jueves, 23 de abril de 2015

En busca del voto de los najerinos.


   Seis Candidaturas, seis, trabajarán en nuestra ciudad por ganarse los votos de los najerinos. Y a tenor de las familias que hay implicadas en ellas, el resultado es bien incierto. De momento, a la espera de que se dé el pistoletazo de salida, me limitaré a colgaros las seis Candidaturas para que conozcáis a quienes las integran. PARTIDO POPULAR:
Marta Martínez García, Jesús Pérez Cámara, María José Barco Pascual, Alvaro Hugo Azofra Ramos, Valvanera López Sáez, Jorge Salaverri Galarreta, Sergio Martínez Rubio, Fernando Parra Marina, Melania Anguiano Domínguez, Raquel Mínguez Hernáez, Diego Rodríguez Carrillo, Patricia Pascual Palacios y Coloma Francisca Mendiola Olarte. PSOE:
Jonás Olarte Fernández, María José Bejarano Prieto, Juan Ignacio del Rey Martínez, Patricia Calvo Montes, Irene Viniegra García, Pablo Lozano García, Laura Pascual Rubio, Héctor Pérez Mínguez, Damaris Pascual Caballero, Julio Nájera González, Laura Velasco Castroviejo, Luis Lerena Alonso y Haizea de Dios Román. ALTERNATIVA  NAJERINA:
Jaime Bravo Barriuso, Jesús Niño Ojeda, Polixenia Florenta Burungiu (Flor), Diego Fernández Izquierdo, Raúl Pérez Núñez, Jonathan Manzanos Martínez, Aurora Mengo Pinto, María Paz Martínez Tobías, María del Pilar García Sáez, Cristina Abad Eguizábal, Roberto González Arambilet, Francisco de Asís Dorado García y Tania García Ochoa. UNIÓN, PROGRESO Y DEMOCRACIA: 
Cristián Mendoza Fernández, Luis Matute Benito, Alberto Velasco Cruces, Cristina Marín Martínez, Josefa Ontiveros Encinas, María Inés Fernández Romero, Laura Rodrigo Pérez, Teresa Velasco Cruces, Iván Montiel Sobrino, Pablo Prior Rioja, David Martínez Quintana, Josefa Yuba Benito Pereira e Iván Gutiérrez Caballero. CAMBIA NÁJERA:
Idoia Eguileor Zangróniz, Benito García Villoslada, María Inmaculada Paton Mas, Carmelo Ruiz Hervías, Covadonga Anunciación Nieto Barreras, Enrique García Martínez, Virginia Amor Iglesias, José Antonio Peña Sáenz, Ana María Zangróniz Samaniego, Serafín Franco López, Margarita Iruzubieta Hidalgo, Francisco Javier Mariscal Soto y Yolanda Añibarro Gaviña. PARTIDO RIOJANO:
Enrique Acha Rubio, María Pilar Lumbreras Ayala, José Javier Julián Ruiz Deop, Sheila Cantera González, Jesús Arza Amilburu, María Cristina Fuentes Rubio, Tomás Vizueta Serrano, María Inmaculada Concepción Fernández Mínguez, Francisco Pérez Aranzubía, Vicente Sánchez López, José Alberto Peña Pérez, Lorena Matute Burgos y Juan José Sáez Azofra.

Calle de los goloritos.


    La alcaldesa de Nájera, antes de dar por finalizada la actual legislatura, decidió que la calle Costanilla, también conocida como Las Peñas, pasara a llamarse calle de los goloritos -en otros lugares, jilgueros o colorines-, por la cantidad de nidos que han hecho en los árboles de dicha calle estos fringílidos. Es increíble ver tantas parejas de goloritos alegrando nuestra ciudad, cuando todos los ornitólogos de la zona los daban ya por extinguidos. Solo cabe pedirle a la diligente alcaldesa, que vele porque los desaprensivos no se lleven las crías de los nidos.

miércoles, 22 de abril de 2015

¿Y ahora qué?


