lunes, 20 de julio de 2026

El buen fútbol se impuso a las malas artes.

Lo vivido en la tarde-noche de ayer en la Plaza de España durante la final de la Copa del Mundo fue, sencillamente, apoteósico e inolvidable. El encuentro entre la brillante selección española y una ruda Argentina paralizó a la ciudad. La muchedumbre que abarrotó la plaza para ver el partido en la pantalla gigante -instalada magistralmente por Andrés Gómez Tejada- disfrutó de un recital de fútbol que las palabras apenas pueden describir. Nuestra selección, sin duda la mejor del mundo, anuló por completo el juego marrullero de una Argentina que terminó acorralada. A pesar del gol anulado a Nico Williams, Ferrán Torres se convirtió en el héroe de la noche anotando el gol de la victoria que coronó a España como campeona del mundo. En ese instante, la Plaza de España estalló en una fiesta monumental llena de algazara y alborozo. Ya lo adelanté el pasado 10 de Julio, tras vencer por 2-1 a Bélgica: había que ir encargando la camiseta con las dos estrellas porque España iba a ganar este Mundial jugara contra quien jugara. Si se calla el cantor: ¡Ya estamos en semifinales! Solo resta agradecer al Ayuntamiento por brindarnos esta hermosa oportunidad de vibrar juntos. ¡Aúpa España!