jueves, 25 de junio de 2020

En memoria de los ausentes.


En fechas como estas siempre me he acordado de los que ya no están con nosotros, y este año tan singular, más. Basten estas cuatro líneas y otras tantas fotos para que, doquiera que se hallen, estén estos días con nosotros.

miércoles, 24 de junio de 2020

Por un San Juan Histórico.

Hoy es el día más esperado del año por todos los najerinos. Nuestro cuerpo llevaba varios días ya con un ligero e inquieto cosquilleo. -La noche anterior pusimos a punto nuestros cuerpos-. Es el día de las primeras Vueltas “oficiales” del año; de la fruta; del amor; de la juerga y el bullicio; del desenfreno; de la alegría; del hermanamiento; del perdón: Entre los najerinos está permitido -casi- todo hoy. Pero este 2020 ha sido diferente a todos los demás; y, por consiguiente, distinta ha de ser también la celebración de esta salvaje y hermosa fiesta de San Juan. Hemos de ser prudentes, sin perder la alegría; responsables, sin detener nuestra pasión; cautos, sin privarnos de ofrecer lo mejor de nuestro corazón. Hemos de hacer que esta Histórica fecha, sea para las generaciones venideras una verdadera lección.  

martes, 23 de junio de 2020

Comportémonos como los buenos sanjuaneros que somos.

Desde esta noche deberíamos estar todos de fiesta, acompañando por nuestras calles y plazas a nuestra queridísima Venancia con desatado alborozo y sana algarabía. Pero la prudencia nos recomienda no hacerlo, debido a la ignota y terrible pandemia. Seguro que a todos nosotros nos hierve la sangre y nos tiemblan las piernas; pero hemos de ser responsables, y hacer que, con nuestro ejemplar comportamiento, pasen a la posteridad estas no-fiestas. Guardemos nuestro júbilo, pues, para el 2021, e inscribamos estas fechas en el impoluto libro de nuestra  laudable Historia.  

domingo, 21 de junio de 2020

Increíble, pero cierto.


A mediodía de hoy, en Avenida de La Rioja de Nájera, ha ocurrido algo inaudito: Un Seat 600, aparcado junto a una vivienda, se ha puesto en marcha solo, ha recorrido unos 50 metros, y ha comenzado a arder. A los pocos minutos, Bomberos, Guardia Civil y Policía Local se han personado en el lugar del insólito suceso.

¡Que la Venancia nos proteja!


En estas fechas tan esperadas como extrañas después de la pandemia, me dirijo a ti, amada Venancia, para pedirte que nos protejas. Desde lo más hondo de mi corazón te pido que nos ayudes a hacer de estas fiestas de San Juan y San Pedro de 2020 unas fiestas históricas. Históricas por nuestro buen comportamiento. Por nuestra responsabilidad. Por nuestro saber estar. Y, por difícil que parezca, podemos hacerlo realidad. Nadie nos impide almorzar en nuestras casas, lonjas, chamizos o bodegas, y después pasar el resto del día disfrutando en bendita hermandad en calles, plazas, terrazas, huertas, riberas y alamedas, bailando, bebiendo, cantando, charlando, cortejando, hasta que nuestros cuerpos no aguanten más. Si así lo hiciéramos, estad seguros, queridos najerinos, que estos sanjuanes pasarían a la posteridad. ¡En nuestras manos está!

viernes, 19 de junio de 2020

Nájera toda es un peligro.

Pasear por Nájera se ha convertido en un deporte de riesgo. No existe una sola calle; una sola plaza; un solo solar; un solo rincón, que no constituya un auténtico peligro. En el que nos detenemos hoy, está en la mismísima ribera de la margen izquierda del río Najerilla, donde los niños juegan a diario en el yerbín, y los jóvenes y mayores pasean plácidamente entre puentes. Se trata de una arqueta que sobresale más de 20 centímetros del yerbín y la tierra, en la que ya se han caído varios niños, y algún día puede haber una tragedia. ¿Tendremos que esperar a que esto suceda?

miércoles, 17 de junio de 2020

Suspendidas las Crónicas de Nájera.

Tal y como adelantamos hace semanas, la 52 -para mí es la 51- edición del Reino de Nájera que iba a celebrarse en la Plaza de Santa María La Real durante los días 16, 17, 18, 24 y 25 de Julio de 2020, a las 22'30 horas, ha sido oficialmente suspendida. A pesar de que los responsables de tomar esta decisión han trabajado sin desmayo porque esto no ocurriera, finalmente, según han declarado en algunos medios de comunicación, "la prudencia que debe imperar en la toma de decisiones que puedan afectar a la salud tanto del público como del cuadro de actores y actrices, junto con aforo en los espectáculos públicos hacen inviable el desarrollo normal del espectáculo en su formato tradicional". No obstante, siempre según ellos, las Crónicas "no se suspenden".

domingo, 14 de junio de 2020

Bardahl.

