miércoles, 21 de septiembre de 2022

¡Si me tocas te corto la mano!

Esta no es la advertencia de una mujer que está hasta los ovarios de que algunos babosos le “metan mano”. Es de la pasarela del río Najerilla, en la rampa en la que al subir para dirigirse a la Calle Mayor tienen que agarrarse cojos y ancianos. Es una auténtica vergüenza que cosas tan elementales sean obviadas por nuestros indolentes mandatarios.

lunes, 19 de septiembre de 2022

La reina de las fiestas.

Un año más, la paella fue la reina de las fiestas. Desde primeras horas de la mañana los najerinos se echaron a las calles con las bolsas de carne y de arroz, las neveras con las bebidas y la paellera, para, participando en el concurso o no, hacer cada cuadrilla su paella. No pensaba mentar para nada a nuestros conspicuos gobernantes, porque ayer no era día ni de misas y procesiones ni de políticos endomingados que se pegan por procesionar a los santos para que los vean. El 18 de Septiembre es un día de encuentro, alborozo y paella. Pero estos indolentes tuvieron la desvergüenza de no ordenar limpiar la parte del Paseo de San Julián donde sabían que se iban a  instalar decenas de mesas. Pero, políticos y vergüenzas aparte, el día de las paellas volvió a ser el día más hermoso de las fiestas. Las cuadrillas, después de ponerse morados de paella, se quedaron de sobremesa en la ribera derecha del río Najerilla, hasta casi el comienzo del concierto de Fitos y el Fitipaldi, que, como no podía ser de otra manera, llenaron las Plazas de España y de Navarra de un público ávido de música buena, poniendo el broche de oro a estas fiestas. ¡Ya falta menos para las próximas!

domingo, 18 de septiembre de 2022

Santa María La Real pudo con San Mateo.

Visto lo ocurrido en la procesión de San Juan Mártir, y disparándose en Logroño el cohete anunciador de las fiestas de San Mateo, todo hacía pensar que nuestra ciudad iba a acusar un notable descenso. Pero Santa María La Real pudo con San Mateo, y, además de llenar la iglesia de la Real Capilla y Parroquia de Santa Cruz de feligreses, fue honrada con todos los honores por la maltratada por el Ayuntamiento, Coral Najerense, y procesionada por la no menos maltratada Agrupación Musical Najerense. Una vez terminadas la misa y la procesión, mientras la Peña juventud vendía cantidad de brochetas de salchichón en la Plaza de España, los “cuatro Músicos del apoteosis”, los hermanos Manuel y Marina Gil Blanco -saxofón y piano, respectivamente-, Iker Idoate -batería- y Nico Santolaya -guitarra-, nos ofrecieron un espectacular concierto vermú, digno de los mejores escenarios de España. Entre las preciosas piezas que interpretaron no faltaron “Hey Jude”, de los Beatles, y “Hotel California”, de los Eagles, y terminaron, ¡cómo no!, con “No dudaría”, de Antonio Flores. Entre tanto, la Peña Malpica hacía su pasacalles vermú con la Charanga New Gufis, con las calles, terrazas y bares llenas de gente. Por la tarde, además de los distintos actos, la Orquesta Nueva Alaska abarrotó de público las Plazas de Navarra y de España; cosa que volvió a repetir por la noche. Hoy es el día más hermoso de estas fiestas septembrinas, en el que en todas las casas, bodegas y bajeras se come paella.

sábado, 17 de septiembre de 2022

Los najerinos tomaron las calles.

Y dejaron Nájera sin existencias. Pocas veces hemos visto en nuestra ciudad tal cantidad de gente. Por la mañana, la Peña Juventud nos dejó a muchos najerinos sin brochetas de langostino -lo mismo ocurrió por la tarde con las zapatillas-, mientras sonaban en la Plaza de España las jotas del Grupo Aires del Najerilla; la Peña Malpica sirvió cientos de litros de zurracapote; encontrar sitio en los bares era misión imposible, y, sin embargo, en la procesión de nuestros patrones San Juan, San Ciro y San Antígono, hubo muy poquita gente. Por la tarde, el encierro de la Peña Juventud y el pasacalles de la peña Malpica llenaron de alegría las calles, mientras en las Plazas de Navarra y de España no cabía un alfiler, gracias al buen hacer de la Orquesta Pasarela. Por la noche, la Peña Juventud llenó con sus bingos la calle descampado; los bares y restaurantes se quedaron sin existencias, y la Orquesta Pasarela nos tuvo a un buen número de najerinos dándolo todo hasta las tres y media de la madrugada.