Esta mañana, cuando he salido a andar, Nájera entera estaba cubierta de barro. Coches, calles, yerba, arbustos, árboles… parecían haber sido inundados por una najerillada. Este episodio, aunque parezca excepcional, ya se ha repetido en otras ocasiones, y se debe al polvo procedente del desierto del Sahara. Como parte positiva, los sembrados presentan una imagen preciosa -han crecido dos palmos-, y los embalses se han llenado un poco gracias al agua que ha traído y va a traer -con polvo o sin polvo- estos días la borrasca Celia.
martes, 15 de marzo de 2022
La calima ha llegado a Nájera.
lunes, 14 de marzo de 2022
Susto.
Sobre las 2.05 horas de la noche del pasado sábado, avisa Sos-Rioja de vehículo varado en el cauce del río Najerilla, bajo la autovía A-12. Además de la Policía Local, acuden también los Bomberos y la Guardia Civil. En ese momento, el conductor se encuentra dentro del vehículo, y dos jóvenes en la orilla. Informan que han intentado cruzar, y se han quedado encallados en el río. Ayudan al conductor a abandonar el vehículo y a acudir a la orilla. Una vez a salvo, le realizan la prueba de alcoholemia con resultado negativo. Al final, afortunadamente, todo quedó en un susto.
Belleza, fealdad y curiosidad.
viernes, 11 de marzo de 2022
Se me ha ido un hermano.
Ricardinis y yo -así es como siempre le he llamado- hemos estado juntos desde pequeñitos, cuando ambos vivíamos en “la casa de las monjas”, en cuyo bajo, su padre Jesús, se ganaba la vida lijando. Después quiso el destino que ambos siguiéramos juntos también en nuestra juventud, luchando en la ORT -Organización Revolucionaria de Trabajadores-, para acabar con la dictadura franquista; trabajando en la creación del Sindicato Unitario, del Club Juvenil, de la Peña Malpica y de la revista del mismo nombre; haciendo excursiones al monte; limpiando el río Najerilla cuando creamos el GEN -Grupo Ecologista Najerilla-, con el que colaboró sin desmayo… Estando casado yo, Ricardinis pasó noches inolvidables filosofando con Geni, Santi, Fotrius y otros clientes y amigos asiduos, en el Mesón Duque Forte, hasta que el gorjear de los gorriones nos avisaba que estaba amaneciendo y teníamos que irnos pitando. Vivimos juntos el “Primer Día de La Rioja”; celebrábamos bailes en el San Fernando y en el Managua, que el difunto Paco Luis nos cedía siempre gentil y gratuitamente, para poder costear la revista -también celebramos uno en el “Trinquete de la Juana”, donde, por cierto, nos mangaron el dinero de la caja de farias-, nos presentamos a las elecciones, seguimos peleando, codo con codo, por las conquistas sociales. Y últimamente, hace unos años, me aconsejó sabiamente cuándo tenía que jubilarme. Y hoy, en el día de la verdad para mí, la mayoría de la gente dice eso de “Dios te libre del día de los elogios“; yo, por el contrario, digo “a los vivos respeto y a los muertos la verdad”, puedo decir y digo solemnemente que Ricardinis, además de un hombre NECESARIO, fue siempre un hombre BUENO. ¡Hasta siempre, hermano mío!
Y nos hablan de Turismo y de Progreso.
Acabo de visitar el Pabellón Multiusos, y no sólo no lo han arreglado, sino que está muchísimo más estropeado. Ahora mismo podrían entrar a él -o quizás entren ya- a hacer gincanas toda clase de vehículos, mientras a nuestros incompetentes gobernantes se les llena la boca hablándonos de Turismo y de Progreso. ¿Qué impresión creen ustedes que se llevan quienes visitan el Pabellón Multiusos para practicar o para ver deporte? Ya les contesto yo: ¡vergonzosa!
miércoles, 9 de marzo de 2022
¿Nos hemos deshumanizado?
Uno siente mucha tristeza al comprobar que en un llamamiento como el de ayer, martes 8 de Marzo, “Día Internacional de la Mujer”, si no es por las niñas y niños del Colegio San Fernando, las alumnas del IES Rey Don García y las jubiladas y jubilados, en la Plaza de España no hubiesen estado más que las organizadoras. Me encantaría poder escribir que fue un acto multitudinario en el que centenares de mujeres exigieron igualdad de oportunidades laborales, políticas y culturales; acabar para siempre con el Patriarcado; ser visibles y reconocibles; acabar con los abusos, las vejaciones las violaciones, los asesinatos… Pero no fue así. Y es descorazonador ver que las mujeres de Nájera no son capaces de reaccionar ni siquiera ante un tema tan triste, injusto, cruel y terrible para ellas. Ayer debería haber sido un día festivo y reivindicativo, en el que una multitud de hombres y mujeres nos hubiésemos comprometido solemnemente a acabar con esta lacra social. Mas no fue así. Desgraciadamente fue un día más, en el que un grupo de najerinas y najerinos leyeron y escucharon hondos y sinceros Manifiestos. No obstante, en honor a la verdad, he de decir que el acto estuvo muy bien organizado y en algunos momentos fue muy emotivo; sobre todo cuando todos guardamos un minuto de silencio por la trágica situación que ahora mismo están viviendo los ucranianos. No sé qué dirán los otros medios, pero yo no puedo mentirme a mí mismo. Lo siento.