Los vecinos del Reino de Nájera están hasta la coronilla de denunciar la ocupación sistemática de las aceras. Lo que debería ser un espacio público se ha convertido en un almacén exterior improvisado donde se acumulan palés, contenedores y residuos. Esta práctica reduce drásticamente el espacio de paso y vulnera de forma grave la normativa municipal de accesibilidad y movilidad peatonal. Los principales afectados son, como siempre, los colectivos más vulnerables: -Personas mayores que pierden su autonomía. -Niños y familias con carritos infantiles. -Personas con movilidad reducida, obligadas a sortear obstáculos con el riesgo que ello conlleva. Por todo esto, el vecindario vuelve a alzar la voz para exigir que se acabe con estas prácticas intolerables. Piden al Ayuntamiento que ejerza de una vez su labor de inspección, haga cumplir las ordenanzas vigentes de manera inmediata y, si es necesario, sancione este uso indebido del espacio común. ¿Tan difícil es ponerse de acuerdo y respetar el derecho de todos a caminar seguros?
