
La decepción ha sido
unánime. No he escuchado ni un solo comentario favorable. Todo el mundo se ha
marchado de la calle Descampado anonadado. Menos mal que el señor Alcalde llevaba
planeando esto medio año. Hasta quienes tienen familiares en la Residencia
Santa María La Real con movilidad reducida, echaban chispas porque mañana no
van a tener por donde pasear. Os decía el otro día, que sin entrar a valorar la
eliminación de una treintena de aparcamientos necesarios, una vez que la Calle
Mayor está llena de banderolas, si de verdad queremos promocionar lo poquito
que aún nos queda de valor en el casco antiguo, se podrían haber colocado unos
cuantos puestos en la Plaza del Mercado -un marco ideal con los soportales-, de
ahí dirigirse a la Plaza de España -donde habría juegos para los niños y
algunos otros puestos en la Plaza de Navarra-, de ahí, por la Calle Mayor,
acudir a la coqueta Plaza de La Cruz, donde habría otros -si se quiere podrían
colocarse algunos también en la Plaza de San Miguel -aunque en el estado en el
que se encuentra, yo la descartaría-, y terminar en la Plaza de La Estrella,
donde, además del arco, existen también soportales. De este modo se crearía un
circuito que beneficiaría a nuestra ciudad y a los bares, tiendas y restaurantes
najerinos. Pues bien, hoy propongo otro recorrido: Se podía haber empezado en
la calle Garrán, seguir por la calle San Prudencio hacia la Plaza de la
Cruz, y de ahí, por la calle Los Mártires, pasando por el arco, a la Plaza de
la Estrella, con puestos en todo el recorrido. Cualquier cosa menos este
despropósito. Señor Alcalde; señora responsable de festejos; señores del Equipo
de Gobierno, si lo que querían era cargarse el Mercado Medieval, pueden estar ustedes orgullosos, porque lo han conseguido.