A instancias del Ayuntamiento de Nájera, esta mañana han comenzado a descargar de ramas el álamo blanco que el vendaval que sufrimos hace unos días dejó a punto de hundir los vestuarios de las piscinas de verano. La valla que las rodean y las ramas del álamo blanco que hay dentro, los salvaron. Una vez descargado, lo irán cortando poco a poco hasta talarlo. Lo mismo ocurrirá con el que está al lado, porque su inclinación supone un serio peligro para los usuarios de las piscinas y para los que acuden cada jueves al mercadillo. Tanto es así, que muchísimas personas llevaban años demandándolo.

