
Visto lo ocurrido en la
procesión de San Juan Mártir, y disparándose en Logroño el cohete anunciador de
las fiestas de San Mateo, todo hacía pensar que nuestra ciudad iba a acusar un
notable descenso. Pero Santa María La Real pudo con San Mateo, y, además de
llenar la iglesia de la Real Capilla y Parroquia de Santa Cruz de feligreses, fue honrada con
todos los honores por la maltratada por el Ayuntamiento, Coral Najerense, y
procesionada por la no menos maltratada Agrupación Musical Najerense. Una vez
terminadas la misa y la procesión, mientras la Peña juventud vendía cantidad de
brochetas de salchichón en la Plaza de España, los “cuatro Músicos del
apoteosis”, los hermanos Manuel y Marina Gil Blanco -saxofón y piano,
respectivamente-, Iker Idoate -batería- y Nico Santolaya -guitarra-, nos
ofrecieron un espectacular concierto vermú, digno de los mejores escenarios de
España. Entre las preciosas piezas que interpretaron no faltaron “Hey Jude”, de
los Beatles, y “Hotel California”, de los Eagles, y terminaron, ¡cómo no!, con “No dudaría”, de
Antonio Flores. Entre tanto, la Peña Malpica hacía su pasacalles vermú con la
Charanga New Gufis, con las calles, terrazas y bares llenas de gente. Por la
tarde, además de los distintos actos, la Orquesta Nueva Alaska abarrotó de
público las Plazas de Navarra y de España; cosa que volvió a repetir por la
noche. Hoy es el día más hermoso de estas fiestas septembrinas, en el que en todas
las casas, bodegas y bajeras se come paella.










