El día de San Juan, cuando los sanjuaneros llegaron a la Calle Mayor, me puse a hacer fotos sin parar. Entre ellas, y sin darme cuenta, tomé y colgué en el blog la que encabeza la entrada de hoy: una señora asomada a la ventana observando cómo el pueblo disfrutaba de la fiesta. Después, al contemplarla detenidamente, me quedé asombrado por lo que revela. La ventana se encuentra en el número 48 de la Calle Mayor, justo encima de la tienda “Novedades Alonso”. Allí luce la placa homenaje que los Amigos de la Historia Najerillense dedicaron a D. Constantino Garrán y García de Viguera el 3 de Agosto de 1998, durante la inauguración de la “IX Semana de Estudios Medievales”, por haber vivido en esa casa. Justo debajo se aprecia una amalgama de cables que constituye una de las mayores vergüenzas de Nájera; una auténtica infamia a la que ningún partido político da importancia. Es indignante que la Calle Mayor se haya levantado en varias ocasiones y no se aprovechara para soterrarlos. Mucho me temo que tampoco lo harán cuando vuelvan a levantar el suelo, tal y como está aprobado. Algo parecido, aunque en menor medida, ocurre en el palacio de los Marín de Rodezno, convertido hace años en una residencia para personas con discapacidad intelectual gestionada por la asociación Asprodema. Esto sí es importante, y no las tonterías por las que se suelen abrir debates.
1 comentario:
Creo recordar que el primer Ayuntamiento democrático de la ciudad aprobó el soterramiento integral del cableado urbano, y, sin embargo, dicha medida nunca llegó a ejecutarse.
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