El día ocho de Agosto de 2022, refiriéndome a las veces que había denunciado los dos bultos que habían salido justo en la mitad del firme sin que el Ayuntamiento me hiciera caso, colgué la siguiente entrada: “¿Van a esperar ustedes a que alguien se rompa la crisma? ¿O van a tener que ser los bomberos quienes acudan con una radial al puente de los pescadores antes de que esto ocurra? Lo del prepotente e incapaz Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Nájera no tiene nombre. En esos bultos se tropieza a diario mucha gente, porque cuando no está mojado apenas se distinguen. Lo he denunciado repetidamente en este blog que todos ellos leen con lupa a diario, y ahí siguen, esperando a que alguien haga la labor por ellos y los elimine. Tanta indolencia es intolerable. ¿Y sabéis por qué actúan así? Porque a las poquísimas personas que se atreven a reclamar indemnizaciones por las caídas sufridas en nuestras desastrosas calles, las chulean. ¡Sí, las chulean! En nuestra ciudad se ha caído -y se sigue cayendo- muchísima gente. Caídas que a veces han sido muy graves, y el Ayuntamiento, en sus Juntas de Gobierno Local, desestima, una tras otra, las pocas reclamaciones, a pesar de reconocer que son ellos los responsables del calamitoso estado de nuestras calles. Y lo hacen porque saben a ciencia cierta que nadie se va a atrever a querellarse. Quizás haya llegado el momento de que comience a hacerlo alguien. Si así lo hiciera, serían recompensados los damnificados y arregladas nuestras calles”. Pues bien, ahora han salido tres nuevos bultos en el firme de la margen izquierda del río Najerilla y, ayer mismo, si no es porque yo pasaba en ese momento y pude agarrarla, una mujer se rompe la crisma. Espero que en esta ocasión sean rápidos en eliminarlos y no tengamos que insistir en el tema.