En el Pleno celebrado
ayer, el Alcalde de Nájera, Jonás Olarte Fernández, con su voto de calidad -la votación
quedó en empate las dos veces: PSOE, 5 Noes; PR, Sí; Ciudadanos, 2
Abstenciones; PP, 3 Síes y Cambia Nájera 1 Sí- denegó la Moción de Cambia
Nájera sobre el “Valle de la Lengua”, echándoles en cara a PP y Cambia Nájera
que se opongan a cambiar el Museo de sitio, recurriendo a un hecho que, cuando
ocurrió, él era un crío. Como veo que, a pesar de estar todos ellos -el Equipo
de Gobierno- comentando a diario mis comentarios del blog, y aún no se ha
enterado, me veo en la obligación de recordarle lo que realmente pasó en
aquella infame ocasión -por cierto, yo dimití, cosa que jamás hará él-, para
ver si se entera de una vez, o es que lo suyo no tiene remedio.
Lo
han vuelto a hacer.
La historia se repite. El
mismo escenario. Los mismos protagonistas. Las mismas falacias. Os cuento. En el Pleno del 19 de Julio de 1990,
siendo Alcalde Carmelo Maeztu Arenzana, el Grupo Municipal Socialista presentó
un proyecto de “Acondicionamiento de margen izquierda del río Najerilla”,
redactado por Benito Martínez Villacián, con un coste de 230.729.934 pesetas,
de los que el FEDER pagaba 115.000.000, que
fue aprobado con mi único voto en contra. Es decir, 12 votos a favor, y 1 en
contra. El mío. Nada más aprobarse el proyecto, el Grupo Ecologista
Najerilla -GEN- hizo una campaña en contra, y envió al Ayuntamiento una
alegación, acompañada de 450 firmas, que, en
el Pleno del 3 de Octubre de 1990, el Ayuntamiento estimó, con 7 votos a
favor, y 6 en contra -se unieron seis
ediles a mi negativa-, desestimando así, la aprobación del proyecto del
Grupo Municipal Socialista. Pero como estos sátrapas nunca se dan por vencidos,
el señor Alcalde y los socialistas decidieron que quienes votamos en contra de
su proyecto no sabíamos lo que hacíamos; que teníamos que reflexionar, y se
dedicaron a recoger firmas en calles, tiendas y fábricas durante 15 días -consiguieron solamente 1.000, con muy
malas artes-, y a buzonear todo Nájera con un panfleto infame, en el que
decían que ese proyecto había sido
avalado por los mejores medioambientalistas de Europa, y que si no se ejecutaba,
los 115.000.000 del FEDER se irían directamente a Bruselas. Y para que
veáis hasta dónde llega su villanía, cuando recogían firmas en la calle, lo
hacían con un letrero que decía: “si no
quieres perder 115.000.000 de pesetas, FIRMA”. Y en el Pleno del 26 de Octubre de 1990, después de haber sufrido en
mis carnes todo tipo de amenazas e injurias, ocurrió lo que no había ocurrido
nunca: que se volvió a debatir en Pleno
el proyecto que ya había sido rechazado hacía solamente 23 días. Pero como
la realidad es muy tozuda, no solo la volvieron a perder: 7 votos en contra, y 6 a favor, sino que yo presenté mi dimisión irrevocable
y abandoné el Ayuntamiento por sus felonías. -Cuando me iba al pleno a defender mi postura y presentar mi renuncia,
colmé de besos a mi hija recién nacida, creyendo que ya no la iba a volver a
ver nunca-. Lo único que se decía por Nájera es que se iban a perder
115.000.000 de pesetas por mi culpa. ¿Y sabéis qué pasó con el dinero que
decían que se iba a ir directamente a Bruselas? Que se quedó en Islallana o
Villamediana. Ya no lo recuerdo. Pero lo de ahora es más grave, si cabe, porque,
además de ir en contra de la decisión del Consejero de Sostenibilidad y Transición Ecológica del Gobierno de La
Rioja, el pasado 17 de
Junio de 2021,
la Comisión de Transición
Ecológica y Reto Demográfico del Congreso aprobó una Proposición No de Ley para
promover la renaturalización de los tramos urbanos de los ríos, con el fin de
aumentar la capacidad de resiliencia de las ciudades frente al cambio climático
y mejorar la calidad de vida de las personas. Es decir, para hacer lo
contrario que PSOE y Ciudadanos nos quieren hacer ahora.