    Que todo acto tiene una consecuencia, es algo que todo el mundo debería saber. Pero nuestros arrogantes gobernantes, ni lo saben, ni lo quieren aprender. Cuando comenzaron el corral de vacas del que tanto presumen -vino casi todo el Gobierno de La Rioja a inaugurarlo-, se sucedieron el derrumbe de la muralla de la primera era, la caída de rocas, la inundación de una bodega y el derrumbe de la muralla por segunda vez. Todo ello ha sido anunciado y denunciado aquí. Es más, anuncié que la peña que está justo debajo de la segunda era se va a caer entera. ¡Al tiempo! Pero hay otras consecuencias que nunca quise anunciar ni denunciar, para que nadie me acusara de dar ideas. Y son las que desgraciadamente están ocurriendo en la actualidad. Urbanizar esa zona, además de ser un atentado contra el Patrimonio Artístico y Arqueológico de nuestra otrora importantísima ciudad, es dar pie a que los “graciosos” del pueblo se adueñen de ella, y los vecinos de la calle San Jaime se tengan que marchar. Me explico. Los vecinos de las casas que ilustran esta entrada, no van a poder levantar las persianas ni abrir las ventanas en todo el verano, porque si lo hacen, van a ser objeto de miradas obscenas, y no van a poder dormir por el griterío del personal. Y los del resto de la calle, aunque están libres de miradas obscenas y de conversaciones y gritos, no van a ganar para sobresaltos -o accidentes graves- cuando comience la “fiesta” de lanzar botellas vacías a los tejados, después del botellón, tal y como está ocurriendo ya. Ante tan injusta y preocupante realidad, cabe preguntarles a nuestros irresponsables gobernantes: ¿y ahora qué? ¿Cómo lo van a solucionar? ¿Van a tener allí día y noche a la Policía Municipal…? ¡El tiempo nos lo dirá, porque ellos no lo harán jamás!

martes, 21 de abril de 2015

Una mañana estupenda.


    El pasado domingo, gracias a los Amigos de la Historia Najerillense, ciento cincuenta personas pasamos una mañana estupenda yendo de excursión a Somalo. Desde que iniciamos la salida de la estatua de San Fernando, hasta que llegamos, Maricarmen Rodríguez Garnica nos fue explicando cómo se formaron nuestros montes, y los asentamientos que hubo en ellos. Lo hizo de una forma tan gráfica y amena, que todos pudimos vernos morando en una vivienda romana, dotada de calefacción y secadora. Al llegar a Somalo, nos dimos de bruces con la celebración de una Misa en el centro del patio, pero el solícito cura de Uruñuela intercedió por nosotros, y pudimos almorzar en la fuente del chafariz, rodeados de gigantescos sauces, chopos, castaños de indias y álamos. Después de almorzar, Maricarmen nos contó la historia de Somalo -apoyada por el cura de Uruñuela-, y posteriormente procedimos a ver el edificio y sus jardines, quedándonos maravillados. Otro día que tenga más tiempo escribiré sobre la enriquecedora lección de historia que nos dieron en este Paseo Histórico los Amigos de la Historia Najerillense. Ahora, para terminar, decir que pasamos una mañana estupenda, y que muchos de los que fueron a la excursión no habían estado nunca en Somalo.

lunes, 20 de abril de 2015

ESCENAS POLÍTICAS IMAGINARIAS (O QUIZÁ NO TANTO) (8)



