viernes, 29 de junio de 2018

Busquemos el pañuelo.


“La mañana de San Juan se me perdió el pañuelo/, y lo fui a buscar la mañana de San Pedro”. Así -o algo parecido- decía el cantar que le oía a mi bienamada madre siendo pequeño. Pues eso. Busquemos el pañuelo, y repitamos la juerga del día San Juan, pero mejorada. -Aunque sea pasada por agua-. Tenemos todo un fin de semana por delante, así que no hay pretexto para que disfrutemos al máximo estas benditas, hermosas y salvajes fiestas. Vivámoslas a tope, y comportémonos como solo nosotros sabemos hacerlo. ¡Que nadie se sienta hoy forastero entre nosotros!

miércoles, 27 de junio de 2018

Intolerable.


Lo de la farola de la confluencia del Residencial San Francisco con la calle Canalón es intolerable. Después de llevar meses denunciando que estaba rota y que era muy peligroso andar de noche por allí, la quitan y dejan dos tornillos y el cable de la luz al descubierto, creando otros dos nuevos peligros: que se caigan las personas -una mujer se cayó hace unos días- y que algún niño se la juegue intentando cortar el cable. Situaciones como esta son intolerables. ¿Hasta cuándo han de esperar los vecinos a que la repongan de una vez?

Convocatorias.

martes, 26 de junio de 2018

Las otras Vueltas.


Ayer, lunes 25 de Junio, festividad de San Juanito, los más pequeños fueron los protagonistas con sus particulares Vueltas. La jornada comenzó en la Plaza de España, desde donde partieron hacia el Paseo de San Julián, portando la cuba, para comenzar la peculiar guerra del agua. Una guerra sin cuartel, que sus cuerpos agradecieron por las altas temperaturas. Mi más sincera felicitación a la Peña Juventud, por asegurar las fiestas de San Juan con esta hermosa iniciativa.


lunes, 25 de junio de 2018

Un San Juan muy extraño.


El de ayer fue un San Juan muy extraño. El día comenzó de maravilla: mucha gente, ganas de diversión y mucho calor. Pero al finalizar las Vueltas en la Plaza de España, pasadas las cinco de la tarde, todos nos quedamos con una extraña sensación: las Vueltas nos habían sabido a poco. He de decir inmediatamente -algunos parecían ignorarlo-, que nuestros Músicos tocaron las Vueltas por la cara. Porque quisieron. Porque les dio la gana. Al finalizar leyeron un comunicado -siento no tenerlo-, y Conchi, que está en todo, desplegó una gran pancarta en el escenario, en la que el pueblo de Nájera le daba las gracias a la Agrupación Musical Najerense por su maravilloso gesto. Después nos dirigimos a la Plaza de San Miguel a bailar con Guirimbi, y también nos supo a poco. Total, que muchos de nosotros nos fuimos a casa a ducharnos y a comer a eso de las siete y media de la tarde, con la idea de salir a bailar a las diez de la noche con la charanga “RocKalean”, como si fuera cualquier cosa, y vino a resultar que a los que tuvimos la fortuna de estar con ellos en la ribera del Najerilla, nos arreglaron el día y la fiesta. Son buenísimos. Se lo montaron de tal manera, que todos, juntos y revueltos, terminamos bailando con ellos las últimas piezas. Por lo demás, la afluencia de jóvenes de Logroño fue masiva y su comportamiento, salvo alguna “pillada”, fue ejemplar. Algunos najerinos molestaron incívicamente a los Músicos en la Calle Mayor, pero éstos, como siempre, siguieron como si tal cosa. Las riberas y las calles quedaron inundadas de bolsas y botellas de plástico y de cerveza, y el calor nos aplanó a todos. Como podéis ver, el día de San Juan estuvo bien, pero fue muy extraño.