El pasado mes de Julio denuncié públicamente una situación insostenible: una fuga de agua constante en la curva del túnel que conecta con el polígono industrial y la carretera de Logroño. Una vía muy transitada tanto por vehículos como por vecinos que pasean por la zona. En aquel momento, la calzada ya llevaba quince días inundada bajo una ola de calor, mostrando restos fecales en las orillas de las huertas. Hoy, semanas después, el problema sigue exactamente igual. Lo que comenzó como una negligencia temporal se ha convertido en un foco permanente de suciedad y malos olores. Muchos usuarios habituales ya evitan la zona porque es imposible cruzar sin que los vehículos o los propios peatones acaben salpicados de aguas residuales. Es una vergüenza que, tras más de un mes, ninguna autoridad competente haya tomado cartas en el asunto. ¿A qué esperan para solucionarlo?