Al presidente Sanz le gusta sacar pecho siempre que puede, recordando a todo el mundo que «La Rioja es la cuna del castellano». Y le gusta decirlo así, como suena, sin más matizaciones. No importa que tal afirmación sea una falacia que exige ser corregida inmediatamente para ajustarse mejor a la realidad, dando lugar a la frase más exacta: «La Rioja es la cuna del castellano escrito». Tal como lo enfatiza a veces Pedro Sanz, da la impresión de que, hace siglos, en España la gente hablaba poco menos que por señas, hasta que aquí al lado, en San Millán de la Cogolla, unos monjes muy listos decidieron un buen día inventarse el castellano para que los españoles pudieran comunicaran verbalmente y para que, mil años más tarde, un dirigente político de mente algo espesa y bastante inclinado al autobombo más ruidoso y aldeano, se apropiara del supuesto invento de aquellos monjes y no cesara de vocearlo mirando a los cuatro puntos cardinales:
            - Eh, españolitos, ¡yeeeaaaah!: que sepáis que si ahora habláis todos el castellano nos lo debéis a nosotros, los riojanos, que fuimos quienes nos lo sacamos de la mollera hace la tira de siglos. ¿O qué os habíais pensao? 
Todas las explicaciones que uno trate de desarrollar le resbalan al presidente Sanz. Y le resbalan porque desmontan la secuencia de ideas que a él le interesa exhibir y vender en el mercado de la aldea global, y que pueden encadenarse así: 1) La Rioja es la cuna del castellano. 2) Él es el presidente del Gobierno de La Rioja y por tanto le cabe el orgullo de reclamar para su Comunidad Autónoma la paternidad de un idioma que actualmente hablan 500 millones de personas. 3) Como el castellano se “inventó” en La Rioja, puede inferirse de ello que el castellano, y su porfiada defensa, constituyen una de las señas de identidad de los riojanos. 4) Esa seña de identidad es, junto al cultivo de la vid, la fabricación y comercialización del vino, y algunas huellas de dinosaurios (?), lo que permite individualizar a los habitantes de La Rioja y diferenciarlos de sus vecinos castellanos, navarros o vascos. Ni más ni menos.
Siempre que puede, el presidente Sanz vuelve al principio, como el perro vuelve a su vómito, e insiste machaconamente en su idea simplista y sin matices: «La Rioja, cuna del castellano». Y lo recuerda por activa y por pasiva, como si le fuera la vida en ello y le faltara el oxígeno si no sale a la plaza pública a proclamarlo y reiterarlo sin desmayo. Todo cambia, sin embargo, en cuanto se pone a hablar. Entonces parece empeñado en apalear a nuestro idioma, cuando no en asesinarlo con verdadera saña. El de Igea siempre incorpora a sus discursos las coletillas que están de moda, la memez de última hora, el retruécano que han puesto en circulación los más conspicuos analfabetos que pontifican desde los púlpitos mediáticos sin que se les caiga la cara de vergüenza. En esas situaciones Pedro Sanz ofrece unas piezas oratorias que parecen escritas por su peor enemigo, dando de pronto la impresión de que todo su empeño se dirige a mostrar a su obnubilada parroquia que él también está en la onda. Que él también sabe lo que se cuece en el puchero de lo más in  para no quedar  out. 
Vean, si no, una pequeña y necesariamente  incompleta muestra.
Riojanas y riojanos. Pedro Sanz parece haber sido acometido en los últimos tiempos por el síndrome Ibarretxe, ya saben, los vascos y las vascas, obviando que en nuestro idioma el género masculino ya engloba al masculino y femenino. Decir riojanos incluye a los hombres y a las mujeres que viven en nuestra tierra, no hace falta especificarlo más y llenar los discursos de términos innecesarios.
La Rioja y España, los riojanos y los españoles. Uno oye a Pedro Sanz y llega a preguntarse si es que, para él, La Rioja y España son dos países distintos y los riojanos no somos también españoles, como manifiestan algunos dirigentes vascos y catalanes. Con ese afán que muestra Sanz a veces por encaramarse en lo más alto del campanario de la aldea para gritar que somos diferentes (como si fuéramos nacionalistas riojanos con mala conciencia de serlo), cae a menudo en el ridículo, en el despropósito y en la caricatura. ¿Tan difícil es decir “La Rioja y el resto de España” o “Los riojanos y los demás españoles”? Pues parece que sí. Y no hay más que escuchar de vez en cuando a nuestro máximo dirigente  para advertir lo complicado que debe resultar  para él.
