sábado, 8 de octubre de 2016

Predicar con el ejemplo.


La semana pasada, el responsable de Obras y de la Brigada del Ayuntamiento de Nájera, Juan Ignacio del Rey, le declaraba a Pablo J. que en acabándose las Ferias, iban a comenzar a eliminar barreras arquitectónicas. Espero que predique con el ejemplo, y no sean sólo palabras. En nuestra ciudad hay muchísimas personas que sufren a diario las desagradables consecuencias de estas intolerables barreras.

viernes, 7 de octubre de 2016

¿Tendremos que lavarnos con Casera?


Seguramente, no. Y no lo tendremos que hacer, porque como ya he dicho aquí varias veces, refiriéndome a los ilusos que creen a pies juntillas que con el pantano ya no puede haber crecidas, el reservorio de Mansilla regula simplemente el 20% de la cuenca vertiente, ya que los ríos Calamantío, Roñas, Valvanera, Brieva, Tobía, Cárdenas y otros no vierten en el embalse. Razón por la que, aunque Mansilla esté vacío, no le falta agua al río Najerilla.

jueves, 6 de octubre de 2016

VIII Festival del Pimiento Riojano.


El domingo, día 23 de Octubre, en la Plaza de la Santa Cruz, se celebrará el VIII Festival del Pimiento Riojano. Con tal fin, los establecimientos hosteleros de nuestra ciudad están invitados a participar en dicho Festival, con el fin de fomentar el hábito del tapeo, durante los días 14, 15 y 16, y 21 y 22 de Octubre. El precio del conjunto pincho y vino de Crianza Rioja, será de 2’5 euros, y de 2 euros, con vino del año, corto de cerveza, mosto o sidra. Seguiremos informando.

miércoles, 5 de octubre de 2016

¿Por qué?



Que alguien me explique por qué tenemos que invadir con nuestros coches la mitad de la carretera para poder ver si viene alguno, cuando salimos de la calle Nueva, dirección Logroño, habiendo, como hay, más de cuatro metros desde los contenedores hasta la acera.

lunes, 3 de octubre de 2016

La Feria se muere.


La Feria se muere irremisiblemente. El año pasado estuvo a punto de hacerlo, pero sobrevivió al Viático. Este, empero, ha dado el último suspiro. Daba lástima oír los comentarios de la gente de los pueblos vecinos. Y es que no puede dejarse todo al azar y a la improvisación. Hay que hablar -y mucho- con los expositores. Y hacerlo, además, con tiempo. Hay que conseguir que vuelvan quienes se fueron, y dotarla de actos paralelos atractivos. Renovarse o morir, dice el dicho. Y en el caso que nos ocupa es de lo más certero. Ni tan siquiera la “quedada” de caravanas disimuló el duelo. Si nos nuestros políticos no hacen algo inmediatamente, la Feria de la Maquinaria pasará a formar parte del recuerdo.