes del río Najerilla, causando graves problemas de acceso a la Residencia de Ancianos, de suministro eléctrico y de inundaciones a ambos lados”, cuando el puente de San Juan de Ortega lleva más de veinte años con cinco ojos y medio tapados, y nunca ha pasado nada grave. No tema usted, señor Diego, que cuando el río decida recuperar su espacio, podrá ver cómo se lleva todas las obras que han hecho en las “zonas inundables.” - Lo que tendría que haber hecho la CHE hace mucho tiempo, es haberlos inhabilitado para ocupar cargo público a la alcaldesa y a usted, amén de las denuncias correspondientes -a su cargo, por supuesto-, por hacer siempre las cosas saltándose la Ley.- Como quiera que estoy harto de desmentir a este señor, voy a limitarme a reproducir lo que ya os colgué el 13 del 9 de 2013:
La vegetación del río no es el problema.
   “Causa estupor escuchar cada año que las florecillas, las hierbas, las aneas, los pequeños arbustos y plantones de chopos y mimbreras son un serio peligro para nuestra ciudad en caso de crecidas. Y causa estupor, porque además de haber recibido libre y voluntariamente una jugosa subvención de Bruselas para el proyecto del visón europeo, cuyo corredor natural es precisamente esa vegetación que forma parte del ecosistema de nuestro río Najerilla, se dice sin tener en cuenta que en los últimos años se han ido cegando los ojos del puente de San Juan de Ortega, reduciéndose considerablemente la sección hidráulica del río, sin que nadie se eche las manos a la cabeza. Estoy más que harto de oír decir que con el embalse de Mansilla no corremos ningún peligro de crecidas, para justificar el haber dejado el puente con tres ojos, de los ocho que tenía, a la par que se dice, para justificar masacrar el río, que con la vegetación que crea, sí lo corremos. El reservorio de Mansilla regula simplemente el 20% de la cuenca vertiente, ya que los ríos Calamantío, Roñas, Valvanera, Brieva, Tobía, Cárdenas y otros no vierten en el embalse. Además, teniendo en cuenta que las crecidas se producen principalmente en invierno y primavera, como corresponde a un río de tipo pluvionival, que es cuando el embalse se encuentra a un 70 – 85% de su capacidad, el efecto sería el contrario porque tendrían que abrir los aliviaderos, con lo que la población de Nájera sí correría un serio peligro por la reducción de desagüe del puente de piedra. Esto, por si algún cantamañanas lo duda, está recogido tanto en la elaboración de “Plan Hidrológico de la cuenca del Ebro”, como en el “Estudio de Inundaciones Históricas. Mapa de Riesgos Potenciales de la cuenca del Ebro”, de diciembre de 1.985, realizado por la Comisión Nacional de Protección Civil. Tanto en el Plan como en el Estudio, el tramo urbano de Nájera se incluye como de riesgo intermedio (nº 33 de la clasificación), y pueden verse las citas de varias avenidas en los años 1.909, 1.916. 1.950, 1.959, 1.961… Y en cualquier momento podemos sufrir otra. Así que dejen de confundir a la gente de bien, y llamen a las cosas por su nombre, ya que la vegetación del río no es el problema”.

martes, 7 de enero de 2014

Jamás creí que llegara usted tan lejos.


  Señorita alcaldesa. He de confesarle públicamente, que a pesar de creerla capaz de dejar que cierren todas las industrias de la ciudad y de que se mueran de asco todas las tiendas, restaurantes y bares, sin inmutarse, jamás creí que fuera capaz de no mandar arreglar el reloj de la Estación de Autobuses. Aunque soy profano en la materia, me imagino que se paró en uno de los muchos apagones que sufrimos en nuestra ciudad últimamente, y que el reloj dispone de un mecanismo para ponerlo en marcha inmediatamente. Mecanismo que tiene un tiempo de duración equis, y que en pasándose ese tiempo, si no ha sido activado, toda la maquinaria queda inútil. –Corríjanme los entendidos si no estoy en lo cierto.- Me gustaría que me explicara usted cómo puedo creerla cuando les promete a los najerinos el oro y el moro para conseguir sus votos, si no es capaz de hacer algo tan simple como arreglar un reloj, teniendo, como tiene, a dos liberados en el Ayuntamiento, que nos cuestan veintidós millones de las antiguas pesetas al año, incluyendo su sueldo. Quizá crea usted que el tema del reloj es una nimiedad –pijada, en castellano-, pero es un tema muy importante, ya que además de despistarnos a todos nosotros, despista también a los viajeros que cruzan nuestra ciudad en autobús, dejándonos en muy mal lugar a los najerinos. Ya sé que esto a usted se la trae al pairo. Pero si su desidia, ineptitud o dejadez me obligaran a recordárselo otra vez, le prometo que lo haré con un lenguaje mucho menos correcto.