Lo que es. Esta coletilla no se le cae de la boca a nuestro presidente desde hace muchos años: “Lo que es la dignidad del cargo”, “Lo que es nuestra aspiración”, “Lo que es el compromiso de mi Gobierno”, etc, etc.  Parece que se la copió al modorro de Jaime Mayor Oreja, que plagaba sus alocuciones y sus respuestas en las entrevistas que le hacían con machacones  “Lo que es”.
Decir, manifestar, comentar… Pedro Sanz parece olvidar en muchas ocasiones cómo se construyen los enunciados de forma gramaticalmente correcta. Vale que en el habla popular se empleen giros que dejan a las frases desprovistas de su andamiaje más elemental, pero ¿cómo todo un presidente de Gobierno autonómico puede soltar impunemente una frase que empieza con el verbo en infinitivo como “Manifestar nuestra repulsa por este nuevo asesinato”, en lugar de “Manifestamos nuestra repulsa”, o “Queremos manifestar nuestra repulsa”? O bien: “Y ya solo añadir que”, en lugar de “Y ya solo hay que añadir que…”
Apostar. La Rioja parece a veces una timba perpetua donde sus dirigentes políticos, con el primer mandatario a la cabeza, están siempre hablando de apostar por esto o por lo otro. Pones la radio y les oyes decir, por ejemplo: “Nosotros apostamos por la solidaridad con las demás regiones”. O bien, “De modo que estas son nuestras apuestas”. Recuerde el presidente Sanz la riqueza de nuestro idioma, que no cabe confundir apuestas con propuestas, y que aún le quedan en la recámara hermosas palabras tan expresivas como iniciativa o baza: “Estas son nuestras bazas, y ahora les propondremos nuestras iniciativas”, etc. Y frente al verbo apostar por, ahí van algunas alternativas para que enriquezca sus discursos: abogar por, decantarse por, defender, inclinarse por, mostrarse a favor de,  patrocinar, propugnar, respaldar.   
Poner en valor: La última sandez para bobos que no se le cae de la boca a Pedro Sanz  y que aparece continuamente en sus manifestaciones: “Queremos poner en valor nuestra región”, “Apostamos por poner en valor nuestros productos”, etc. Con lo fácil que sería emplear verbos como destacar, ponderar, subrayar o revalorizar.  
Referente. Esta coletilla le pirra a nuestro presidente y le hace salivar de gusto. De ahí salen frases como ésta: “La Rioja quiere ser un referente para el turismo de calidad”. Podría alternar referente con los términos ejemplo o modelo: “La Rioja aspira a ser un modelo (o ejemplo) de buena gestión de los recursos agrícolas”, etc. La alcaldesa de Nájera, Marta Martínez, ilustre imitadora de su amado presidente, muestra una particular afición a hablar continuamente de referentes, y si no escúchenla con atención la próxima vez y verán con qué alegría larga la palabrita de marras.
En su conjunto. La expresión les vuelve locos a los dirigentes  populares, y con ella construyen frases huecas y pedantes de este estilo de “La sociedad española en su conjunto” como si diciendo sólo “La sociedad española” no quedara suficientemente claro. Alumno aventajado de José María Aznar y de Mariano Rajoy, nuestro presidente no se recata a la hora de hacer suya tan infame y perversa expresión, y se lanza alegremente a hablar sin desmayo de “La sociedad riojana en su conjunto”, de “La industria riojana en su conjunto” y de todos los conjuntos que se le pongan por delante.
Retos: Antes, para referirse a estrategias a largo plazo se hablaba de objetivos, pero ahora no se cansa el presidente de hablar permanentemente de retos. Como si alguien le estuviera echando un pulso o desafiando a cada momento: “Nuestro reto es corregir el déficit”, “Tenemos un reto, que es aumentar nuestra productividad”, “Ese es el reto más importante que tenemos por delante: salir de la crisis”. Sustituyan reto por objetivo y verán cómo las frases ganan en expresividad, claridad y contundencia.
Son sólo algunos ejemplos que ilustran una forma de hablar mediocre y ramplona, inaceptable en un político  medianamente cultivado.
Ya puede seguir el presidente Sanz repitiendo hasta agotarse eso de que “La Rioja es la cuna del castellano”. Pero, para ser honrado, debería añadir a esa coletilla esta otra: “Y yo soy uno de los riojanos que más está contribuyendo a ensuciarlo,  desvirtuarlo y destrozarlo”.

Sempronio  Graco                                                                Continuará