Hoy nos ha dejado Eulogio Arza Hervías, un hombre que forma parte del paisaje y de la historia de Nájera por derecho propio. Eulogio fue uno de los grandes Músicos que los de mi generación conocimos. Con su inseparable saxofón alegraba los sanjuanes por todas y cada una de nuestras calles con la banda -así se llamaba-, en las Vueltas, y por libre, con Matías, Marchena, Ángel, “el Fono”, “Los que no se rinden” y con quien se terciara: quintadas, celebraciones, cofradías. Mi amistad con él viene de lejos. Cuando entré a trabajar de zarramplín con su hermano, Salvador Arza +, lo hice en la casa en la que siempre ha vivido, en la calle Costanilla o Las Peñas. -En su bajo tuvimos la sede los que creamos el Club Juvenil Malpica, donde disfrutamos de verbenas, conciertos y recitales de poesía-. Su inquebrantable amistad con mi bienamado padre, “Morgón”, hizo más constante y profundo el roce y, por ende, el cariño. En los últimos tiempos, siempre que coincidíamos, después de brindarnos mutuamente una sincera y luminosa sonrisa, pasábamos horas hablando de diversos temas, todos relacionados con Nájera. De hecho, cuando hice la fotografía que encabeza la entrada hace unos meses, les dije a él y a su sobrino Antonio: “esta es la mejor fotografía del día”. De Eulogio podría tirarme horas dándole a las teclas del ordenador; pero ese no es el caso: cuando dos personas se han querido y respetado, todas las palabras sobran. Pero sí diré, empero, que la Parca se lo ha llevado en sus blancas alas sin que nadie en Nájera haya premiado jamás su talento y su valía. Por consiguiente, los najerinos y las najerinas siempre tendremos una deuda con este gran hombre que, como ya he dicho al principio, forma parte de nuestro paisaje y de nuestra historia. DEP, Amigo mío.
1 comentario:
Aunque sé que no voy a recibir ningún comentario sobre el fallecimiento de este gran najerino, quiero reservar impoluto su apartado. Por consiguiente, quienes quieran leer los temas de actualidad de hoy, tendrán que hacerlo en la entrada de la rehabilitación de la Casa de Cultura. Gracias.
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