Cuando hace unos meses estaban derribando el pabellón donde mi amigo Enrique Solozábal lavaba los coches de todos los najerinos -y nos bañaba con la manguera a todos los jovencitos que pasábamos por allí mientras lo hacía-, y les cambiaba el aceite, vi la pegatina de Bardahl pegada en una de las paredes, y me retrotrajo inmediatamente  al taller de motos que mi admirado Elías Maestresala tenía en el edificio número nueve de la calle Villegas, y a la gasolinera que durante cinco años regenté junto a mi bienamado padre. Y es que Elías y yo mantuvimos una relación muy estrecha gracias al Bardahl. Este entrañable najerino se dedicaba a vender y arreglar motos, y cuando yo lo conocí, tenía tanto trabajo, que le ayudaban, su hija Oli, primero, y su hijo Manolo, después. -También su hijo Tirso, hizo sus pinitos allí-. En aquellos años, los setenta, casi todos los najerinos y los habitantes de los pueblos vecinos tenían una Mobylette, que era la marca de ciclomotor que él representaba; por lo que tenía trabajo a patadas. Ver trabajar a este entrañable najerino era una auténtica gozada. Era chistoso, jocoso, abierto y directo; y si alguien no hacía lo que él le ordenaba, no le arreglaba la moto. Recuerdo como si fuera ahora mismo, que a todos sus clientes les aconsejaba echarles a las motos gasolina con Bardahl, que era un aceite que solo vendía yo en el surtidor de gasolina que tenía junto al Restaurante “Las Pericas”, y que era algo más caro que el de bidón o el Repsol. Cuando alguien aparecía por el taller a arreglar la moto, Elías, nada más verlo con ella en la mano, le preguntaba: “¿Le echas gasolina con Bardahl?”, si el cliente decía que sí, no pasaba nada. Mas si decía que no, pegaba un sonoro juramento y le espetaba: “¿No te he dicho mil veces que le eches gasolina con Bardahl?” “¡Pues ahora te jodes, que no te voy a arreglar la moto!” Y al escribir este hermoso recuerdo, después de medio siglo, he caído en la cuenta de que esa obsesión que este buen hombre tenía con el aceite Bardahl no era casual: Elías y mi bienamado padre eran quintos y amigos, y, como ya ha quedado dicho, el Bardahl solo lo vendíamos Benedicto y yo. Por consiguiente, queda meridianamente claro que este entrañable y genuino najerino, era, sin siquiera sospecharlo nosotros, nuestro generoso benefactor.

sábado, 13 de junio de 2020

Inadmisible.

Me encantaría poder escribir de cuando en cuando sobre cosas bonitas que ocurran en Nájera, pero con este Equipo de Gobierno que nos ha tocado en suerte sufrir, es imposible tal empresa. Los solares de Samaniego, a pesar de haberlo denunciado infinidad de veces aquí mismo, siguen llenos de peligros, ratas y mierda. Y, desgraciadamente, el que muestra la fotografía de esta entrada, cualquier día va a causar alguna tragedia. Aunque no se aprecia bien, la acera está a más de un metro de altura de la finca; y se encuentra, además, llena de clavos y baldosas sueltas. Nuestros incapaces gobernantes conocen de sobra esta deplorable y peligrosa situación, mas parece ser que no la van a solucionar nunca.

jueves, 11 de junio de 2020

Intolerable.

Que el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Nájera no haya solucionado ya el problema de las caídas en las baldosas del Paseo de San Julián, a la altura de la extinta Discoteca Dino, es absolutamente intolerable. Como he denunciado aquí mismo un montón de veces, son muchos los najerinos y visitantes de los pueblos vecinos los que se han caído ahí, sobre todo cuando hay actos populares, o, como hoy, mercadillo. Han tenido una oportunidad de oro para haberlo resuelto sin molestar a nadie en estos meses de confinamiento; mas parece ser que estos asuntos no van con ellos. Hoy se ha vuelto a caer una persona que había acudido al mercadillo, y, afortunadamente, se ha levantado sin haber sufrido daño alguno. ¡Ojalá alguno de los que se caen les denuncie a ustedes, y les saque 20 ó 30.000 euros, aunque los tengamos que pagar con nuestros impuestos los najerinos.