domingo, 23 de agosto de 2026

Parece mentira.

Resulta increíble que, con la relevancia de los proyectos que estáis ejecutando, tengamos que reprocharos a diario detalles tan nimios. Tras la instalación del puente de madera sobre el río Muelo, en el nuevo Parque Natural, parte del vallado tradicional y los alambres del gavión -esos que han estado ahí desde que tengo memoria- han quedado abandonados de mala manera en la ribera, a escasos diez metros de la pasarela. Del mismo modo, la señal de las obras y el cubo de plástico relleno de hormigón que la sujetaba yacen ahora en el lecho del río. Son descuidos fáciles de evitar, pero que ante la opinión pública os hacen parecer despreocupados e indolentes. Ya que menciono este paraje, aprovecho para recordaros que, si el servicio de limpieza no vacía las papeleras a diario, no podemos culpar a los jóvenes por dejar las latas y las bolsas de comida en el suelo. Como se puede comprobar, qué fácil sería prevenir estas deplorables imágenes y, sin embargo, qué difícil parece lograrlo.